sábado, 20 de junio de 2020


CRONOLOGÍA DE LAS PANDEMIAS A TRAVÉS DE LA HISTORIA…

CORONAVIRUS, COVID-19

José Santos Gamarra Soto


Las pandemias en el mundo son de obligado estudio y análisis desde como se originaron aquellas epidemias que asolaron la faz de la tierra hasta nuestros días y años, a raíz de la aparición  del  CORONAVIRUS  COVID-19  última pandemia denominada así por la OMS, hemos realizado un resumen de las pandemias a partir de la presente era, sin embargo es necesario remontarnos hacia tiempos más remotos, incluido la era cristiana, para tener una cronología de los hechos acorde con el trabajo que hemos preparado acerca de éstas enfermedades que asolan el mundo. Las epidemias causadas por el virus comenzaron cuando la conducta del ser humano cambió durante el período Neolítico, hace unos 12,000 años, cuando los seres humanos se desarrollaron en comunidades agrícolas más densamente pobladas, eso permitió que los virus se propagaran rápidamente para convertirse posteriormente en un problema de salud endémico. 

Así tenemos a los virus de la viruela y el sarampión entre los más antiguos que infectan a los seres humanos, estos virus aparecieron por vez primera en seres humanos en Europa y el Norte del África hace miles de años, luego fueron llevados al Nuevo Mundo por los europeos durante las época de las conquistas. La viruela, la infección viral más letal y devastadora de la historia, apareció por primera vez entre las comunidades agrícolas en la India hace aproximadamente 11,000 años.

Como una enfermedad muy temida y de gran impacto a través de la historia podemos nombrar a la Lepra, las primeras descripciones de ésta enfermedad datan de 600 a.C. Se decía que era una enfermedad flagelo de Dios, enfermedad infecciosa crónica debido a una bacteria que provoca discapacidades severas al alcanzar los nervios periféricos, la piel y las mucosas, la lepra fue incurable y muy mutilante, hasta muy recientemente, fue motivo de exclusión social al no tener tratamiento, aunque en realidad sea una enfermedad poco contagiosa, la lepra representaba una amenaza y los enfermos eran y todavía lo son en ciertas sociedades rechazados por sus familias y sus comunidades, los leprosos se veían obligados a llevar campanas para avisar su presencia del riesgo que significaba a los transeúntes y tenía que ser aislados en los leprosorios.

En la actualidad la población mundial sobrepasa los siete mil setecientos millones de habitantes en todo el planeta y nos preguntamos ¿cuantos serán los afectados y cuantos morirán por el COVID-19?, no sabemos, estamos recién en el inicio de la pandemia, no existe la medicina contra este mal y aún no se ha descubierto la vacuna que pueda contrarrestar este virus. La cronología del presente trabajo demuestra las diferentes pandemias que han atacado a la humanidad a través de la historia, ella nos presenta epidemias y pandemias que han sucedido desde antes de la era cristiana, hemos tomado las diez pandemias más devastadoras desde la antigüedad, inclusive antes de la era cristiana, también para esta nota se ha tomado las cinco pandemias más letales en la historia de nuestra era:

1.- Año 428 a.C. PESTE DE ATENAS decían que la peste procedía de Etiopía, esta peste tuvo la peculiaridad de tener como síntomas dolor de cabeza, los ojos se volvían rojos, la lengua y la faringe asumían aspecto sanguinolento, respiración irregular, y aliento fétido, le seguían ronquidos, dolor en el pecho, tos violenta y cuando atacaba al estómago, provocaba náuseas y vómitos, la mayor parte moría al cabo de 7 a 9 días consumidos por el fuego interior, al respecto, Tucídides-escritor y político griego- en su libro “La Historia de la Guerra del Peloponeso” cuenta que de 29.000 hoplitas murieron 4.400 y de 12.000 soldados de caballería murieron 3.000, no se sabe con certeza que peste fue, si fue peste bubónica, tifus, tifoidea o dos infecciones juntas. Lo que queda claro es que las consecuencias de la peste fueron desastrosas para Atenas, una de las víctimas de la epidemia fue el gran estadista Pericles.


2.- Año 165 d.C. Llega al Imperio Romano la PESTE ANTONINA, el nombre por la dinastía reinante en Roma en ese momento, fue una pandemia de viruela o sarampión que afectó al imperio romano, dicha pandemia ocasionó la muerte de 5 millones de personas, la dinastía Antonina fue la casa reinante en el imperio romano entre los años 96 a 192, con 96 años de duración, fue la dinastía más longeva, se conoce a los cinco primeros miembros por el nombre de los cinco emperadores buenos. Se cree que el emperador Marco Aurelio murió con la Peste Antonina en el año 180 de nuestra era.

3.- Año 541 d.C. invade a Roma la PLAGA DE JUSTINIANO, se cree que esta plaga contribuyó a la caída del Imperio Romano, la cantidad de muertos se calcula entre 30 a 50 millones de fallecidos, es la cuarta plaga más letal de la historia de la humanidad, se supone que la causa fue la peste bubónica, las investigaciones más recientes confirman que se trata de la misma plaga bubónica relacionada con las infecciones actuales o de la época medioeval.

4.- En 1346 llega a Europa la PESTE NEGRA ésta tiene la peculiaridad de vivir en las pulgas y piojos de las ratas, se inició en Asia y se dispersó hacia Europa y otros continentes ésta peste fue la más letal de la historia de humanidad con 200 millones de fallecidos, no hay consenso si fue o no una variedad de la peste bubónica u otra enfermedad distinta, como el carbunco, la llamada peste negra, en aquel tiempo la medicina no estaba preparada para tratar la enfermedad, ni tan siquiera para investigarla, pese a los heroicos esfuerzos y sacrificios de muchos galenos y científicos, no obstante se encontraron algunas variedades en China, lo que sugiere que la epidemia podría haberse originado en esa región.

5.- En 1520 llegó la VIRUELA, esta pandemia es considerada como la segunda más letal de la historia de la humanidad con 56 millones de fallecidos, éste virus se expandió al nuevo mundo por los conquistadores, las expediciones de los españoles venía junto a la viruela, si no hubiera estallado en el momento en que se produjo la conquista a México y Perú tal vez otra sería la historia. El diagnóstico de la pestilencia fue hecho por los españoles ya que era una enfermedad bien conocida para ellos. España había sido hasta entonces el depósito general de la viruela para toda Europa, aunque su origen se establece en China y Japón, durante muchos siglos fue una enfermedad casi exclusiva del pueblo islámico, debido a la conquista árabe de la península ibérica por ocho siglos, la enfermedad fue habitual en la zona. En 1977 se registró uno de los últimos casos de contagio del virus de la viruela, desde entonces se considera extinguido.
6.- En 1918 la llamada GRIPE ESPAÑOLA apareció al final de la primea guerra mundial, fue una pandemia causada por un brote del virus Influenza A del subtipo H1N1, sus víctimas no solo fueron niños y ancianos sino jóvenes y adultos saludables y animales como los perros y gatos, se considera una de las pandemias más devastadoras de la historia humana ya que en solo en un año mató entre 20 y 30 millones de personas, una de las más peligrosas considerado como la tercera más letal de la historia de la humanidad donde fallecieron en total entre 40 a 50 millones de personas.

7.- En 1957 apareció la GRIPE ASIÁTICA en Yuhan, China llamada gripe Aviar, con 1 millón 100 mil fallecidos en todo el planeta, fue una pandemia de gripe ,causada por un brote de Influenzavirus A H2N2 tuvo una alta mortalidad alrededor de 1,1 millones de personas fallecidas por causa de esta pandemia.

8.- En 1968 la pandemia de la GRIPE DE HONG KONG, se expandió por todo el mundo, muy parecida a la gripe asiática al aparecer una nueva variación del virus Influenza H3N2, con ésta pandemia murieron 1 millón de personas como víctimas de esta gripe.

9.- En 1981 aparece el SIDA, la infección por el virus de la inmunodeficiencia humana y el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (VIH/SIDA) el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) tras la infección inicial una persona puede no notar síntoma alguno o bien puede experimentar un periodo breve de cuadro tipo influenza, esta pandemia ha existido sin cura hasta el año 2016,  en la actualidad existen 37 millones de infectados por el VIH, ha causado la muerte de 25 millones en todo el mundo, se considera el quinto virus más letal de la humanidad a través de la historia.
10.- El 11 de marzo de 2020 la Organización Mundial de la Salud OMS declaró la pandemia del Coronaviurs ó COVID-19, que es una enfermedad causada por el coronavirus que se ha descubierto recientemente. Este nuevo virus como la enfermedad que provoca elementos desconocidos, que estallara el brote en Wuhan-China en diciembre de 2019. Actualmente el COVID-19 es una pandemia que afecta a muchos países del mundo. A la fecha (20.06.20) existen más de 8 millones de infectados con casi 500 mil fallecidos, mientras que en el Perú a esa misma fecha se registra alrededor de 250,000 infectados con casos positivos y con 7,800 fallecidos en todo el Perú.

Existen y existieron otras distintas pandemias que no se han nombrado en esta relación que se han suscitado a través de la historia con menor proporción a las 10 (Diez) nombradas, como son: La Peste del siglo XVII, la Peste del siglo XVIII, la Tercera Peste en 1855, la Fiebre Amarilla, el Cólera, el SARS, La Gripe Porcina, el MERS, el Ébola, etc., pandemias que han tenido resultados con menor cantidad de fallecidos de los anteriormente nombrados.

Finalmente, La historia nos dice y nos demuestra que todas las pandemias que han existido desde miles de años, cada uno de ellos nos ha dejado enseñanzas que los seres humanos debemos tener en cuenta, el cuidado que debemos tener todos, tener presente la seriedad con que debemos afrontar esta pandemia llamada COVID-19 que recién está en la fase de inicio, ojalá pasado un tiempo podamos derrotar esta pandemia los seres humanos y nuestros hijos y nietos se refieran como algo histórico, que pasó en nuestros tiempos.  

BIBLIOGRAFÍA:
TICÍDIDES: Político destacado De Atenas durante el periodo llamado siglo de Pericles (Siglo V a.C.), en su obra “La Historia de la Guerra del Peloponeso”.
MARCO AURELIO ANTONINO AGUGUSTO: Apodado el Sabio o el Filósofo fue emperador del imperio romano desde el año 161 hasta el año de su muerte en 180, su obra cumbre: “Meditaciones”. 
GIOVANNI BOCCACCIO: Escritor y humanista italiano, compuso varias obras en latín, es autor del recordado “Decamerón”.
MARIA ISABEL PORRAS GALLO, Madrid, su libro: “Pandemia 1918 y sus Implicancias”, desarrollada en la Universidad de Complutense, Madrid.


jueves, 11 de junio de 2020



HISTORIA DE LOS TRANSPORTISTAS A MARCA…

CARRETERA PATIVILCA-MARCA-HUARAZ… ¡100 AÑOS DESPUES!

                                      José Santos Gamarra Soto


En el Perú cuando hablamos de carreteras o transporte por carreteras, obligatoriamente tenemos que remontarnos a la historia, teniendo en cuenta que el suelo peruano presenta muchas dificultades por los enormes obstáculos como las cordilleras, inclinaciones y desiertos que siempre fueron temas recurrentes para los viajeros. Para el presente trabajo hemos tomado como referencia desde la etapa de la Conquista, época donde aparecen los primeros apuntes sobre caminos y rutas de camino de los Incas llamado Qhapag Ñan; el primer paso que se tiene registrado por Marca es en el año de 1532 cuando el Cronista Miguel de Estete indica en sus apuntes el paso de los conquistadores por Marca rumbo a Pachacamac. En la etapa del Virreinato se continuó por dichos caminos, era uno de los caminos para poder comunicarse entre los pueblos de Cajamarca, Lima y Cuzco.

En 1820, en el mes de noviembre registra al General San Martín con el envío desde Huaura al Coronel Enrique Campino hacia los pueblos de Huaylas con 250 hombres, quienes llegan a Marca y son bien recibidos con atenciones para sus hombres y caballos, luego continuaron su ruta hacia Huaraz.

En 1823 estando en el mes de noviembre ya en la etapa Republicana, el Libertador Simón Bolívar llega a Marca al mando de 2500 soldados rumbo a Huaraz para sofocar el pretendido levantamiento de José de la Riva-Agüero y Sánchez Boquete quien se proclamó como protagonista y presidente de la república en el norte del Perú. Bolívar y sus hombres siguen desde Pativilca hacia Huaraz la ruta por Marca.

En 1925 llega el primer carro a Marca en su paso a Huaraz, los ancashinos, en particular los marquinos debemos conocer la historia de cómo se inicia el transporte desde la capital hacia nuestro departamento, teniendo en cuenta que en años pretéritos Marca era lugar obligado para el paso de los viajeros tanto del Callejón de Huaylas como de los Conchucos hacia la costa y viceversa, por tener un lugar estratégico en la vía hacia la costa, cuando nos remontamos hacia épocas pre incas e incas con los caminos del Qhapag Ñan los historiadores coinciden en ello, la actual ciudad de Marca data su existencia desde tiempos muy antiguos, por ello el slogan “Marca Milenaria” y por ser punto estratégico para el paso de los viajeros. Recordemos que “El Primer carro que llegó a Huaraz pasó por Marca en el año de 1925”, dicha unidad después de muchas peripecias y penurias llegó a nuestro pueblo en el mes de setiembre de 1925 cuando se celebraba la fiesta primaveral, llegado al pueblo paseó a la reina primaveral “Evergista I” por la plaza de armas y principales calles de la ciudad. El raid Lima-Huaraz fue organizado por Roberto Caballero y Máximo Calvo dos entusiastas e intrépidos Caracinos quienes hicieron historia con esa aventura al conducir dicho carro por lugares inaccesibles y llevar en “Wantu”(cargando al hombro) por varios tramos del camino mientras que en los lugares de fácil acceso y “pampitas” el carro recorría por sus propios medios.

En 1927 año en el que se planifica la conexión de las principales ciudades del Perú en el Gobierno de Augusto B. Leguía al crearse una “Comisión de Red Vial en el Perú” mediante carreteras como la vía Pativilca-Marca-Huaraz, carretera que actualmente se está rehabilitando y se ha culminado en su primer tramo entre Marca-Muñapampa con el esfuerzo y dinero de la población marquina a la que hemos denominado carretera “SIMON BOLIVAR” en recuerdo y honor al paso del Libertador por esa ruta. La rehabilitación de la carretera SIMON BOLIVAR dará el empalme correspondiente con la actual carretera asfaltada que une Pativilca-Huaraz en la jurisdicción del distrito de Cátac en el lugar denominado Atog Timpinán, a cuatro kilómetros de distancia del futuro Aeropuerto Internacional.

En 1930 se comenzaron a construir las carreteras al interior del país, en algunos casos era la continuación o seguimiento de las rutas del Qhapag Ñan, cuyo principal camino partía de Cajamarca llegando a Huaraz continuaba hacia el sur hasta el lugar denominado Pachacoto, en éste lugar se dividía en dos caminos o rutas, uno, que se dirige hacia Cajatambo con dirección al Cuzco, mientras que el otro, se dirigía hacia la costa pasando por Pasca Punta, bajaba a Marca y llegaba hasta Paramonga para luego pasar a Pachacamac y finalmente hacia el Cuzco. Tomando estas dos rutas se comenzó a construir algunas carreteras mediante el Plan Vial se podría considerar desde el oncenio de Leguía (1919-1930).
En 1933 en el gobierno de Oscar R. Benavides las carreteras de las zonas tropical y subtropical como el caso de Marca, sufren de forma muy acusada las inclemencias climáticas, que hace muy costoso su mantenimiento y muchas veces inútil debido a las lluvias en épocas de invierno, a esto hay que añadir la desidia planificadora y de prevención por parte de las autoridades locales, provinciales y departamentales. Dicho año cuando se encontraba en pleno trabajo la vía Pativilca-Marca-Huaraz, quedó interrumpida por la muerte del Ingeniero Agüero encargado de la obra cuando la carretera ya había pasado la ciudad de Marca, mientras que los trabajos de norte a sur partiendo desde Huaraz pasando por el puente Parco se encontraba a la altura de “Ishcay Cruz”, territorio de Marca, actualmente ocupado por la comunidad campesina de Cátac, con un recorrido de 20 kms., aproximadamente. En la carretera trabajaron pobladores de Recuay, Huaraz, Callejón de Huaylas y Callejón de Conchucos, existen hasta la actualidad vestigios de dicha carretera al costado del Rio Santa. Sobre ésta carretera Lima-Marca-Huaraz existe una leyenda negra que responsabiliza a los hacendados de Cajacay de envenenar al ingeniero Agüero-responsable en ese entonces del proyecto de la carretera por Marca-de imponer con sus influencias en Lima un nuevo trazo que dejaba a Marca de lado y abriéndose a la derecha y pasar por Cajacay con la obligada llegada como es actualmente a la bella laguna de Conococha.

En 1934 cuando la carretera ya había pasado la ciudad de Marca y estaba cerca a Pasca Punta comenzaron a llegar a Marca algunos carros de propiedad de marquinos, entre los primeros “Jesús del Gran Poder” de propiedad de don Arnulfo Padilla Rodríguez, “El Cóndor de Marca” de propiedad de don Porfirio Quispe Gómez, eran los dos primeros carros, los únicos, de 15 pasajeros cada uno, eran carros chicos por las trochas existentes en la quebrada dificultaba su traslado con cargas pesadas, a partir de esa fecha se construyó en Chucchu(NO es Chucchus) un campamento o terminal para los pasajeros que bajaban a pie desde Cajacay, Colca, Raquia y pueblos aledaños y  viajar a la costa con alguno de esos dos carros, éste campamento o terminal duró por varios años.

En 1945 aparecieron algunos otros carros Barranca-Marca como  “Cochano”,  era de propiedad de Manuel Cochano, caracterizaba a Cochano el arrancar el motor de su carro, éste funcionaba a manivela lo que comúnmente en Marca se le llama “Manizuela”, al respecto don Raúl Ferrer Cubillas nos contaba como anécdota, cuando niño vio este hecho, los marquinos de aquellos tiempos recuerdan que era un espectáculo ver a Cochano arrancar su carro a “manizuela”, el mecanismo de biela y manivela es empleado en diversas máquinas como el motor a combustión interna de los carros por el uso de la gasolina, tal era el caso de los carros que llegaban a Marca por esos tiempos, posteriormente aparecieron los motores a explosión, que funcionan con diésel o petróleo. El transportista Cochano se convirtió muy popular y querido por los marquinos, por aquellos años también apareció Joaquín Sayán era hijo del “Chino” Rolando Sayán, casi todos ellos aparte de llevar y traer pasajeros, cargaban reses que era la principal actividad de los carros para los camales de Huaura y Puerto Supe, más tarde hacia los camales de Paramonga y Huacho.

En 1950 apareció otro transportista muy querido y respetado por la población, llamado Próspero Cueva Gamarra, tenía un automóvil Ford de color celeste con techo blanco, llevaba canastilla para los costalillos,  se hacía llamar “Pueblo”, lucía su abultada barriga como signo de buena vida, bonachón, bromista y sabedor de todas las ocurrencias de sus paisanos; Próspero, subía los días jueves de cada semana a Marca mientras que los viernes regresaba con pasajeros, quesos, gallinas, cuyes y cuayes a la capital a lo que estando de niño gorreamos sentado en el parachoque posterior del automóvil hasta Cashapampa o pandejabón y regresábamos caminando hasta Marca después de tamaña aventura con la satisfacción de haber viajado en automóvil hasta esos lugares, eran tiempos de sana alegría de los niños y pobladores cuando el viaje a Lima era un lujo que así nomás no se daban en la vida de un poblador.

En 1955 apareció otro transportista llamado “Ronquito” de Daniel Colán era un camioncito Ford de color verde el que también era muy querido y respetado por los lugareños, hacía viajes Barranca-Marca y viceversa, un día recuerdo cuando niño Colán había llevado pescado fresco a Marca para vender, pero como había llevado en gran cantidad no pudo vender la totalidad del pescado y para no perder el negocio contrató a varios ayudantes, yo era uno de ellos, para eviscerar en el río el pescado y salarlo y no se malogre el pescado, era el famoso “Pecado salado” que posteriormente se podía vender, por la ayuda nos hicimos acreedor cada ayudante de un pescado bonito, que llevado a casa y entregar a mi madre fue el deleite de la familia, ese día se comió pescado frito con papa sancochada en casa. 

En 1962 se comenzó a construir la primera carrocería mixta en la plaza de armas de Marca a cargo de don Hitler Cubillas quien había aprendido ese oficio en la capital, dicha carrocería se confeccionó por especial encargo de don Porfirio Quispe Gómez quien compró un chasis nuevo de camión al que llamarían “San Lorenzo de Marca” el camión era marca Ford 800, eje simple, color rojo y blanco, capacidad máxima de carga 10 Tons. Convertido en camión mixto para llevar pasajeros, al fabricarle dos filas de asientos en la caseta, canastilla en el techo de la caseta, y en la tolva tenía tablas como asiento para los pasajeros y todavía más atrás llevaba reses para el camal de Paramonga.  Este camión era conducido por su yerno Juan Salazar esposo de Elcira. Cuando se estaba construyendo dicha carrocería cierta vez llegó una pobladora de Huayllapampa y quedó impresionada de la obra de Hitler, llegado a su pueblo comunicó a sus paisanos con la siguiente frase: “cha channnnn… marquinucuna carruta rurayan” (Assu…Los marquinos ya saben hacer carros) otra anécdota muy peculiar no menos importante es que ese mismo año visitaron a Marca en excursión los alumnos de la Escuela Primaria de Varones de Malvas, al ver el camión San Lorenzo en la plaza de armas, la ciudad tenía luz eléctrica y estaba iluminada en las noches, el paso del rio por el centro de la ciudad, las bodegas bien surtidas, les impactó quedando  maravillados por tales hechos, uno de ellos en particular Vitalio Rosales Papa no podía salir de su asombro e incredulidad, parecía estar en otro mundo, según versiones de él mismo.


En 1966 llegó a Marca otro camión Mixto llamado “Marquino” de propiedad de don Pedro Espinoza Soto y don Darío Chávez Padilla, era un Ford 700, eje simple, capacidad de carga hasta 10 Tons., el capot del motor era de color azul, mientras que la carrocería de color verde/Lila/Anaranjado, ese mismo año don Porfirio Quispe Gómez adquirió otro camión más pequeño, era un Ford 300 al que le pusieron de nombre “Lorencito”.

En 1967 los hermanos Anfilogio y Mario Gamarra Cubillas adquirieron un camión al que pusieron de nombre “Gran Poder” quienes tuvieron la gentileza de concederme el dibujar dicho nombre en la parte delantera de la canastilla del camión cuando yo vivía en Barranca, duró solamente un par de años, el camión tenía muchos años de uso y su tenencia era prácticamente imposible por lo costoso de su mantenimiento, lo vendieron y guardaron el dinero para comprar otro más pequeño, dos años más tarde.

En 1968 apareció un automóvil de color blanco y amarillo de propiedad de don Benedicto Gamarra Lino otro transportista muy popular a quien llamaban “Llictu”, era un automóvil Ford de color blanco y amarillo con canastilla que años más tarde cambió por una camioneta International y finalmente por un Toyota Coaster con capacidad de 20 pasajeros con el que terminó su condición de transportista Lima-Marca-Lima, gran personaje el primo Llictu, conocía la casa de casi todos los marquinos en la capital, conocido y reconocido por propios y extraños por haber permanecido muchos años en el mercado como transportista, por aquellos años también era transportista don David Ferrer Gamarra por poco tiempo con un automóvil Ford, color amarillo blanco y techo negro, quien luego se dedicó al transporte de pasajeros con buses Lima-Huaraz-Lima con el comité catorce de Huaraz.

En 1969 don Pedro Espinoza Soto junto a don Efraín Tinoco Gamarra adquieren un camión pequeño, era un Dodge 300 al que le ponen de nombre “Sanlomar” con el que hacían viajes diarios Marca-Barranca y viceversa, hay que precisar que por esos años existían otros camiones que iban a Marca como el caso del camión “San Lorenzo de Marca” conducido por Reynaldo Quispe Cubillas, “Sanlorencito” de Anfilogio y Mario Gamarra Cubillas conducido por el segundo de los nombrados, otro camión chico con el mismo nombre de propiedad de Javier Ramírez Molina, igualmente llegaban de Cajacay algunos carros como “Cruz del Río” de propiedad de don Antonio Sarazú,  posterior a esos años “El Cajacaíno” de don Ubertino Sarazú, generalmente ellos cargaban reses para los camales de Paramonga, en otras llevaban o traían excursionistas de las escuelas de ambos pueblos, fueron años de mucho movimiento de transportistas a Marca.

A partir del 2000 aparecieron algunos transportistas como don Macedonio Santos Espinoza con un Toyota Coaster llamado “Shancur” capacidad de pasajeros 20 personas quien alargó su recorrido hasta el distrito de Huayllapampa, otros transportistas con  Toyota Combi Hi-Ace para 15 pasajeros que aparecen en este siglo son el de don Edgar Padilla Maguiña y don Luis Aguilar Gómez quienes cubren la ruta Marca-Barranca-Marca, finalmente don Joel Luis Palacios con su camión “San Lorenzo” quien presta servicios a la comunidad marquina hasta la actualidad.

domingo, 31 de mayo de 2020



********UN DIA COMO HOY DOMINGO 31 DE MAYO DE 1970 A LAS 3.23 PM SUCEDIÓ LA HECATOMBE MAS GRANDE EN LA HISTORIA DE ANCASH********
                              ¡¡ 80,000 MUERTOS !!

                                                      El Sismo que enlutó a toda la Nación

                                                                           
                                        José Santos Gamarra Soto


                       A solicitud del director del colegio de Marca, provincia de Recuay, departamento de Ancash retorné el domingo 24 de mayo de 1970 a estudiar el quinto año de educación secundaria en el Colegio San Lorenzo de Marca, quien nos instaba a regresar a nuestro terruño por falta de alumnos; el jueves 28 de la misma semana se celebraba la fiesta de Corpus Christie donde se desarrolla el baile costumbrista de “Los Huancos” de Marca, siendo el domingo la Octava de dicha festividad, con existencia de mayordomos, caporales y alguaciles. En años anteriores había bailado como “Negro” con no muy buen resultado, mientras que el siguiente año bailé como “Chisga”(hombre vestido de mujer), haciéndolo mucho mejor, con la vestimenta de mi tía Alicia, gustando mucho a los espectadores. En ésta oportunidad mis amigas y compañeras del colegio Eutropia, Lilia y Betty me prepararían la vestimenta, alentado por mis amigas acepté bailar el jueves día de Corpus Christie y el domingo 31 en la Octava de dicha festividad costumbrista, ellas estaban muy entusiasmadas al saber de mi regreso a estudiar el último año y terminar mis estudios en Marca.

                       Inmediatamente después de mi llegada a Marca, mis amigas se pusieron de acuerdo para bailar como chisga el jueves y domingo de dicha semana, Eutropia me recordaba que un año antes lo había hecho muy bien, por ello me manifestó:
-        Tienes que bailar de chisga…por la ropa no te preocupes porque nosotras te conseguiremos - me decía
-        Faltan escasos tres días para ello… ¡Imposible! - le dije
-        No te preocupes hemos quedado con la chicas que te vamos a mandar hacer la ropa a tu medida - me siguió diciendo
-        ¿Mandar hacer ropa de mujer para mí? – le pregunté medio angustiado.
-        Si, - me dijo - y no te preocupes por los gastos - después que bailes - lo mando achicar para usarlos yo - me manifestó.
-        Bueno…que sea así entonces - le contesté.

                     Se habían puesto de acuerdo entre las amigas nombradas mas Gliceria, Genoveva y Herminia mandar confeccionar nuestra vestimenta de chisgas en la costurera del pueblo, una para el día  jueves y otra completamente distinta para el día domingo, toda la vestimenta era nueva para no ser reconocido por la población marquina en el momento del baile que era el fin supremo de toda la parafernalia. Hay que precisar, que el baile de Los Huancos tiene como característica que el danzante-Negro o Chisga-no deben ser reconocidos. En ambos casos los danzantes bailan con la cara cubierta bien sea por máscaras ò pañoletas, sean negros o chisgas.

                       El día jueves bailamos hasta altas horas de la noche, en casa del mayordomo y principales calles de la ciudad, en número de treinta a cuarenta al son del pincullo y la caja. Qué maravilla, no había cansancio para los jóvenes, el “Cortahuarango” era repetido una y otra vez, los garrotazos se sucedían uno tras otro y así concluyó la tarde de jueves de Corpus Cristhie , en casa del mayordomo en horas de la noche. Se esperaba el domingo de Octava una mayor concurrencia porque era domingo, faltaba muy pocos días para ello, escasos tres días nos dijimos y nos citamos los amigos para aquel día, retirándonos cansados del baile agotador.

                         En la ciudad de Marca cada año como en todo pueblo del ande, existe su fiesta patronal que es el 10 de agosto, además existen otras festividades en el calendario marquino y una de ellas es el baile de Los Huancos de Marca, donde existen algunas chaperonas comúnmente llamadas “Llúchash” que acompañan a los danzantes en dicha festividad, son las que se preocupan que no les falte nada a los danzantes. Nuestras llúcash para aquella festividad se habían preparado como nunca para la Octava del Corpus Christie del domingo 31 de mayo de 1970, éramos seis los danzantes que haríamos tres parejas aquel día, tendríamos que salir de la casa de Gliceria ubicado en la calle Víbora ataviado con nuestras indumentarias para la ocasión, esta vez vestido de chisgas y bailar junto a los demás danzantes que en gran número ya bailaban en la octava de ese día, las chisgas seríamos “Tobín”, “Melgarejo” y “Dolton”, mientras que nuestras parejas vestido de “Negros” eran “Wilson”, “Eña” y “Chía”, las chisgas éramos mucho más altas que los negros, las llúcash tenían que estar muy acomedidas a nuestros menores requerimientos, cuidar que no se nos desprenda algún aditamento de la vestimenta, quienes habían sido encomendadas ser nuestras chaperonas, cada una de ellas portaba una canasta donde había desde un pequeño alfiler hasta una pollera por si le pasaba algo a alguno de los  danzantes.

                            Aquel día, estrenábamos ropa nueva de mujer, la que me tocó era una monilla de color azul brillante, se diría azulino, la lliclla de color rojo escarlata con cinta labrada de color negro, la saya de color negro con abertura en la parte delantera, unido por un cintillo del mismo color de la monilla,  que hacía ver el blanco justan con grecas anchas  y bordadas, luego las tres polleras de diferentes colores y bordados, en la cintura poseía dos pañoletas de seda fina amarrados en la parte delantera, tenía una cabellera postiza de mujer en dos trenzas que me llegaba hasta la altura de la cintura, el sombrero de jipi japa con flores artificiales de diferentes colores, el collar de diferentes tamaños y colores, de perlas chicas y grandes, guantes blancos, zapatillas y medias blancas para dar mayor agilidad en el baile, la cara lo teníamos cubierto con dos pañuelos de colores uno transparente y el otro más denso en la trama y la urdimbre para no ser reconocidos ni por el mas acucioso de los espectadores.

                            Al promediar las tres de la tarde salimos a la calle los seis danzantes, sería muy difícil que alguien nos reconozca porque la vestimenta era nueva; hay que precisar que la vestimenta de la mujer marquina es muy apreciada a nivel nacional è internacional, por su peculiaridad, el colorido y los componentes de la vestimenta que es usado por las mujeres con mucho donaire y exquisitez. La casa de Gliceria quedaba en la que antiguamente se llamaba calle Víbora, donde nos habíamos preparado y “cambiado”, salimos cada uno con nuestros negros, las chisgas abrazaban al negro por el hombro, como una madre abraza a su hijo, el negro abrazaba por la cintura, no había otra forma, los negros eran más pequeños en estatura que las chisgas. Nos dirigimos por la calle Grau hacia el norte, el grupo de danzantes de la fiesta de Corpus Christie de aquel año se encontraba bailando delante de la casa del mayordomo don Félix Támara ex alcalde de Marca, el baile se hacía al centro de la calle, muy cerca al barrio San Cristóbal, entramos a la ronda de los danzantes y:

                       -¡Puño arriba…! ¡Puño arriba…! - gritaba el caporal al centro del ruedo

                                          El reloj marcaba las 3.23 p.m., el pincullero don Roberto Padilla a quien cariñosamente llamábamos “Llupico”, entró en su momento más exultante, tomó más aire para despedir con más fuerza el tono del “Cortahuarango”, se encorvaba hacia adelante y hacia atrás, la caja retumbaba en medio de la calle,  los danzantes, haciendo la ronda con el puño en alto había mucha bulla, el público gozaba con el baile de los danzantes, quienes se daban arengas alzando el puño antes del garrote, ¡puño arriba…! ¡puño arriba…! un negro contra una chisga era lo convenido por el caporal y el alguacil, quienes imponían el orden y la disciplina, ambos al medio. El tambor sonaba con más fuerza, era con fiereza por el ritmo guerrero que le imponía, todos los negros y chisgas que en número de cuarenta ya bailábamos con el puño en alto como antesala del Cortahuarango, cuando en esos momentos sentí que me agarraban de la mano y me jalaban con fuerza, era una de nuestras “Llúcash” Genoveva, diciéndome:
-        ¡Corre José…corre! – me decía
-        ¡¡¡ Temblor !!! - dijo alguien
-        Corrimos hacia el sur, hacia el norte, tal vez hacia el este.
           ¡Fueron los 45 segundos más dramáticos, aterradores, de desesperación y terror de mi vida!...era el domingo 31 de Mayo de 1970.

                                      Aún con los ojos cubiertos por la pañoleta que cubría mi rostro, escuché que las enormes piedras que había al lado Oeste de la calle Grau de pertenencias de don Glicerio Silva padre de mis amigos Porfirio, Manuel y Amancio se vino abajo con un ruido ensordecedor al que esquivamos a duras penas corriendo hacia el otro lado, el suelo temblaba con fiereza, había pánico entre la muchedumbre, gritos y llantos por doquier, cuando la pared de la casa que en realidad era una “Racka” por estar semiderruida por el paso del tiempo, era la casa de Antonio Silva a quien llamaban “Shancurero” el que se desplomó, corrimos hacia el lado contrario para subir encima de las piedras que segundos antes se habían desplomado, fueron los segundos más aterradores de mi vida.

                             La danza de Los Huancos es una de la más antigua caracterización festiva del distrito de Marca, aquel 31 de mayo era la Octava de la fiesta de Corpus Christie que en fecha movible se realiza todos los años. La tierra no paraba de temblar, ya nos habíamos sacado las pañoletas que cubrían nuestros rostros por la inmensa polvareda existente, ya no importaba si caminabas por la calle vestido de mujer, el momento era de miedo, de terror y desolación; el ambiente comenzó a nublarse, el polvo negruzco venía de sur a norte, como la peste, comenzó a cubrir el espacio, teníamos mucha dificultad para respirar, comenzamos a caminar en la oscuridad hacia la plaza de armas por la calle Grau. En la esquina de Alfonso Ugarte con Grau encontramos a Víctor Quinto, tenía medio cuerpo aprisionado por los adobes contra la pared de don Celestino Virhuez. La pared de don Nilo Ortiz Virhuez se había desplomado con tan mala suerte que sepultó medio cuerpo de Víctor Quinto quien fallecería horas más tarde en su casa, en Jacacuchu.

                            Fueron cuarenta y cinco segundos de angustia y terror, había sucedido uno de los mayores terremotos en la historia del Perú con 7.9 grados en la escala de Richter, cuyo epicentro se había producido en las costas de Casma y Chimbote, en el océano pacífico, afectando casi todo el departamento de Ancash, parte de Lima, Huánuco, La Libertad y otros departamentos. Por fin llegamos a la plaza de armas sorteando adobes, tejas, palos y piedras, toda la población se apostó en dicho lugar, era el lugar más apropiado nos dijeron, por la cantidad de polvo de color marrón oscuro se veía solo a dos o tres metros de distancia, no se podía respirar, el caos era general, niños y mujeres lloraban pidiendo clemencia, que Dios aplaque su ira, que ya era demasiado el castigo, pensamos que era el fin del mundo, nos encontrábamos en la plaza de armas agarrados de la mano entre todos, cuando se repetían los temblores, la tierra seguía temblando causando más pánico entre la población, el movimiento telúrico con fiereza había cobrado otra víctima a la altura de Aliso, era una niña de 10 años de edad llamada Mirella Quispe Carrión venía a la ciudad a presenciar el baile de Los Huancos junto a su madre Eplla Carrión, el desprendimiento de una piedra que los marquinos llamamos “Galgada” impactó en la cabeza de la niña matándola instantáneamente en el camino hacia la ciudad.

                          Ese día toda la población durmió en la plaza de armas, se repitieron cientos de temblores en la noche causando gran pánico, en los siguientes días mediante la radio nos enteraríamos que el terremoto en grado 7.9 de Richter cuyo epicentro se registró en el océano pacífico frente a las costas de Chimbote y Casma había cobrado la vida de más de 80,000 personas y 20,000 personas desaparecidas, uno de ellos, uno de ellos mi primo Félix Cueva Soto en Huaraz, cuyos restos nunca fueron encontrados a pesar de los esfuerzos por ubicar de su madre doña Felicia Soto Padilla y la Cruz Roja Internacional.  
                                    
                        Fue sepultado por el alud, la provincia de Yungay, reportaron la existencia de unos 150 mil heridos y miles de damnificados solo en el Departamento de Ancash lugar de una de las ¡Hecatombes! de mayor trascendencia en la historia de la humanidad. En Chaucayán un grupo de marquinos y profesores del colegio se salvaron, porque minutos antes de la hora fatídica, el chofer del camión San Lorenzo don Pedro Espinoza Soto, había parado porque se sentía indispuesto por lo que paró en dicho anexo. El mismo día del terremoto a las 12 m., se había inaugurado el mundial de fútbol México-70, empatando a cero goles las selecciones de México y Rusia en el partido inaugural. En Yungay le seguiría al terremoto, un aluvión que sembró la muerte de 25,000 personas al desprenderse una parte del nevado del Huascarán, solo se salvaron quinientas personas que pudieron llegar a la parte alta donde se encuentra el cementerio y cuatrocientas personas que se encontraban en el estadio municipal entre jugadores y espectadores según informaciones, el alud borró la provincia de Yungay, donde nunca más se construirían casas sino convertirla en un camposanto y buscar su reubicación, donde actualmente se yergue la siempre bella “Yungay hermosura”.                             
                               Cincuenta años después recordamos éste hecho tan doloroso y dramático que enlutó a miles personas en el departamento cobrando dos víctimas en Marca, numerosos heridos y daños materiales que hasta el día de hoy persisten y perduran al no haber podido rehabilitar los daños causados aquella fatídica tarde donde pasamos del alegre festejo de la fiesta del Corpus Christie con la danza de Los Huancos, al llanto y desolación más terrible de nuestra historia. ¡Qué tragedia!, en las siguientes horas de la tarde se sucedían temblores cada dos o tres minutos, causando gran pánico a la población, ya nos encontrábamos en la plaza de armas, y pasar la noche como así se hizo, el alcalde de ese entonces era don Celestino Virhuez y las demás autoridades poco podían hacer, incomunicados por correo y telégrafos que había colapsado, por aquellas épocas las noticias se podían transmitir solamente a través de correos y telégrafos y escuchar la radio de alguna emisora de la capital, que no funcionaban; toda forma de comunicación había colapsado, la carretera con derrumbes por todas partes,  los caminos de herradura totalmente destruidos, por aire, ni hablar, los siguientes días solo se escuchaba el paso de un avión, a una distancia de diez mil pies de altura. Sencillamente pensé que era el fin del mundo, en la noche los pobladores sacaron sus mantas y frazadas de algunas casas que quedaban en pie, y dormir en la plaza de armas, se trataba de escuchar las radios de la capital y no había señal. Al dormir en la intemperie aquella noche escuchaba ruidos ensordecedores debajo de la tierra, parecía que se deslizaba la tierra de un lugar a otro, había ruidos que daban mucho temor, crujían inmensas rocas, tal vez se posicionaban o volvían a su lugar, pensaba que en cualquier momento la tierra se abriría y sencillamente nos engullía, el ruido era sencillamente aterrador.
                            
                             El martes dos de junio, la selección peruana después de 40 años regresaba a un mundial y debutaba ante Bulgaria por el mundial de fútbol Mèxico-70. En el Perú se había creado gran expectativa por este partido ya que se regresaba a un mundial desde el año de 1930 esta vez por mérito propio, porque a aquel primer mundial de futbol el Perú fue invitado. Días antes del primer partido de nuestra selección con los amigos teníamos gran expectativa para escuchar por radio dicho partido. En la plaza de armas alguien pudo conseguir una radio donde ya se escuchaba los mensajes que mandaban algunos provincianos hacia Lima y viceversa, se pasaban horas y horas informando, mandaban saludos desde Huaraz hacia Lima donde se encontraban sus familiares, que no les había pasado nada, sino un gran susto nada más, las radios se pasaban horas y horas informando con nombres propios. Las emisoras radiales comunicaban donde se había producido el epicentro, a la altura de Chimbote a 60 kilómetros mar adentro, informaban de los pueblos más afectados, las provincias ò distritos más destruidos o desaparecidos por efectos del terremoto. Se decía que había miles de muertos, que el departamento de Ancash había sido la más afectada, ya se había localizado el epicentro. Hay que precisar que por esos años la comunicación así como las oficinas del  Senami, los sismólogos aún no tenían los equipos sofisticados que ahora poseen, por lo tanto les era más difícil detectar los daños, menos predecir los acontecimientos telúricos.

                             Esa tarde la selección peruana nos daría una alegría inmensa a todos los sufridos peruanos que nos encontrábamos en desgracia por lo ocurrido. Después de ir perdiendo por dos goles a cero, remontaron el marcador para finalmente ganar por tres goles a dos, con goles de Alberto Gallardo, Héctor Chumpitaz y Teófilo Cubillas, y tres días después goleábamos a Marruecos por tres goles a cero, que alegría para los aficionados al deporte del fútbol. Todo el Perú se resarcía en parte del dolor y la tristeza por la desgracia ocurrida dos días antes, para celebrar el gran triunfo peruano; gran acontecimiento que nunca más se borraría de mi mente.

viernes, 29 de mayo de 2020


                            WARKA  RUTÍ
                                 (El “Kitañaqui” ancestral)

          ++++ COSTUMBRES Y TRADICIONES DE MI TIERRA++++

                                             José Santos Gamarra Soto


En la ciudad de Marca por la década del 50’ del siglo pasado había un niño de ocho a nueve años de edad  llamado Elmer Trujillo Quispe, él, vivía junto a sus padres en el barrio de Pircaymarca al que se le conocía como “Warcasho” tenía la cabellera muy larga, tan larga que le quedaba hasta la altura de la cintura. En Marca se dice “Warka” al cabello largo sin cortar, éstos a su vez tienen sus “Motitas” a todo infante la warka le va creciendo en proporción a los años de edad que tiene, cuanto más crece el niño se hace más difícil el peinado del mismo, por la existencia de las “motas”, el niño era hijo de don Epifanio Trujillo Lázaro y doña Infancia Quispe Gamarra, ellos vivían en el Jr. Leoncio Prado, a la altura de la subida donde cada año en Semana Santa los santos varones sufren con su pesada carga para llegar hasta la esquina de la calle Amargura.


Existen tradiciones y costumbres en la sesquicentenaria ciudad de Marca que perduran a través del tiempo hasta nuestros días como es el caso del “Warcarutí”, costumbre que a pesar del paso de los años y generaciones perduran como el caso de las warkas y sus motitas; éste era el caso de “warcasho”. Algunas costumbres no se dan a conocer por falta de información o porque los marquinos aún no hemos investigado a través de los infolios de la historia, hechos y acontecimientos importantes de nuestro pasado y ponerlos en valor para conocimiento de las futuras generaciones que tienen el derecho y obligación de conocer y cultivarlos a través del tiempo. Una de esas costumbres es el “Kitañaqui”, fiesta donde se realiza el warka rutí que en buena cuenta significa el primer corte de pelo del niño o niña.

En lo personal-mi padre don Brindis Gamarra Cubillas-me contó cuando vivíamos en la ciudad de Barranca a mis 16 años; me decía que en el año de 1956 a mis cinco años se realizó mi kitañaqui en el anexo de Churap de gran recordación para la familia. Mi padre  contaba que a esa edad poseía una cabellera larga por lo que mis padres decidieron organizar una fiesta con padrinos y orquesta vernacular incluido. Al anexo de Churap se llega desde Marca luego de una hora de amena caminata, lugar de mis ancestros por parte de madre por ser descendiente de mi abuela doña Tomasa Padilla Ferrer mamá de mi adorada madre Elpidia Soto Padilla, ambas ya fallecidas hace muchos años; mi abuela Tomasa era hija de Carmelo Padilla, éste a su vez hijo de don Félix Padilla nacido allá por el año de 1780, mi bisabuelo y tatarabuelo respectivamente; dejaron en herencia a mi abuela Tomasa extensas tierras en la jurisdicción de Churap, Chinchipampa y Cochapampa, llegando sus dominios hasta Pampán como consta en los documentos de escritura pública.

Según consta en documentos oficiales registrados en el archivo Regional de Ancash de Huaraz, dichos terrenos y cerros en el año de 1918 fue otorgado como herederos a favor de los hermanos Lorenzo Padilla, Calixto Sánchez, Carlos Borromeo Soto(en representación de su esposa doña Tomasa Padilla) y Fendra Padilla, vecinos de la villa de Marca como descendientes y legítimos herederos de Félix Padilla, quien a su fallecimiento dejó cuatro hijos: Yginio Padilla padre de Lorenzo Padilla, Juana Padilla madre de Calixto Sánchez Padilla, Carmelo Padilla padre de Tomasa Padilla y Cayetano Padilla padre de Fendra Padilla, redactándose la minuta ante el Juez de Paz de Marca don Miguel A. Espinoza en el año de 1913, ésta minuta fue elevada ante el Notario Don Miguel Vega de Huaraz cuyo testimonio se otorgó con fecha 17 de mayo de 1918 quedando inscrita en los Registros Públicos de Ancash.

Años antes a don Félix Padilla le fue otorgado dichos terrenos y cerros de Chinchipampa a su favor por don Jerónimo Capdaigua desde el 10 de Marzo de 1832 el que se halla inserto en adjudicación que le hizo doña Rufina Navarro y hermanos a favor del susodicho Jerónimo Capdaigua en el año de 1830, en cuyo título están demarcados los linderos y extensión que le tocó y se le adjudicó a doña Tomasa Padilla de Soto quien era mi abuela como se ha dicho y coherederos con la siguiente dimensión y linderos:

“El primer lote indica por el lado este denominada Yuracmaché, Joctacocha, Cuyocrumi, siendo sus linderos ese lado con Pucacuito bajando por el cerro de Huairaccunca a tocar a un morro llamado Chacmapunta en donde baja por una quebrada llamada Pumahuayín hasta dar el paradín llamado Pampán. Por el norte con el cerro Huaicraccunca a dar al primer lindero. El tercer lote llamado Ichic Cuito se le adjudicó a doña Tomasa Padilla de Soto y compartes desde el encuentro de la propiedad de doña Fendra Padilla hasta una quebrada llamada Jaracoto que se dirige en línea recta al punto de Hueiraccunca y por el pie con los terrenos de Jaracoto y cerco de piedras. El terreno denominado Chacracuta que son sobrantes desde el punto de Yuracmachéi hasta el último cerro llamado Pan de Azúcar queda a beneficio de todos los coherederos para que lo aprovechen proindiviso con la condición de que si alguna de las partes quisiera enajenar su acción cualquiera de los coherederos será preferido en la compra. Igualmente los pastos denominados Carracuta, Pumashca y otros nombres quedan en común para todos los coherederos para que lo aprovechen en común y proindiviso. Los linderos de este último fundo son: por la parte superior el camino de Ichoca a Marca por el norte al punto de Caracollca por la parte inferior el rio de Churap y por el Sur el San Juan de Ocallucma. Los terrenos denominados Cochapampa quedan a beneficio de sus poseedores. Los que no se han dividido o adjudicado porque cada poseedor tiene sus documentos especiales los cuales se respetan y nos comprometemos a no reclamar sobre ello”.

Así consta en el Archivo Regional de Ancash. Por tal motivo, por ser descendiente de mis abuelos, bisabuelos y tatarabuelos en mi niñez aparte de Cochacar visitaba mucho a Churap, porque mi abuela Tomasa Padilla poseía una amplia casa en la plaza de armas y al costado de su casa dejó en herencia casas a medio construir a cada una de sus tres hijas Felicia, Filadelfia y Elpidia, para que cada una de ellas pueda concluir en la construcción con sus respectivas familias, igualmente les dejó extensos terrenos y cerros por Chinchipampa hasta Pampán que hoy están ocupados por personas y familias ajenas y que nada tiene que ver con estas herencias y propiedades.

La historia de mi Quitañaki tiene pues una explicación un tanto extensa de como ocurrieron los hechos a mis cinco años de edad allá por la estación invernal del mes de marzo de 1956, esta costumbre ancestral que se practica hasta la actualidad, para mejor conocimiento del año y lugar de los hechos acontecidos es necesario narrarlos en amplitud. Este acontecimiento se llevó a cabo en casa del Sr. Cesáreo Cueva Padilla quien fungió como padrino, ésta casa está ubicada hasta la actualidad en la plaza de armas de Churap muy cerca a la casa de mi abuela Tomasa. La costumbre del warka rutí consiste en cortar el cabello por mechones, después de finalizar cada baile, las parejas se acercan para dejar cierta cantidad voluntaria de dinero, en un recipiente preparado especialmente para la ocasión; por supuesto, los padrinos son los primeros en bailar e iniciar la ronda de depósitos luego los familiares y finalmente los invitados.

Los padrinos cada vez que salían a bailar era motivo de comentarios porque
murmuraban que “Ellos ponen a la par con Londres”, recordemos que en aquella época existía en circulación el billete de diez soles oro, de color rojo-llamada libra peruana-cuya cotización tenía equilibrio con la libra esterlina de Inglaterra. Los padrinos de mi warka rutí fueron don Cesáreo Cueva Padilla primo de mi madre, y la madrina Doña Jovina Gamarra prima de mi padre, ellos habían acordado la fecha y lugar de tal acontecimiento. La fiesta del kitañaqui se realizó en casa del padrino en la plaza de armas de Churap, con invitados de los padres tanto como de los padrinos, a mis cinco años contaba con una larga pero muy larga cabellera, enmarañada con “motitas” a lo que los lugareños llaman warca, mis padres contrataron un conjunto musical vernacular integrado por Bernabé Molina quien tañía el arpa y era natural del barrio de Jacacuchu a la que también se le denomina barrio de Llushu, y dos violinistas, uno de ellos Gregorio Ramírez llamado “Chipuco” del barrio de Pircaymarca, hijo de doña Pulu, mientras que el otro violinista era Lorenzo Fabián llamado “Wecti Lorenzo” quien vivía en convento, entrada de Marca.


Se bailó hasta el amanecer debido a lo abundante y largo de mi warka. Esa noche los padrinos y los invitados habían depositado en el plato que servía como recipiente de los aportes de los invitados la suma de ciento ochenta soles oro, mientras duró el baile, yo tenía que estar despierto y la fiesta terminó a la mañana siguiente cuando quedé totalmente rapado. Es costumbre que a cada uno de los padrinos se les sirva un plato de picante de cuy entero como lo hicieron mis padres, más una botella de ron; a los familiares e invitados les pusieron medio cuy, sin descuidar el huashcu.

Esa noche, en ceremonia especial los padrinos me obsequiaron una ternera de color blanco, era más bien jaspeada, de dos años de edad que mis padres le pusieron como nombre “Perla”, que incrementó el ganado vacuno que teníamos por esos años en “Punku”, donde mi abuela Tomasa poseía “Hatos” desde tiempos muy remotos heredados de su padre, que a su vez ellos heredaron de su abuelo y estos últimos de su bisabuelo, se dice que el bisabuelo de mi abuelita Tomasa Padilla Ferrer llamado don Lorenzo Padilla era natural de Chiquian quien fue el primer Padilla que llegó a Churap, era dueño de casi todo Churap por esos tiempos, estos hatos consistían en una cueva grande y algunas cuevas más pequeñas enclavadas en los cerros a la altura de punku, con sus respectivos corrales e inmensas tierras eriazas con mucho pasto natural para las vacas, borregos y cabras que estaban bajo responsabilidad de mi hermano Ciro durante las épocas de invierno.


La costumbre ancestral de la fiesta del quitañaqui donde se realiza el warka rutí de los infantes sea niña o niño, pervive hasta la actualidad gracias a la identificación y arraigo que le han dado los pobladores de Marca, el cual concita el interés y cariño de la población citadina, incrementando nuestra cultura que perdura a través del tiempo.