sábado, 23 de marzo de 2024

 

*****COSTUMBRES Y TRADICIONES DE MI TIERRA*****

 


SEMANA SANTA EN MARCA: 2024 – (PARTE 6)

EL KÚMUCHI DE JUEVES SANTO…

 

Por: José Santos Gamarra Soto

Fotografías: José Monico


El Jueves Santo es el nombre dado a la fecha en que Jesús celebró la Pascua con sus discípulos, conocido como la última cena. La Liturgia del Jueves Santo es conocer más el misterio de la pasión de Cristo, cuyos actos se realizan con bastante fe y religiosidad en nuestro país y Marca no es la excepción.

 

Después de un día de mucho ajetreo, con la llegada de las bandas de música y reparto de dulces y velas a los feligreses en horas de la tarde del Jueves Santo se realiza el “Wataqui”, ceremonia que consiste en hacer un arco grande de cipreses con flores silvestres, la flor de llima llima, el pullu pullu y otras flores silvestres especialmente traídos desde la puna, son los componentes para este arco que se va llenando de flores en una gran cruz de madera donde está Cristo crucificado llamado el “Kumuchi”, hasta darle un peso de 120 kilos aproximadamente, para ser llevado en procesión por un solo hombre llamado Santo Varón o el Apóstol. En horas de la tarde se sirve un rico potaje de sopa de quinua con queso a todos los presentes, este plato rememora la última cena de Jesús, de igual manera se procede con la acción del lavado de pies de los doce apóstoles; el plato tradicional de quinua es ofrecido por los mayordomos de la fiesta del patrón San Lorenzo de Marca que se celebra el 10 de agosto de cada año, es obligación de los mayordomos proveer las flores para el llenado del arco del Kumuchi de Jueves Santo.

 

En la noche, antes de la procesión se canta el “Maitines”, en latín y castellano, interpretado por cantores aficionados, donde sobresalía la voz de don Leonor, en  oportunidades cantaba con don Antonio Méndez conocido como “Palluaco”, en contrapunto,  entre las damas sobresalían la Sra: Damiana, Elcira Quispe, y  las hermanas Lucila y Frida Soto,  últimamente se han integrado Elva Espinoza Padilla, Beatriz Palacios Silva y Marilyn Bustamante Soto, cantan el Miserere y el Laudatus, Yo te adoro Santa Cruz y otras canciones religiosas acompañados por el arpa, cuyo toque genera hondo sentimiento religioso, donde todo el pueblo va confluyendo hasta llenar la Iglesia, en total son seis o más entre caballeros y damas, especialmente designados con anticipación, toman asiento a dos lados de la mesa, tres a cada lado. A las ocho de la noche comienza el Maitines con la potente voz de don Leonor, don Antonio Méndez contestaba con voz más suave, eran los cantores religiosos.

 

Estos cánticos generan hondo sentimiento religioso, donde todo el pueblo va confluyendo hasta llenar la Iglesia. Cada caballero y dama en su respectivo lado y asiento con un libro de salmos en la mano, ambos al unísono entonan melodías sagradas que se parecen a preguntas y respuestas. A la señal de don Leonor, el sacristán toca la “Matraca” para que otro feligrés apague un cirio del triángulo donde están colocados doce cirios encendidos, así sucesivamente hasta apagar el último cirio. Al apagar el último cirio, en ese momento se apagan todas las luces del templo, las velas y velones se apagan en su totalidad y el templo queda a oscuras.

En la oscuridad los seis caballeros y damas se sitúan debajo de la mesa, y con velas encendidas continúan cantando; la lumbre no sale al exterior porque el manto negro que cubre la mesa se extiende hasta el suelo. Alguien grita en el silencio de la noche ¡Tinieblas!, aterraba la obscuridad reinante, el silencio se interrumpe con el llanto de algunas mujeres o niños. Los tres caballeros de un lado repiten el “Miserere mei Deus”mientras que los otros tres del otro lado contestan con “Secundum Magnam voluntates misericordian tua”. La matraca anuncia el comienzo de otro versículo que es entonando en latín.

Caracteriza a esta costumbre, la llamada “Pujanza” para cargar a Cristo Crucificado en número de dos aspirantes, llamados Santos Varones; cada uno de ellos, ofrece mayor cantidad de dinero para cargar a Cristo llamado del Cúmuchi, generalmente son aquellos jóvenes que han cumplido 33 años de edad, que trabajan en el campo, hombres rudos que pueden resistir el peso, cargar solo y llevar por las calles empedradas con los pies descalzos, en lluvia y barro. Cada cargador representa el apóstol, vestido con alba blanca o túnica, recorre con Cristo Crucificado con pasos lentos al son del bombo de la banda de música. Cada Santo Varón carga hasta la mitad del recorrido, porque la procesión da la vuelta por todo el perímetro de la ciudad, en señal de penitencia para redimir sus pecados.

 

Durante la procesión, los fieles forman dos filas, una de damas y otra fila de varones al son de la banda de músicos contratado por los estandartes. La procesión sale a media noche y culmina en horas de la mañana siguiente, el Alcalde Pedáneo con su garrote de “Mucti” hace su presencia para mantener el orden en la procesión, las filas sean de varones y de mujeres. La procesión avanza entre los feligreses a paso lento, es conmovedor ver al Apóstol cargando la cruz pesada adornado de flores, costumbre que impresionó mucho a la periodista de “Costumbres” Sonaly Tuesta, quien grabó la procesión de Jueves Santo a inicios del presente siglo para luego difundir por Canal 7 tv., a nivel nacional, esta procesión gusta mucho a propios y extraños por ser muy original.

 

La procesión entra a su recta final en la calle Amargura, que nos recuerda el sufrimiento de Cristo en su camino al Gólgota, antes de ser crucificado, en esta parte, repetidas veces es cantada Yo Te Adoro Santa Cruz por los cantores y feligreses, así como el Canto Tradicional:

Jesús viene por las calles,

todo llagas y dolores,

con los brazos abiertos,

en busca de pecadores…

 

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 *****COSTUMBRES Y TRADICIONES DE MI TIERRA*****

‼️‼️SEMANA SANTA EN MARCA: 2024 – (PARTE 5)‼️‼️
DOMINGO DE RAMOS
La Entrada del Señor del Triunfo…
Por: José Santos Gamarra Soto
Fotografías: Hermandad San Lorenzo - Marca

El repique de campanas de la iglesia matriz de Marca a las 5 a.m., del día Domingo de Ramos despierta de su sueño placentero a los marquinos, es señal que Jesús está siendo trasladado desde la Iglesia hasta el barrio de San Cristóbal, donde se ha confeccionado una capilla para su descanso hasta la hora de la procesión. Un asno y su respectivo pollino que lleva cinta de colores en el lomo serán los encargados del traslado de la imagen del Señor durante la procesión, quienes han estado en ayuno estricto desde hace veinticuatro horas y que han sido “Peluqueados” como símbolo de pureza de la fe cristiana y católica. Dichos asnos mediante ordenanza municipal han invernado en los mejores alfalfares y forrajes de cada vecino durante el año anterior a la Semana Santa, sin que nadie pueda decir algo, porque son los burros del Señor, baste para ello la señal de la cruz que lucen en el pelaje en sus lomos.
Al promediar las 6 a.m. las Alumbrantes o Estandarteras proceden con el reparto del dulce a los “Rachipachas”(Barriga por reventar), que consiste en un plato de dulce común, dos panes y una vela para que acompañe en la procesión de la mañana así como la de noche, es costumbre en Marca una procesión en el día y otra en la noche del Domingo de Ramos. En ambas ocasiones el jumento que carga la imagen del Señor es paseado con su jinete Divino, el señor del Triunfo va en el lomo de un jumento especialmente preparado para la ocasión acompañado de cuatro o seis apóstoles según sea el caso, y por la banda de músicos que interpretan las marchas de procesión; dichos jumentos deben estar en estricto ayuno y abstinencia días antes de la procesión del Domingo de Ramos, luego de ser bañado es recortado el pelaje que le cubre y acicalado con dibujos y figuras religiosas como el Cádiz o la Cruz, en el lomo del burro.
A las 11 a.m., se inicia la procesión desde el barrio de San Cristóbal con dirección a la Iglesia, antes, se han cantado una serie de cánticos alusivos a la fecha con la presencia del Cantor,todo es alegría esa mañana, Jesús llegará a su casa del Señor o iglesia en señal de triunfo, un “Palio” cubre durante la procesión del incesante sol mañanero al Señor del Domingo de Ramos cuatro voluntarios han sido escogidos para tal misión, un niño llamado comúnmente “Ciriales” es quien lleva “La Cruz Alta” y otro niño acompaña con una campana pequeña que toca sin cesar: chilín...chilín...chilín hasta llegar a la Iglesia anunciando la llegada del Señor del Triunfo a Jerusalén entre palmas y olivos, los cuales han sido colocados en las paredes de las casas que le dan un toque o aire monacal de honda fe religiosa a los feligreses.
Llegados a la Iglesia Matriz se encuentran con la puerta cerrada, lo cual demuestra que los fariseos y paganos han profanado su templo, mientras tanto un cantor apostado dentro de la iglesia canta salmos y cánticos junto al arpa, otro cantor, apostado fuera de la Iglesia y siempre con la puerta cerrada contesta con los cánticos, el cantor de afuera hace tres toques para que abran la puerta de la iglesia. Luego de varios intentos y canciones interpretadas finalmente el cantor de la parte interna abre el portón de la iglesia para el ingreso del Señor del Domingo de Ramos y toda la feligresía en general, lugar del cual Jesús los desaloja o arroja a los mercaderes que han profanado la casa de Dios, culminando así la procesión con la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén.
En la noche, la procesión sale nuevamente al promediar la medianoche con los jumentos de la mañana, cuya procesión culmina en horas de la mañana siguiente, es decir en la mañana del Lunes Santo…

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‼️‼️SEMANA SANTA EN MARCA: 2024 - (PARTE 4)‼️‼️
¡VIERNES DE DOLORES…o…VIERNES DE PASIÓN!
Llamada en Marca: “Viernes Dolorosa”
Por: José Santos Gamarra Soto

Los niños nacidos en Marca-a mediados del siglo XX-tuvimos la suerte y el privilegio de presenciar el inicio de la Semana Santa que se celebra con honda fe religiosa, era lo mejor de estas fiestas en nuestro pueblo. Hasta mis doce años de edad, año de 1963, presencié año tras año el inicio de la Semana Santa en Marca con la procesión de Viernes de Dolores, muchos años después a raíz del fenómeno del niño costero del 2017, viajé a Marca y pude presenciar después de 55 años el inicio de la Semana Santa con la procesión de Viernes de Dolores, debo confesar que las tradiciones y costumbres de un pueblo como el nuestro son inalterables, al comprobar que todo seguía igual, por ello los marquinos manifestamos siempre que, las tradiciones y costumbres de un pueblo no se pierden así pasen los años.
Llegado el día Viernes de Dolores Viernes de Pasión llamada en Marca “Viernes Dolorosa”, nos preparábamos para un goce de nuestras costumbres durante una semana, los actos religiosos se inician sin perder la costumbre ancestral el viernes anterior al Domingo de Ramos que conmemora el sufrimiento de la Madre de Jesús durante la Semana Santa, costumbre que se inicia esa misma tarde de Viernes Dolorosa con el “Wataquí”; que consiste en amarrar flores silvestres en las andas de Cristo Nazareno y la Virgen María los que saldrán en procesión esa noche de Viernes de Dolores.
Los fieles a falta de estandarteras, con mucha fe se aparecen con sus flores y velas para así dar inicio a los preparativos en la Iglesia Matriz de Marca. Antes de la procesión se reza el Sabat Mater y el Ave María Dolorosa, que dice: “Dios te salve, María, llena eres de dolores, Jesús crucificado está contigo…”
La procesión tiene la particularidad que La Virgen María hace el mayor recorrido por el perímetro de la ciudad, sale de la iglesia, pasa el puente de Calicanto, Plaza de Armas y toma el Jr. Grau, hasta San Cristóbal una vez llegado a este lugar pasa el tercer puente de la ciudad por el Jr. Leoncio Prado hacia el punto de encuentro en la esquina del jirón Bolognesi llamado Chopicalle.
El Cristo Nazareno después de una espera prudencial, sale desde la Iglesia Matriz por el Jr. Bolognesi, un niño como campanero acompaña la procesión tocando una pequeña campana: Chilín…Chilín…Chilín para darse el encuentro en la esquina de Chopicalle con Leoncio Prado, en una carrera quien gana, ésta escenificación representa el último encuentro de Jesús en vida con su madre la Virgen María, una vez llegado al punto de encuentro, el hijo de María hace la venia de saludo hasta en tres oportunidades, replicando su madre con la misma cantidad de saludos. En dicho lugar hombres y mujeres aficionados cantan una serie de cánticos alusivos a la fecha con el acompañamiento del arpa, muy característico en nuestra zona.
Concluido los cánticos religiosos la procesión de Cristo Nazareno acompañado de su madre la Virgen María llega a la esquina de la calle Amargura, para continuar por esa arteria hasta la llegar a la iglesia, donde debe culminar la procesión antes de la medianoche luego, los fieles y devotos, se retiran a sus domicilios con el deber católico cumplido esperando el Domingo de Ramos.

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lunes, 18 de marzo de 2024

 


SEMANA SANTA EN MARCA: 2024 - PARTE 3

LOS “CANTORES” DE MI PUEBLO

DON LEONOR, EL SEÑOR CURA…

 Por: José Santos Gamarra Soto.

Marca, es uno de los pueblos que mantiene intacta sus costumbres y tradiciones; unas, de carácter nativo, y otras con profundo sentimiento religioso como es la celebración de la Semana Santa; los actos religiosos, cada año comienzan con las novenas una semana antes de dicha festividad, Los “Cantores” tienen un rol muy importante en las festividades religiosas, desde que hemos tenido uso de razón don Leonor Gamarra y don Antonio Méndez eran los  cantores, posteriormente don Edmundo Espinoza, Inocencio Soto, Félix Padilla y Geremías Padilla, anterior a ellos, cuenta la historia, existieron otros varios Cantores, entre ellos don Carlos Borromeo Soto en los inicios del siglo XX, en los albores del año 1900.

Don Leonor Gamarra Cubillas como cantor del pueblo reemplazaba muchas veces al cura en las actividades de carácter religioso, en buenos términos era el “Señor Cura del Pueblo”, se preparaba desde meses antes en las chacras de Cochacar donde vivía. Siendo muy pequeño veía como se preparaba para las festividades religiosas del pueblo, era nuestro vecino, muy religioso, al igual que toda su familia, su esposa doña Eracla, su hija Nora y su mamá doña Teodora a quien llamaban doña “Ticu”, ella, era hermana de mi abuela paterna doña Juana Cubillas. Don Leonor, estaba en cada actividad religiosa que se realizaba en la ciudad, era ferviente devoto de todas las vírgenes, sabía las fechas religiosas de todo el año cuando me encontraba con él por las caminos de Cochacar siempre me manifestaba de las fechas religiosas y constantemente me decía faltan tantos días o semanas para cada festividad religiosa, contaba los días en forma regresiva hasta el día del acto religioso.

En oportunidades nos encontrábamos en alguna chacra o en el camino de herradura, aprovechaba para darme buenos consejos, me felicitaba por mi aprovechamiento en la escuela primaria de varones y como recitador de poesías en cada actuación, me decía que siga ese camino indicándome que la fe en Dios es lo más importante en la vida de una persona.

Cada año, antes de la Semana Santa comenzaba con las novenas en la iglesia del pueblo, todas las tardes a partir de las 6 pm., los feligreses confluían a la iglesia matriz para las novenas, se rezaba en las noches, las damas lucían vestido negro, eso sucedía antes del día de Viernes Dolores. En Semana Santa, la ciudad mostraba un aspecto monacal de honda fe religiosa, las escenas de la vida y pasión de Cristo cobran inusitada autenticidad, era común y hasta obligación el uso del vestido de color negro en Viernes Santo por las damas marquinas y no se podía matar a ningún animal ni siquiera las “pulgas” porque Cristo había muerto y todos estábamos de luto.

Los preparativos se inician varias semanas antes, cuando las estandarteras de Semana Santa llamados “alumbrantes” elaboran los panes, el cuay, bizcochuelos, el dulce común, el dulce de higo, el frijol colado, el manjar blanco; así como los cirios, velas y velones que son previamente entregados a los feligreses para acompañar en la noche en cada procesión durante la Semana Santa.

jueves, 14 de marzo de 2024

 

*****COSTUMBRES Y TRADICIONES DE MI TIERRA*****

SEMANA SANTA EN MARCA: 2024 - PARTE 2

LA ANTIGUA IGLESIA MATRÍZ DE MARCA

 

Por: Jorge Humberto Flores

En las tardes cuando nuestras miradas se pierden en el horizonte donde las sombras el crepúsculo languidecen como los años de nuestra existencia, nos invade la soledad y las distancias incurables, al recordar a la tierra amada. Sí, a la hora del ángelus, donde las sombras del silencio caminan alados por los senderos del recuerdo, me viene a la memoria la presencia espiritual de nuestra Iglesia Matriz.

Su construcción de adobe macho le otorgaba una imponente estructura sólida con techo a dos aguas que sostenía a un extenso tejado cubierto de musgo y dos torres de estilo barroco que imponían solemnidad, .en la torre del costado izquierdo pendían dos campanas: una grande y otra chica, cuyos repiques guardo con celo especial, que mi primo Luis López Ríos aprendió a tocarlas con inigualado perfil artístico y al centro de la Plazuela le esperaba para abrazarlo que bajaba a toda velocidad por la escalera ancha de peldaños altos que se distribuían formando la letra zeta.

A los costados todavía quedaban rezagos de los bien cuidados jardines de épocas anteriores, mostrándonos sus paredes de adobe roídas por el tiempo y las lluvias invernales. Igual suerte ha tenido la parte posterior que limita con el jirón Amargura.

El atrio levantado sobre el nivel de la Plazuela estaba empedrado y antes de la puerta, había una piedra plana grande como símbolo de eternidad. La puerta de dos alas estaba adornada con dados de bronce. Y dos leones custodiaban la cerradura. El interior de la Iglesia era bellamente grandioso, al lado derecho había una Cruz Grande, según afirmaban que había sido elaborada por los misioneros. A la derecha y a la izquierda se levantaban seis capillas tres a cada lado con labradas columnas que eran mezclas del arte gótico, barroco y churrigueresco, revestidas con pan de oro y en el interior la pintura pincelada con colores mate, les daban solemnidad a las imágenes traídas expresamente de Europa.

El púlpito era otra joya de arte arquitectónico ni qué decir del Altar Mayor, su bóveda era semejante a la Sixtina italiana. ¿Cómo habría sido antes del 15 de noviembre de 1922, fecha en que se incendió nuestra Iglesia originado por una vela que había dejado prendida Rosa Foronda?.

Siempre que visito a la Iglesia Las Mercedes ubicada en el jirón de la Unión de Lima mi mente vuela y en lontananza sólo miro silencio y soledad, porque nunca volveremos a jugar debajo de los altares de las capillas mientras nuestros padres rezaban con su rosario en las novenas de mayo dedicadas a la Virgen María y en junio a San José y cuando ya adolescentes, ella ofreciéndonos la pureza de sus sentimientos en cada oración, pidiendo a Dios nos proteja y cuando volteaba a mirarnos en sus ojos el candor de su alma virginal nos arrebataba de sueños y esperanzas y cuando erguía su cabeza, una parte de su cabellera, cubría a sus senos turgentes y ahora como yo, seguro que en las tardes vencida por los años, sus ojos miran silencio y soledad.


miércoles, 13 de marzo de 2024

 

LA ANTIGUA PLAZA DE ARMAS

 

Por: Jorge Humberto Flores Ríos

Me he sentado al borde de una mañana enmarañada de recuerdos, pensando que el tiempo no tiene capacidad para el olvido, porque el pasado ni el más remoto pasado se almacenan en el tiempo, nuestros hechos y nuestras acciones tienen lugar en nuestra memoria. La más leve vibración de las cosas y los actos humanos se actualizan llenándonos de alegría, tristeza o nostalgia.

Hoy, por ejemplo, he visto a varios niños armar sus arcos para jugar un partido de fulbito y a medida que pasaban los minutos éramos los marquinos de ni niñez, de aquel tiempo viejo que jugábamos en nuestra Plaza de Armas, donde se llevaban a cabo las corridas de toros, las carreras de cintas y los partidos de fútbol. ¡Oh, tiempos aquellos que me llenan de felicidad!.

Ahora estoy mirando a doña Adela impidiendo que nuestra pelota caiga en el puquio de agua cristalina que bajaba por la cumbre de Shancur hasta desembocar en el río. Agua cristalina que dulcificó mi vida y me llenó de sueños y esperanzas, que ayudé con baldes a mamá para nuestros alimentos. Todavía vi un terso arroyo que pasaba frente a mi casa, después lo acanalaron pero siguió el puquio donde nos tirábamos de barriga para calmar nuestra sed y doña Adela nos señalaba “éste pozo es para la comida y éste otro para los jugadores”, nunca nos botó aquella mujer menudita de cara redonda, ojos vivarachos y pelo ondulado, probablemente pasaba los sesenta años de edad. Cuando le compraba alguna cosa nunca dejó de contarme las anécdotas de mi padre, que un día de agosto se lo llevaron a residir a Macracruz y el tiempo se me hizo tan distante. Niño de cinco años miraba los destellos del sol en el cementerio y llegar a la tarde sin su presencia era desesperante y peor la puesta del sol sobre las faldas de Pucaguay, cómo lo reclamaba.

En el arco sur, la cosa era distinta, hasta le pusieron púas a su puerta, por espiarnos puerta y púa cayeron sobre su cara y la pelota rodó al piso desinflado y cuando menos lo pensamos, el guardia Escot sable en mano, empezó a perseguirnos, corrimos en diferentes direcciones y al llegar a nuestras casas avisamos a nuestros padres y todos marcharon al Puesto Policial. Era el primer mitin que veía, protestas y gritos de ira y rabia lo arrinconaron al policía.

Al terminar el partido de fulbito los niños se retiran a sus casas. Me quedo en una banca rústica mirando distancias y soledad. Desde un establecimiento brota una música romántica que se convierte en huayno y en la voz de nuestra maquinita:”Shancur punta yanalla, yanalla pucuté…”. Las sombras del pasado gimen en el recuerdo y está toda mi Tierra Bendita de Marca, aromando mi existencia, llevándola presente en todos los actos de mi vida.

Me viene a la memoria nuestra Semana Santa. Fue un Jueves, al atardecer, justo las estandarteras repartían velas y dulces acompañadas por la Banda de Músicos. Todos los niños nos reunimos en mi casa y planificamos salir en procesión para ello, cada quien agarró un tubo de fierro, eran sobras que mi padre se había aventurado para explotar una mina en Churapi, salimos tocando. Frank Gamarra era mayor, posiblemente tenía más de 16 años porque llevaba un cruz pesada. El público nos aplaudía, nos regalaban velas, caramelos y biscochos y muchos otros niños se unieron y según nuestra planificación la famosa desclavación tenía que ser en el viejo cementerio, donde ahora está la Posta Médica. Antes de ingresar, tendimos la cruz en el piso, amarramos de manos y pies a un niño como nosotros, cuyo nombre me reservo e ingresamos al cementerio con nuestra de Banda de Músicos; y justo, cuando estábamos rezando para hacer la desclavación, alguien desde la calle gritó: ¡El guardia Escot! Y todo corrimos por diferentes direcciones para salvarnos y la cruz con el niño amarrado cayó pesadamente sobre un nicho.



 

viernes, 1 de marzo de 2024

 

WINCHUCO



Al verte volar en la pradera

el infinito es un remolino sin fondo

sin principio, ni fin,

con el batir de tus alas sin cesar.

 

El vuelo sin miedo

a la turbulencia de lo efímero,

es lluvia que moja

del winchuco de geranios y rosales.

 

Oh Colibrí del campo

brindaste a mis ojos, el recuerdo

de mi infancia con singular donaire

en el maizal de mi Cochacar.

 

Tu aleteo nómada e inmortal

libando el néctar del verdadero existir,

se condensa para brotar

en el manantial de esa lágrima cuajada.

 

Cuantas aventuras en campo florido

vienen a mi memoria, que infinitamente

se volverá a reciclar con mis recuerdos

cuando te admiraba sin molestar.

 

Ahora, es manantial de esa lágrima cuajada

del infinito que desbarata las manecillas

del tiempo, y se planta con singular donaire

cuando ondilla en mano te perseguía.

 

Winchuco te decíamos con Ciro,

un vuelo sin miedo y precavido,

es lluvia que cae del cielo

en el pajar de lo mundano.

7mo. Poema. Poemario Tiempos de Infancia.
José Santos Gamarra Soto

 Dedicado al Colibrí o Picaflor de los geranios y el rosal de la huerta de mi tío Leonor en “Llanu”. Winchuco de mil amores y colores con vuelos infinitos.