martes, 12 de mayo de 2015

               
                     P  U  N  K  U

                           (Del Libro : HISTORIA DE IVO)

                                  Por: José Santos Gamarra Soto (Dolton)

               Desde la Plaza de Armas de Churap: Punku y Velásquez Kuta.

“Punku” en Runasimi es Puerta, Punku es el lugar de entrada a Chinchipampa, territorio de abundantes pastos naturales en épocas de invierno, que sirve al Distrito de Marca como despensa para los ganaderos bien sea vacunos, lanar ó caprinos y donde se hacen los ricos quesos para el consumo humano y venta al público, éste paraje había sido de gran incógnita para mí, cuando niño, me preguntaba ¿Como puede existir piedras y rocas del tamaño y formas caprichosas que la madre naturaleza ofrecía a nuestros ojos? ¿Estaban hechas por el hombre?, el hecho de existir una sola entrada y salida hacia Chinchipampa ya era una incógnita difícil de resolver, éste lugar pertenece a la jurisdicción del anexo de Churap, Distrito de Marca, Provincia de Recuay, Departamento de Ancash.
     Entrada de Punku, enigmáticas figuras de Roca Maciza, Piedras y Arena.
                              Fotografía: Rider Carrión Soto

Hace un mes, con motivo de una de la Caminatas, visitamos Punku después de casi sesenta años, lugar recordado por todos los que vivieron o pasaron por aquel sitio hacia Chinchipampa; cuando llegamos a Punku estaba todo igual a pesar del paso del tiempo, las piaras con sus vacas, “Ushas” y Cabras, como siempre en las mañanas esperando ser ordeñadas, los hatos con su aspecto acogedor para la instalación de familias enteras, los corrales llenos de lodo meados y excrementados como antaño cuando era una de las tareas que me encomendaba mi madre sacar los becerros, entrar en ellos era una proeza por la abundancia de estos elementos ó cuando teníamos que cuidar que los becerros no se escapen y tomen la leche antes de ser ordeñadas, había que “tesar” con un palo grueso y fuerte en la puerta de las piaras especialmente construido para ellos. Eso es Punku, lugar de nostálgica recordación y alegre realidad que perdura y persiste a pesar de los años y generaciones vividas.
               Los Hatos y Corrales  de Punku con las "Ushas" y Cabras, antes del pastoreo.
                                               Fotografía: Lehli Sánchez Cubillas   

Antiguamente era común el matrimonio de hermanos contra hermanas, tal era el caso de mis padres, dos hermanos y un primo se habían casado con tres hermanas, Plácido Gamarra Méndez, Teodoro Espinoza Cubillas y Brindis Gamarra Cubillas eran hermanos y primos entre sí, mientras que Felicia, Fildelfia y Elpidia Soto Padilla eran hermanas casadas con los anteriormente nombrados, éste hecho mantenía unida a la familia, cosa que en épocas de invierno las tres unidades familiares vivían en Punku incluido los hijos, se vivía en los hatos y cuevas que como herencia de su madre había adquirido mi progenitora y sus hermanas, herencia de mi abuela Tomasa Padilla Ferrer propietaria de grandes territorios y pastizales con hatos y corrales, quien  había heredado de mi Bisabuelo Félix Padilla, quien a su vez heredaría inmensos territorios de mi Tatarabuelo Dn. Lorenzo Padilla.
            La formación de inmensas paredes de roca maciza se puede observar en Punku. 
                                          Fotografía : Lehli Sánchez Cubillas    

Corría el año de 1951, aquellas familias que vivían en Punku, cada fin de semana tenían que trasladarse a la ciudad de Marca y comprar provisiones como la sal, azúcar, pan, fideos y cuajos para hacer queso, una tarde del mes de Marzo y estando en época de invierno sucedió un hecho singular en el río de Churap a la altura de Yaco Cuna; mis padres y mi tío Teodoro se dirigían a Marca por provisiones para la semana, mientras algunas tías, primos y primas así como mi hermano Ciro quedaban en Punku al cuidado de los animales, yo contaba con escasos 2 meses de edad por haber nacido el 02 de Enero del mismo año, mi padre me cargaba sobre sus brazos con dirección a Marca; bajando desde Punku llegamos al río de Churap donde existía un “Waru”, que era una especie de puente con un solo palo de eucalipto que atravesaba el río de canto a canto, el cual se tenía que pasar haciendo equilibrio, el río  de abundante caudal por ser época de invierno era de color marrón oscuro,  al pasar el río, mi padre en forma circunstancial, por lo mojado del palo de eucalipto resbaló y cayó al río soltándome a las turbulentas aguas del frío invierno.
                              Hombre pasando el río de Churap por un "Waru"
                                        Fotografía: Lehli Sánchez Cubillas

El caudal me llevaba cual porongo vacío río abajo; mi madre antes de salir de Punku me había envuelto de pies a cabeza con una manta y con un “Wachtcu”; es costumbre en nuestro pueblo que los niños recién nacidos sean “amarrados” de ese modo para que los brazos y piernas así como la columna vertebral del infante no tenga malformaciones posteriores y crezcan “derecho”; mi aspecto era como del hijo del Faraón Egipcio encontrado en las catacumbas, momificados cubiertos de pies a cabeza, los Egipcios del neolítico enterraban a sus muertos con el cuerpo momificado hace cuatro a cinco mil años, parecido a ello me encontraba amarrado de pies a cabeza, debido a ello al caer al río, yo flotaba a pesar  de ser arrastrado por las torrentosas  aguas del frío invierno,  y no me sumergí;  en una reacción rápida mi tío Teodoro  corrió orillando el río cien metros más abajo, luego a nado me rescató de las turbulentas aguas del río, salvándome así del primer percance a mis escasos dos meses de vida. Mis padres pensaron que me había ahogado, sin embargo me encontraba sano y salvo a pesar del gran percance sufrido.
                         Entrando a Chinchipampa, por el lugar denominado Punku.
                    El Hombre y los animales pueden pasar fácilmente hacia Chinchipampa.

Punku, entrada y salida de Chinchipampa, es un lugar enigmático, de grandes y variadas anécdotas, cuentos y leyendas, cuando contaba con seis años de edad, una tarde cuando el sol en su ocaso diario estaba muy cerca a Punku, desde la plaza de armas de Churap toda la población observaba atónito un espectro de color blanco que se trasladaba por el camino hacia Punku, era un objeto de color blanco que los lugareños llaman “alma”, muy cerca a los hatos y corrales  de Punku se observaba desde la plaza de Armas de Churap ésta cosa ú objeto blanco del tamaño de un  hombre, se trasladaba por el camino rumbo a la entrada de Punku, los pobladores manifestaban que era un alma en pena que  subía a Punku y era la hora indicada(cuatro de la tarde) que las almas salen en pleno día por los caminos y campos, son los que están “apurados” por ello salen en horas de la tarde decían los lugareños, aparentemente se movilizaba dicho espectro hacia la entrada de punku, causando gran conmoción y miedo a la población quienes manifestaban que era el alma de un poblador, semanas más tarde murió en el anexo de Churap dicho poblador.
               En el ocaso del sol, muy cerca a Punku se observaba el espectro humanoide.
                                            Fotografía : Analí Espinoza Padilla.

Tres años antes de aquella fecha, estando en el mes de Mayo del año de 1,954, luego del paso de invierno de aquella temporada, Dn. Erasmo Padilla Sánchez y esposa doña Clara Ríos junto a sus ocho hijos Susano, Adán, Eva, Elsa, Bonifacio, Nila, Rosalinda y Maura, se quedaron a vivir un tiempo más en “Chupa”, lugar de abundante pastizal de la jurisdicción de Chinchipámpa, se quedaron hasta después del invierno por la abundancia de pastos naturales que existían por esos tiempos hasta el mes de Mayo- Junio. Por aquellos años no se tenía ni noticias del calentamiento global ó efectos invernaderos como en la actualidad, los pastos naturales duraban por Chinchipampa hasta los meses de Mayo ó Junio lo que motivaba quedarse a algunos ganaderos unos meses más por aquellos lugares. Ellos vivían en Chupa donde tenían su hato, hacia el sur de Chinchipampa.
                              Hacia el Sur se observa Chupa, lugar donde llegó el Oso.

Una tarde del mes de Mayo, en las inmediaciones de Chupa, ven con gran estupor y asombro la figura de un oso de color negro que en esos momentos se encontraba sacando pitajayas de su planta; "Estaba Shishando la Huacca”, al ver a éste animal no conocido por ellos, dejaron despavorido su vivienda y sus pertenencias y junto a sus hijos huyeron con dirección a Churap y dar cuenta de lo ocurrido a los pobladores, quienes dos días después marcharon con escopetas y armas en mano para dar muerte al animal.
          El Oso de Anteojos llamado Oso Andino, su habitát es entre 2,000 a 4,000 msnm.

Por aquellos años existían en Churap algunos reservistas quienes habían servido al ejército y portaban escopetas y otras armas entre ellos se encontraba Florentín Padilla Aguirre, Víctor Padilla Aguirre, Erasmo Padilla Sánchez, Cesáreo Cueva Padilla, Antolín Padilla Aguirre, Laurencio Padilla Silva, con el acompañamiento de Brindis Gamarra Cubillas, Teodoro Espinoza Cubillas, Plácido Gamarra Méndez, Lauro Padilla Gamarra y Pompeo Padilla Aguirre, quienes marcharon con dirección a Chupa en busca del animal y darle muerte.
                                              Descanso, muy cerca a Punku

Pero la historia que se había tejido en torno a este animal era de lo más variado y pintoresco, algunas historias eran inverosímiles, se decía que el Oso cargaba solo a mujeres solteras y se lo llevaba a lugares de difícil acceso entre los abismos y lugares inaccesibles, las dejaba allí para luego regresar en las tardes con comida para su rehén, en otras oportunidades llevaba frutas para la secuestrada. Algunos manifestaban que a futuro serían los nuevos habitantes de Churap, y que dicho Oso estaba en plan de reconocimiento del lugar donde debería vivir los futuros habitantes. Todas estas conjeturas se hacía por desconocimiento; que al parecer era un Oso de Anteojos, llamado Oso Andino, éstos osos pueden llegar a medir hasta 1.90 m de alto y pesar más de 150 Kg., son de hábitat diurnos, solitarios, omnívoros, terrestres, de alimentación vegetariana, como los cactus, por ello le gustaba las pitajayas.
                                 Pumahuayin y Cuyoc Rumi, desde Hatun Jirca.

Estos osos existen en toda la región andina de Sud América y en la Cordillera de los Andes, posiblemente habría bajado de su hábitat, teniendo en cuenta que Chinchipampa está a menos de 2,500 msnm., temporalmente cuando escasea el alimento migran a otros territorios o simplemente se perdió talvez desde las alturas de Huayllacayán, Yamor ó Mallao. Por la superstición de los campesinos se cree que sus grasa son medicinales, sus pieles un valioso producto de comercialización como pellejos ó alfombras en el piso para el tendido de las camas de dormir. Urge un trabajo de recuperación de éste y otros animales, se debe salvar su extinción, considerando el terreno y las condiciones climáticas de su zona nativa.
                                      Oso de Anteojos, en su habitát natural.

Al marchar los pobladores desde Churap en busca del Oso, lo encontraron hacia el norte de Chupa, en el lugar denominado “Tzackra”, a la altura de Chihua Cuta, comiendo “Upa” conocido en otras regiones del Perú como “Chupaya”, que consiste en una especie de Cactus con abundante líquido. Rodearon al oso sigilosamente, lo cercaron entre todos, los que portaban armas iban adelante, estando muy cerca se apostaron frente al Oso para descargar las mortíferas balas que impactaron en el cuerpo del pobre animal, varias balas habían alcanzado el cuerpo del Oso, muerto el animal lo llevaron al pueblo en “Kirma”, especie de camilla que sirve para trasladar enfermos o muertos, donde los familiares esperaban angustiados el desenlace del encuentro con el Oso. “Chicharrones de Oso” fue el potaje que se comió ese día, dejando gran parte de la carne para los “Charquis” correspondientes que semanas y meses más tarde comerían los pobladores con agrado. El pellejo fue guardado como trofeo de guerra  por alguno de los pobladores y las grasas para ser utilizados como ungüento para algún mal muscular ó contra las picaduras.
               Los Caminantes de "MARCA AVENTURA" haciendo un descanso en Punku.
                                           Fotografía : Lehli Sánchez Cubillas.

Punku, hermoso lugar donde familias enteras Churapinas y Marquinas han vivido y seguirán viviendo con sus vacas, cabras y ushas, sacando leche y haciendo queso en épocas de invierno; es un lugar que nos trae muchos recuerdos por donde pasábamos  a Chinchipampa y proveernos de una buena dotación de los ricos Kemish y las Huaccas; el cual seguirá por años y épocas  y  Persecula Seculorum…



sábado, 9 de mayo de 2015


              EL  GIGANTE  DE  CANLIN

                      (Del Libro:  Historia de Ivo)

                         Por: José Santos Gamarra Soto

                                                 El Gigante de Canlín

CANLIN, según el cuento ó leyenda que nos contaban nuestros mayores cuando éramos niños, es el lugar donde en tiempos muy remotos existía un gigante ogro antropófago que se alimentaba solamente  de sangre humana, dicho lugar está situado en una colina llamado Canlín, desde donde se divisa hacia Huayllapampa por el lado Oeste, mientras que hacia el Este se divisa todo el territorio del Distrito de Marca, incluido Yamor. Este cuento que había escuchado desde mi niñez me había interesado de manera muy especial  y conocer algún día los lugares que se mencionan en el cuento. Lo que motivó  que el sábado 02 de Mayo, acompañado de Fidel Soto y Arcangelina Aquino me constituyera a esos lugares.

Salimos de Marca en horas de la mañana de dicho día por Mitana, Kakahuas, Agua Bendida, Kemish Jircan, Puka Rumi, Llahuac Ruri, y subimos hasta Lúcuma, lugar de descanso y pertenencias de Fidel Soto, donde comimos las ricas Chirimoyas que un día antes Julio Jesús Riquelme con su característica generosidad nos había obsequiado en Chaucayán recordando nuestros hermosos años de estudiante de primaria cuando culminamos la  promoción en el año de 1,963 en la Escuela Primara de Varones N° 1339 de Marca.
                En Lúcuma, breve descanso para comer las ricas Chirimoyas de Chaucayán.

Después de un breve descanso en Lúcuma continuamos con nuestra subida hacia las lomas de Calzón, donde nos encontramos con Esperanza Rodríguez Soto a quien cariñosamente la llaman “Eshpi”, ella se encontraba pastando tres burros de su propiedad en los abundantes pastizales de temporada que existen por esos lugares. Pasamos la loma de Calzón y llegamos a Kara Tzucu, muy cerca, casi a la misma altura y en la parte alta de Shinua está Canlín, un lugar aparentemente tranquilo pero enigmático según el cuento a donde llegamos con aparente facilidad a pesar de la cuesta que siempre es de mucho respeto, hacía abajo apreciáse Chinchehuas Ruri, lugar donde existen plantas de los ricos Kemish;  desde Canlín se observa los hermosos pueblos de Pacar, Huayllapampa, Chinchipe y Pitec hacia la parte Oeste de Marca.

       En Calzón Ruri, Fidel Soto señalando el lugar donde se habría enterrado los 
                                         calzones del Gigante de Canlín.

Inmediatamente recordamos el cuento “Del Gigante de Canlín”, otros autores ó estudiosos lo denominan el cuento de  “Kara Tzucu”, lo cierto es que estando en  Canlín observamos los parajes, caminos y lugares que se mencionan en dicho cuento que a la letra dice:

 “Dicen, que a unos cuatro kilómetros hacia el lado Oeste del pueblo  de Marca-Recuay-Ancash, en un lugar llamado Chinchehuas, había una planta de mito enorme, comúnmente llamado “Kemish”-planta silvestre que tiene el tallo muy grueso-en los carcomidos troncos vivía un gigantesco monstruo en forma de esqueleto humano, que usaba sombrero ¡muy grande…de cuero! Era  Kara Tzucu; En aquellos tiempos ese lugar era muy peligroso para los viajeros o personas que pasaban a solas por allí, eran victimados por el maldito ogro que solamente se alimentaba de sangre humana; junto al inmenso tronco ya había rumas de huesos humanos.
La gente que sabía de la existencia de éste monstruo caníbal, no se acercaba por esos lugares, el maligno ogro al ver que no tenía presa, subía a buscar a la punta de Canlín que quedaba muy cerca al sitio, cuando el hambre lo acosaba-comentaban-el monstruo caminaba y caminaba, el corazón que llevaba colgado entre su esqueleto sonaba como una campana, tal sonido era-Can lín-  Can lín-   Can lín…
Hasta entonces el monstruo ya había devorado a mucha gente entre hombres y mujeres, era insoportable su perniciosa existencia. Un día el pueblo se reunió y acordó eliminar a Kara Tzucu. Sin perder tiempo marcharon con dirección al lugar, donde se encontraba el maligno, cientos de personas armados de palos, piedras y ondas. Cuando el maligno se encontraba divisando alguna presa en la punta de Canlín, la multitud pudo dar fin al maligno – Kara Tzucu – descuartizándolo en partes su cuerpo, pero los órganos descuartizados seguían con signos de vida.
Ya descuartizado el cuerpo de Kara Tzucu la gente se disponía a enterarlo en distintos lugares y distanciados uno de otro órgano,  creyendo que si se enterrara en un solo lugar podría revivir. De esa manera comenzaron a enterrar su cuerpo, cabeza y sombrero en el lugar que actualmente se llama Kara Tzucu(Sobrero de Cuero)…su corazón lo enterraron en la punta de Canlín desde donde divisaba cuando tenía hambre, sus calzones fueron enterrados en Calzón Ruri, su garganta en Tocña, sus brazos fueron llevados a Ricrahuaz y su dentaduras en el lugar llamado Ruqui Kirún, muchos otros sitios han sido olvidados al pasar los años.
De la punta de Canlín se divisa los hermosos valles de maizales y de dorados trigales de Pacar, Ullunto, Shauta, Mayoyarca, Huamancayán, Llapta, hacia el Este se divisa Churap, Colca, Anca, Cashapampa y otros con sus finos senderos y sus pequeñas lomas que son parajes del hermoso pueblo de Marca”.
         En las lomas de Calzón, "Eshpi" conversando con Fidel y "Allca" como buenos 
                                     vecinos en la jurisdicción de Lúcuma.
                     Kara Tzucu y Canlín, colinas del cuento del Gigante de Canlín

                             Hacia "Washahuacta" se aprecia Ulluntu y Shauta.
            Desde Kara Tzucu, se observa hacia el Oeste a Chinchipe y Pítec.

 Bajando de Cochucequia, Fidel tomando agua del duro trajín por la dificultad existente.

              Hacia el Este, Churap y sus pertenenencias, apréciase Chinchipampa.

      En Curcu, dificultad extrema para movilizarse, por la no existencia de caminos y lo crecido                    de los pastzales de invierno, realmente nos hizo penar más que en las caminatas.

Este cuento, que había escuchado desde niño, repito, es un clásico de la literatura Marquina, el cual perdura a través del tiempo, contándose de generación en generación como cada uno de los cuentos, mitos y leyendas que existen en nuestro hermoso Distrito de Marca.



miércoles, 29 de abril de 2015

                               CHINCHIPAMPA
                                 Por: José Santos Gamarra Soto (Dolton)

          “MARCA AVENTURA – TREKKING PERU”



El Progreso y Desarrollo del Distrito de Marca siempre es motivo de preocupación de sus hijos, lo que motiva distintas formas de hacerlo o tratar de hacerlo siempre con la intención de ver cristalizado se convierta en un Distrito modelo, líder de los pueblos de las Vertientes de Ancash así como convertirse en uno de los mejores 1,828 Distritos que tiene nuestro País. Pero para ello no solo se necesita voluntades sino hechos reales que conlleven a la cristalización algún día de esos anhelos. Los principales actores en éste empeño deben ser los entendidos en las distintas disciplinas para éste cometido.

Uno de los casos que requiere mayor concentración y mejor apoyo es el Turismo hacia nuestro pueblo, teniendo en cuenta que nuestro Distrito posee gran cantidad de hermosos lugares arqueológicos, montañas, ríos, lagunas, caminos reales pertenecientes al Qhapag Ñan, pinturas rupestres, y las distintas comidas gastronómicas que ya tienen niveles nacionales como el Jacacashqui, Jaca Picante ó el Api Calabaza, por citar solo tres platos de nuestra variada gastronomía, por ello el Turismo Vivencial y el Turismo Receptivo hacia nuestro Distrito debe darse como sucesos impostergables como las Caminatas de Montaña conocido en el mundo como Trekking of Mountain.

“MARCA AVENTURA” se creó frente a esa necesidad, para incentivar el turismo receptivo hacia nuestro Distrito en un mediano y largo plazo en sus modalidades de Treking de Montaña, Bicicleteada de Montaña, Cabalgatas a Caballo-Mulos-Asnos, Motocross, Cuatrimotos,  Off Road, Escalada de Rocas, Maratones, Canotaje, Kayak y Canopy, y en deportes extremos como el: Puenting, Parapente, Rapell, Canyoning, Rafting y Tirolina entre otros deportes. Para ello debemos comulgar todos esa idea, exentos de ideologías políticas religiosas ni sociales, la idea solo debe ser el Desarrollo y Progreso de nuestro Distrito, porque poseemos muchos atractivos turísticos y nuestros hermanos marquinos somos muy solidarios cuando se trata de nuestro pueblo, eso está demostrado a través de la historia. 
               En la mañana del 1° de Abril el camino estaba trazado para la caminata.

Incentivados por los resultados obtenidos hasta la fecha con nuestra Sexta Caminata realizada por Chinchipampa, nos permitimos invitarlos a ésta gran cruzada que como repetimos debe dar sus resultados a mediano y largo plazo, con el apoyo y ayuda de nuestras autoridades estamos seguros que lo lograremos. Aquella mañana del 1° de Abril del 2015 día de nuestra Sexta Caminata, el ajetreo era el común denominador de los caminantes, los más “entusiastas” ya estaban apostados en la glorieta-punto de reunión de los caminantes-cuando el reloj marcaba las 6 a.m., después de un generoso desayuno, los caminantes con sus respectivos equipajes uno a uno fuimos llegando a dicho lugar, para luego  dirigirnos hasta Huarupampa y esperar en aquel lugar a los más “tardones”, comenzando así con nuestra sexta caminata cuando el reloj marcaba las 7 a.m.
             Arriero Jamanán, muy cerca de Kuyhuan los caminantes con la moral muy alta.

La alegría era contagiante, algunos mostraban sus atuendos especialmente traídos para la ocasión, Alicho Padilla contaba con uno en especial, era un sombrero que le cubría hasta la espalda, parecía que se iba al desierto del Sahara, otros, los más, luciendo gorros y sombreros a la usanza marquina, hombres y mujeres nos fuimos posicionando por grupos, bajamos Ketzcán, pasamos Joctapi, más al sur está Arriero Jamanán luego el caserío de Khuyuan, lugar desde donde obtuvimos algunas tomas fotográficas principalmente del hermoso valle de Cochacar, lugar nostálgico y de gran recordación por mi persona por haber sido cuna de mi infancia.
                                              La hermosa campiña de Cochacar

Entramos a la Zanja de Kahuallín, donde nos podíamos ver todos los caminantes, frente a frente por ser un abra muy grande y permite conversar a viva voz con la persona que está al frente, otros daban un grito para que el eco de su voz se escuchara con nitidez toda la zanja; había transcurrido media hora de caminata y llegamos al otro caserío llamado Wancahuasi de abundantes frutales; los melocotones, las paltas, las tunas y las “porocshas” son de  abundancia por estos lugares, las flores se veían muy hermosas en la orilla de las chacras. En Ichic Churap hicimos otra parada corta para tomar las fotografías de rigor, de aquel lugar se aprecia hermosos lugares con su verde manto por época de invierno, al frente en territorio Churapino se ve Weckra, hacia abajo se divisa Colca, Huacacuyto, Cardón, Huacuy, Tacar, Wacracaca, Anca Alta, Anca Baja, hasta Cashapampa, más arriba se aprecia Curcu, Shinua, Calzón, Cochu, hacia el norte Muña Jircan, Kosma, Pati, Rosas pampa, Rárapi y Convento mientras que más arriba se aprecia  Kakahuas, Agua Bendita, Kemish Jircan, La zanja de Llahuac, Puka Rumi, Lucma, Jancush, Puca Wayi, Wuishu, Plaza Punta, Kisuarkunka, Warmijirca y Meseta. A Marca se le ve acurrucada en medio del valle con su hermoso Shancur como guardián sempiterno.
                              Desde Ichic Churap, hermoso valle del sur de Marca.

Unos minutos más y llegamos al anexo de Churap; la mitad de los caminantes habíamos llegado en primera instancia; hicimos un alto en la Agencia Municipal para esperar a los rezagados, quienes llegaron minutos más tarde, lugar donde tomamos la decisión por donde subiríamos a Punku para luego pasar a Chinchipampa; deberíamos cruzar el río de Churap de gran caudal por estos tiempos.
               El primer contingente de los caminantes esperando a los rezagados en Churap.

Luego de algunas deliberaciones decidimos cruzar por Bonli Vado, casi la mitad de los caminantes cruzamos por aquel lugar, algunos se sacaron los zapatos para vadear el río, otros a caballo; mientras que los restantes lo hicimos por Yaco Cuna donde había un gran tronco de eucalipto que atravesaba el río de canto a canto, haciendo equilibrio pasamos por el inmenso tronco, luego nos reunimos todos los caminantes para subir la cuesta más brava de la caminata, la subida desde el río Churap hasta Punku.
                         Cruzando el río por Yaco Cuna, antes de subir a Punku.


La cuesta desde el río Churap a Punku, es muy empinada, algunos de los caminantes sufrimos los estragos de la cuesta, Eneas, Francesca, Ana Carrión, Eneida, Fidel Soto y algunos otros caminantes fueron los que  más; intentamos con el chacchado, sin embargo fue inútil, si en la anterior caminata a Kishuarcunca, la coca nos fue de gran utilidad esta vez no cumplió el mismo objetivo, algunos de los que nos habíamos atrevido a chacchar tuvimos que botar las “bolas” de la hoja sagrada de los Incas.
                 Subiendo la cuesta desde el río Churap a Punku, cuesta muy empinada.


 Finalmente, con bastante esfuerzo, siendo las diez de la mañana llegamos a Punku, los hatos, las cuevas, los corrales y algunos animales como las ushas y las cabras de abundante cantidad en épocas de invierno permanecían en sus corrales. Había que hacer un breve descanso para la toma fotográfica y visitar algunos lugares como un pozo reservorio de agua que habían construido los antiguos habitantes, el cual nunca ha sido utilizado, por lo menos es lo que se aprecia.
                            Fotografía para la posteridad, en Punku, todos los caminantes.

 Luego del reparador descanso pasamos por la única puerta de entrada y salida hacia Chinchipampa, Punku, lugar enigmático, y de gran recordación para muchas familias por haber vivido en este lugar y donde se puede apreciar las piedras calizas, las paredes de piedra, por el paso del tiempo, es de estricta formación rocosa que la naturaleza nos depara a la vista en este lugar, luego de pasar punku se debe seguir hacia la cumbre, lugar donde llegamos muy cerca al medio día motivo por el cual tomamos la decisión de ingerir los fiambres y líquidos que habíamos llevado para la caminata.
                 Despues del consumo de los fiambres, en la cumbre, encima de Punku.
Luego del consumo de nuestros fiambres, que consistió en algunos Sandwichs, galletas, caramelos, atunes, y abundante líquido, decidimos caminar por la falda del cerro con dirección a Chopi Nani, pasando por hermosos parajes y observamos la inmensidad de los lugares de cada uno de los hatos existentes por aquellas tierras, desde allí se divisa Chupa, la parte alta de Killakuta, Rurec, Mogote, Cabra Cuta, Panpam, la jurisdicción de Raquia, y hacia el sur se observa la imponente quebrada como: Pomay, Tabla Grande, Chaucayán, Chasquitambo y el valle que llega hasta Pativilca. Hermosa vista que obliga a los caminantes para las notas y fotografías.
      Seguimos subiendo con dirección a Huerac Cunca.

        Un pequeño descanso antes de la cuesta.
                                          Ahora si, por los mitos y pitajayas.


Salimos de la zanja de Chopinani y cuando nos encontrábamos en la cueva donde antaño vivió Dn. Alfredo Soto y esposa Marcelina Cubillas junto a sus hijos Antonio, Isaac, Vidal y el pequeño Fidel Soto, se produjo un temblor, movimiento telúrico que nos obligó a guarecernos dentro de la cueva, tomamos ésta decisión teniendo en cuenta que dicha cueva se encuentra en lugar accidentado, las piedras  que puedan desprenderse de las partes altas fácilmente pudieron haber afectado a alguno de los caminantes, felizmente la duración del temblor fue breve y de poca intensidad, motivo por el cual todos salimos ilesos y continuar con la caminata.
                                                  Una de las cuevas de Chopi Nani.


Muy cerca se encuentra Ichic Jirca y Jatun Jirca donde tomamos un breve descanso, desde éste lugar se observa Puma Huayin, hacia el norte Jocta Cocha y hacia el sur Kuyoc Rumi, Chupa y gran parte de las pertenencias del Distrito de Antonio Raimondi vecino de nuestro distrito por el lado Este. Desde éste lugar tomamos la decisión de subir hacia Huerac Cunca, nuevamente la subida era el principal obstáculo para una buena performance, pero nos regocijamos por el bello espectáculo que la madre naturaleza nos prodiga con sus inmensas pampas y cerros que a nuestra visión se hacía cada más interesante.
                   Éramos tantos caminantes, que cada cierto tramo había que pasar lista.

 Elva Espinoza, Alicho Padilla y Fidel Espinoza iban adelante, ellos se encargarían con el recojo de los Kemish y las Huacas, era hermoso escuchar y ver que cada vez que llegaban a una planta de kemish sacudían dicha planta los frutos maduras caían al suelo, lo que recogían con gran alegría; una vez llegados a Cashapampa comimos esas frutas con gran agrado durante nuestro descanso muy cerca de Huerac Cunca, principalmente el kemish pequeño y rechoncho que tanto Elva como Micaela me habían alcanzado, comiendo esos dos kemish de dulzura inigualable me di por satisfecho de esta gran aventura.
     Dos Mitos rechonchos y pequeños que Micaela y Elva me habían alcanzado y que al 
     comerclos resultaron muy sabrosos y dulces, me dí por satisfecho de ésta caminata.

Mientras degustábamos los ricos kemish y huaccas en Cashapampa, lugar privilegiado para la visión. Dewar Soto, con su generosidad característica me manifestó que iría a caballo hasta la parte alta de Punku donde yo pensaba equivocadamente haber dejado abandonado mis anteojos, en la parada anterior, cosa que no fue así, porque no lo encontró, perdiendo así Dewar una buena apuesta que una vez llegado a la ciudad iba a ser de obligada recompensa con nada menos que una caja de cerveza. Pero lo más importante que se apreció con este hecho es el espíritu de colaboración de los caminantes quienes estábamos muy unidos para esta clase de circunstancias. Bien por ello, se evidenció el nivel de madurez y colaboración de parte de cada uno de los caminantes.






                                                                                                      Francesca  Gamarra Aquino 

De Cashapampa bajamos por Yuracc Maché, lugar donde otro grupo de caminantes se acordó haber vivido en sus cuevas,  con elevado orgullo y optimismo Dewar Soto le manifestaba a su esposa Ana Altamirano, su cuñada Iris y a su pequeña hija Ana Soto Altamirano que antaño había vivido en esa cueva donde sus padres elaboraban queso en época de invierno, igualmente sus hermanos Micaela, Eneas y Persiles comentaban las distintas anécdotas que les había tocado vivir durante su permanencia cuando niños al lado de su padres manifestando que habían dormido en aquel rincón de la cueva, o el rescoldo que habían construido para las comidas, así como las Werinkas con queso en las partes altas de las cuevas; grandes recuerdos que al pasar el tiempo se van haciendo más nostálgicos y cuyos recuerdos lo hacían con alguna nostalgia y tristeza a la vez con mucha alegría por haber sido parte de la historia de la población de Churap y Chinchipampa que hoy lo manifiestan con orgullo y satisfacción su paso por esos lugares.
                                            En las Cuevas de Yuracc Maché.

Seguimos bajando, en algún momento me junté con Fidel Soto para ver el derrotero que debíamos hacer en la bajada hasta el río Churap. Al frente se observa Ichic Kuytu, al costado Hatun Kuytu, hacia el norte se ve Mina Ruri y más al norte se aprecia el camino y carretera que va hacia Ichoca denominada Rumichaca y Mayu.
       Señalando Ichic Kuytu y Hatun Kuytu, lugares por donde no deberiámos bajar, sino
                       directamente desde Recrihuanca hasta Jara Kotu.
Tomamos la decisión de bajar en forma recta hacia el río lugar denominado Jara Kotu. Es una bajada larga con muchos obstáculos, existen por dichos parajes abundantes Kaltas, los Cactus como la Pitajaya, el Shuyru, el Uyu y Las tunas de abundantes espinas eran nuestros principales enemigos, los cuales teníamos que sortear con gran destreza, los niños eran los que mayor cuidado tenían, los que felizmente regresaron sin ninguna novedad, muchas caídas sin mayores consecuencias se reportaron durante esta caminata, por la cantidad de caminantes, precisamente Fidel Soto tuvo una “Llushcada” delante mío sin que pudiera evitarlo, todo fue muy rápido, cuando me di cuenta de ello lo ví sentado en el suelo a Fidel tratando de levantarse, bajamos el cerro en grupos, motivo por el cual en cada parada nos enterábamos de las caídas que había sufrido alguno de los caminantes.
                                     Bajada desde Yuracc Maché, al pie de Recrihuanca.

Finalmente llegamos al río de Churap a la altura de Jara Kotu, nuevamente pasar el río sin puente era lo más difícil, había dos caballos, pero nadie quería caerse del caballo en medio del río y ser objeto de burlas y chacotas. Entonces los hermanos Eneas, Persiles,  y Dewar así como Melvin y Williams con la colaboración de Lehli y algunas otras jóvenes tomaron la decisión de construir un “Vado” con troncos y palos de eucaliptos existentes en la zona, mientras descansábamos en el gras al costado del río Fidel Soto, Fidel Espinoza y Alicho Padilla y yó. 
       Una vez en el río, los muchachos se portaron a la altura de las circunstancias
        construyendo un "Waru",que todos los caminantes pasamos alborozados.

A los “Ingenieros de la construcción del  vado” les costó cuarenta minutos de trabajo. Ahora venía lo más pintoresco de la caminata, el cruce del río por el vado,  el paso de cada caminante era celebrado con bromas y burlas de los participantes, que ponía nervioso al que cruzaba el río, todos, absolutamente todos pasamos el vado construido, finalmente los caballos pasaron sin jinete. Gran algarabía por la proeza, todos nos felicitamos y regocijamos por la labor cumplida, una vez más el hombre había vencido a la naturaleza.
                       Estamos por Purmashka, camino que llega desde Churap a Mina Ruri.

Del río había que subir una cuesta más al lugar denominado Purmashka, y faldear los inmensos cerros con dirección a Churap, el camino es angosto, es el camino que va desde Churap a Mina Ruri, había que tener mucho cuidado y no rodarse al precipicio que era muy empinada, era casi las tres de la tarde cuando avistamos Churap, y comenzó una fuerte lluvia, era como si estuviera esperando que todos llegáramos sanos y salvos a la ciudad y  empiece la lluvia, donde nos esperaba la Sra. Emilia Zenobio Soto con el rico almuerzo que le habíamos encargado en la ida. Emilia es hija de la Sra. Priscila Soto, tía  y vecina nuestro que vivía en Churap cuando éramos niños. Emilia, con la seriedad de la palabra empeñada de mujer Churapina  se había esmerado en la preparación  del almuerzo, que consistía en una rica sopa de habas tostadas y cancha y de segundo, conejos y cuyes con arroz y picante de papa, que lo “asentamos” con cerveza, algunos con gaseosa.
                      Despues del almuerzo en Churap, su respectiva cerveza y descanso.


Luego del almuerzo descansamos en la plaza de armas de Churap, mientras llovía copiosamente, desde la plaza de Churap miramos Punku, el cual se observaba con ligera neblina y lluvia, haciendo que nuestra visión se recree como antaño, como cuando éramos niños, en épocas de invierno principalmente junto a mis padres y mi abuelita Tomasa Padilla, precisamente desde la plaza de Armas, hermoso espectáculo que se podía observar.
          Saliendo de Churap Fidel Espinoza, Alejandro Padilla, Williams Untiveros,
                                                  Fidel Soto y José Gamarra.

Después del almuerzo y reparador descanso en Churap, una vez que había cesado la lluvia emprendimos el retorno, esta vez hasta Wancahuasi ya que Dewar-quien no sabía que otro grupo había encargado el almuerzo en Churap-telefónicamente desde las alturas de Punku  también había encargado a Emerson Gamarra Ríos nos preparen platos de cuy para los caminantes, quien a su vez ordenó a su esposa y nuera María Ortiz Silva la preparación del rico plato típico marquino. 
                  A la salida de Churap, se aprecia este bonito paisaje natural ¡¡Bello!!

Partimos desde Churap en retorno cuando los relojes ya marcaban las 4.30 de la tarde, llegando media hora más tarde a Wancahuasi donde en plena curva de la carretera nos esperaba Emerson, entrado a su casa nos posicionamos todos para el segundo almuerzo del día, consistente en un plato muy generoso de los famosos picantes de cuy marquino culminando con un postre de cebada resbalada de sabor dulce. ¿Que más se podía pedir?, nada, todos los caminantes nos sentíamos satisfechos con la labor desarrollada y las comidas, pero había que partir nuevamente con el retorno a Marca ya eran las 6 p.m.
                  Segundo almuerzo en Wancahuasi, había espacio para el rico Picante de Cuy.

Nuevamente nos posicionamos en grupos para el retorno, y así lo hicimos, todos retornábamos con la alegría del deber cumplido, entramos a Kahuallín salimos a Kuyhuan, ya estaba oscureciendo, apuramos el paso, había pozas y barro en la carretera, sorteando dichos obstáculos, apuramos aún más nuestro retorno, pasamos Arriero Jamanán otra vez Joctapi, en este lugar paramos un momento para hacer el conteo de los participantes de la caminata, ya estaba oscuro.

 Uno a uno fuimos llamándolos, cuando alguien advirtió la ausencia de Alicho Padilla, todos llamaron ya en la oscuridad de la noche: Alichooo, Alichooooooooo….alicho no aparecía, ya en Marca nos contaría que estaba con una “bicicleteada de los diablos” de tanto Kemish, Huacca, almuerzos y cervezas, por ello el  retraso. En dirección opuesta y en la oscuridad de la noche apareció la figura de un hombre, iba hacia Churap, era Hugo Chávez, nada menos que el cuñado de Alicho, quien bajaba medio “Shinka” encargamos a dicho personaje que si se encontraba más abajo le dijera y nos alcance en la subida del puente de Ketzcán lo cual no sucedió, sino todavía en la Plazuela, en la Glorieta, lugar desde donde partimos y retornamos felizmente sin ninguna novedad, pero con el deber cumplido, hurras y vítores acompañaron nuestra presencia en la glorieta, con presencia de numeroso público, con el compromiso de todos los caminantes de realizar nuestra Séptima Caminata…

 SEXTA CAMINATA: “POR LAS RUTAS DEL KEMISH Y LA HUACCA”
Participantes:


Fidel Soto Cubillas, Alejandro Padilla Gamarra, Fidel Espinoza Padilla, Dewar Soto Gamarra, Eneas Soto Gamarra, Persiles Soto Gamarra, Melvin Gamarra Ortiz, Maylí Gamarra Ortiz, Amilé Gamarra Ortega, Micaela Soto Gamarra, Moisés Carrión Soto, Ana Carrión Soto, Eneida Soto Aguirre, Ana Altamirano Farfán, Micaela Soto Altamirano, Iris Altamirano Farfán, Elva Espinoza Padilla, Lehli Sánchez Cubillas, Bartolita Untiveros Corrales, William Espinoza Untiveros, Ana María Aquino Gamarra, Francesca Elpidia Gamarra Aquino y José Santos Gamarra Soto.