domingo, 9 de febrero de 2025

 

*****HECHOS HISTÓRICOS DE MI TIERRA*****

¡¡¡SOOO CARAJOOOOOOO!!!!

Hace 67 años

Un día como Hoy

En Ati (Límite Marca-Huayllapampa), una fría mañana del sábado 11 del mes de enero de 1958 con llovizna y neblina incluida, fue el escenario de tan importante encuentro entre los emisarios de ambos distritos.

Escribe: José Santos Gamarra Soto

Antiguamente el territorio del señorío de Marca fue más amplio que su actual extensión, Marca en el actual departamento de Ancash poseía después de la conquista española un extenso territorio cuando pertenecía a la provincia de Huaylas, siendo su territorio el actual distrito de Marca, Ichoca, Pampas Chico y Huambo por el lado Este, mientras que por el lado Oeste-Sur su territorio abarcaba los pueblos de Huayllapampa, Tapacocha, Pararín, Llacllín y Chaucayán, territorios o comprensiones que hasta la colonia fueron consideradas como parte de la encomienda de San Lorenzo de Marca.

Años más tarde a medida que fueron creándose algunos nuevos distritos vecinos, hubo algunos problemas limítrofes que llegaron hasta los tribunales de justicia del departamento, dichos juicios duraron muchos años; en el caso de Marca en la actualidad se podría decir que se encuentran casi todos resueltos, aunque algunos pocos aún persisten a pesar del tiempo transcurrido.

Estando en enero del año de 1958, un día sábado como hoy, en el lugar denominado Ati, sitio ubicado en la frontera o límite de los distritos de Marca y Huayllapampa sucedió un hecho por demás anecdótico y jocoso a pesar de ser un acto de suma trascendencia para ambos pueblos que mantenían diferencias limítrofes por esos años; sin embargo los unía a ambos pueblos el gran proyecto de trabajar una carretera que conecte a ambos distritos, anhelo acariciado por décadas por la población de cada distrito,la construcción de la futura carretera que los una era de vital importancia, por ello ambos pueblos acordaron construir a pulso su carretera cada uno empezando desde sus distritos.

Por aquellos años, era común ver a las autoridades de cada pueblo trabajar de la mano con sus pobladores, atendiendo así que el alcalde que habían elegido sus paisanos era aquel buen vecino, el primero entre sus iguales, que merecía ese cargo honroso que lo convertía en la primera autoridad del pueblo, por ello cada alcalde trabajaba al lado de los vecinos, codo a codo y hombro a hombro en este caso era la construcción de la carretera con el sistema inca de la Minka por “Topos”, cada poblador tenía un topo de seis a diez metros de distancia incluido el alcalde, allí se veía a la autoridad edil trabajar como uno más junto a los pobladores con su lampa y barreta, cuando terminaba el primer topo, le asignaban otro topo, así sucesivamente hasta concluir con la construcción iniciada de cualquier obra a realizar.

Aquel año como se ha dicho en el paraje de Ati, muy cerca de Kosma, actual comprensión del distrito de Huayllapampa, se programó una confrontación de límites de tierras y la construcción de la futura carretera Marca-Huayllapampa, el representante de Huayllapampa era Don Máximo Requena León quien se encontraba montado sobre un hermoso caballo blanco como todo ciudadano del ande disfruta de sus caballos, como versa el poema de José Santos Chocano “Los caballos eran fuertes, los caballos eran ágiles…”, ésta era una buena oportunidad para lucir su hermoso equino, el buen don Máximo.

Para el desarrollo de este acto protocolar, eligieron un lugar muy aparente para el encuentro de ambos emisarios, así como su respectiva comitiva, cual embajadores plenipotenciarios y extraordinarios se constituyeron de ambas jurisdicciones al lugar denominado Ati, para tan importante evento que definiría el destino de ambos distritos, donde los representantes más ilustres de estos dos pueblos cruzaron los saludos como primer acto protocolar.

El representante por Huayllapampa Sr. Requena León un personaje ilustre por cierto, de facciones hoscas y de cónica patilla, luciendo un sombrero a la pedrada, una chalina blanca de fibra de conejo angora, poncho negro y fuete en la mano, sin bajarse de su cabalgadura, sujetándose de la rienda y empinándose del estribo para lucir sus polainas y espuelas de buen chalán, escuchaba atentamente el discurso del representante de Marca, en esos precisos momentos su caballo comenzó a corcovear, como queriendo decirle ¡bájate!, entonces don Máximo no se aguantó y exclamó ¡Sooo Carajoooooo!, el discurso calló, el público carcajeó, y el acuerdo quedó sellado.


 

56° ANIVERSARIO DEL CENTRO REPRESENTATIVO MARCA – CEREMA

UN DÍA COMO HOY

05 ENERO DE 1969

Se fundó el CEREMA

Escribe: José Santos Gamarra Soto


Un día como hoy hace 56 años se fundó el Centro Representativo Marca – CEREMA, Institución Matriz del distrito de Marca, provincia de Recuay, departamento de Ancash, que ha escrito páginas gloriosas y doradas en la historia del distrito como Institución matriz y representativa, trabajando dentro de ella notables hijos y personajes marquinos que le dieron renombre y realce a nuestro distrito. El CEREMA siempre fue y es una institución donde convergen todos los marquinos, institución que a través de los años de su existencia ha trabajado por el bien de nuestra ciudad con apoyo logístico en las diferentes necesidades del pueblo, ayuda económica, social, cultural y en tantos otros campos.

Haciendo un repaso de la historia del Centro Representativo Marca - CEREMA, diremos que un 05 de enero de 1969 a horas 7 pm., reunidos los hijos y amigos del distrito de Marca en el local social de la “Asociación Lirqueña”, sito en la avenida Guzmán Blanco N° 201- Altos, cercado de Lima, bajo la convocatoria del Sr. Joaquín Ferrer Broncano, presidente del Comité Organizador de una entidad representativa del distrito de Marca, se declararon en asamblea general, con el objeto de llevar a su término con el anhelado propósito de fundar en esta capital una institución que unifique e identifique a la familia marquina.

Asistieron a esa convocatoria ilustres hijos marquinos con el propósito de fundar esa anhelada institución que agrupe e integre a los hijos de Marca, los siguientes participantes: Julio César Pozo Cueva, Victorino Tolentino Gamarra, Lucio Cubillas Tolentino, Juan S. Vega, Juan Raúl Soto Cubillas, Constantino Soto, Rufo Broncano Soto, Adrian C. Henostroza, Sidérico Villafane Caro, Félix Montenegro Ríos, Inés Ferrer Broncano, Anusia Soto Espinoza, Flora Ferrer Broncano, Enedina Quispe Cubillas, Ida. R. Espinoza, Patricia Rodríguez de Henostroza, Soledad Sáenz, Edmundo Chávez Céspedes, Carlos Tolentino Ochoa, Alejandro Ramírez Cubillas, Pedro Mugruza Méndez, Juan A. Broncano Soto, Autberto Díaz Cueva, Julio Porfirio Rodríguez Silva, Julio Cubillas Gamarra, Pedro Gómez, Homero Henostroza Rodríguez, Juan Tolentino Montenegro, Cesar Soto Cueva, Geremías Cueva, Álvaro Tolentino Montenegro, Alberto Soto Espinoza, Rosa Gutiérrez de Castillo, Joaquín Soto Gutiérrez, Fermín Cueva Padilla, Sergio Villafane Caro y Balbina Gómez Rodríguez.

Luego se procedió a elegir un Director de Debates que recayó en la persona del hijo ilustre de Marca Sr. Julio César Pozo Cueva y dos miembros para el escrutinio, la elección se realizó cargo por cargo y por votación nominal, saliendo elegido como primer Presidente: Sr. Joaquín Augusto Ferrer Broncano, Vice-Presidente: Victorino Tolentino Gamarra, Secretario de Actas: Carlos Tolentino Ochoa, Tesorero: Julio Cubillas Gamarra, Fiscal: Lucio Cubillas Tolentino, Vocal de Asistencia Social: Sidérico Villafane Caro, Vocal de Prensa y Propaganda: Juan Raúl Soto Cubillas, Vocal de Deportes: Alejandro Ramírez Cubillas y Vocal de Asuntos Estudiantiles: Juan Tolentino Montenegro.

Han Pasado 56 años y como resultado del trabajo y denodado esfuerzo de los integrantes del CEREMA en estos más de cinco decenios podemos resaltar el constante apoyo a nuestro distrito en lo material, económico, educativo, social y cultural, como las varias veces ensanche y mejoramiento de la carretera Chucchu-Marca, la Construcción de la Iglesia Matriz de Marca, La compra del terreno en la Urbanización San Diego de Puente Piedra, esperando su construcción por los socios e hijos marquinos, la Rehabilitación de la Carretera “Simón Bolívar” culminado en su primer tramo e inaugurado el 23 de febrero del 2019, que comprende el tramo Marca-Muñapampa, apoyo al Colegio San Lorenzo de Marca y un sin número de actividades que a lo largo de sus 56 años ha trabajado las diferentes juntas directivas agrupados dentro de la institución por los hijos predilectos y preclaros hombres como dirigentes y socios del CEREMA.

Recuerdos quedan cuando en el año de 1969, año de su fundación; en el Colegio Nacional Mixto San Lorenzo de Marca anunciaron la visita de los primeros dirigentes del Centro Representativo Marca - CEREMA a la ciudad de Marca, ese año el colegio funcionaba hasta el cuarto de secundaria; era la primera visita de la primera junta directiva de la institución. Para ello, el alumnado en general acompañado del director y profesores del colegio con su escolta y estandarte nacional, la banda de músicos del colegio salimos marchando hasta el lugar denominado Convento entrada a Marca, a dar la bienvenida a dichos ilustres visitantes, paisanos nuestros e hijos marquinos que habían tenido la suerte de proseguir con sus estudios superiores y regresaban a su pueblo integrados en la institución del CEREMA, los alumnos y la población en general demostrábamos así nuestro agradecimiento por la visita y el gesto de su accionar a estos hijos de Marca; naturalmente eran otros tiempos, pero eran los mismos ideales, ímpetus, anhelos, espíritu y sueño de un marquino que desea lo mejor para su pueblo.

En la actualidad es necesario retomar las acciones de antaño teniendo en cuenta que contamos con un terreno que servirá como la "Casa Marquina" para todos los marquinos en la capital, juntémonos hermanos para realizar esa cruzada en beneficio de nuestro distrito que tanto queremos e invocamos su participación a cada marquino sin excepción con éste anhelo acariciado por los hijos residentes en la Capital y provincias que tiene una larga espera desde hace muchos años.

¡Feliz 56° Aniversario CEREMA!

¡Viva Marca!


 

***HECHOS HISATÓRICOS DE MI TIERRA***

EL OBELISCO DE MARCA

02 de enero de 1958

Un día como Hoy

Centenario de Marca

Escribe: José Santos Gamarra Soto


El 02 de enero de 1957 Marca cumplió cien años de su creación política como distrito, para perennizar dicho acontecimiento sus hijos residentes en Lima se constituyeron en una Comisión Pro Celebración del Centenario de Marca, que junto a las autoridades de ese entonces se pudo celebrar un año después, el 02 de enero de 1958, para perennizar dicha celebración se construyó uno de los monumentos históricos  Marca en honor a dicha efemérides, el Obelisco de Marca, construido expresamente para tal fin, como en las mejores ciudades del mundo, el Obelisco se construyó en honor al Centenario de Marca.

Los orígenes de los obeliscos en el mundo se remontan a más de 3000 años de antigüedad, la ciudad donde se erigió por primera vez fue Heliópolis, en Egipto; la ciudad que representaba el principal centro de culto de la divinidad del Sol. Para los egipcios los obeliscos representaban la “materialización” en piedra de los benéficos rayos del sol que permitían el desarrollo de la vida en la tierra. En el antiguo Egipto, los monolitos de granito a menudo grabados con jeroglíficos, se colocaban en las entradas de los templos. Muchos de los antiguos emperadores romanos estuvieron en Egipto, para el conquistador romano, el obelisco egipcio era uno de los trofeos más preciados. Símbolo de la divinidad y la inmortalidad para los faraones, en Roma se consideraban uno de los objetos saqueados de mayor valor y se utilizaban para decorar templos, circos y mausoleos.

El actual obelisco de la plaza San Pedro en el Vaticano es uno de ellos, su permanencia data desde los inicios de nuestra era, es un obelisco egipcio llevado a Roma por el emperador Calígula en el año 37 d.C. vale decir en el siglo II de nuestra era, y su permanencia en la plaza San Pedro caracteriza a dicha plaza como monumento histórico, visitado por turistas de todo el mundo, es uno de los obeliscos monumentales del período moderno y uno de los pocos de Roma desde los tiempos del imperio romano, admirado por turistas de todo el mundo.

En el mundo existen muchos obeliscos que representan hechos importantes del lugar de su origen, así tenemos el obelisco Luxor en la plaza de la Concordia junto a las Tullerías en París al que se puede llegar caminando por los Campos Elíseos desde el Arco del Triunfo, otro obelisco muy importante talvez el más antiguo y alto de todos los que se conservan está situado en la Basílica de San Juan en Roma. En nuestra américa tenemos los obeliscos emblemáticos de mucha historia como el de Buenos Aires monumento histórico considerado ícono de la ciudad de Buenos Aires, en México D.F., el obelisco del Paseo de la Reforma tiene mucha historia; en el Perú tenemos obeliscos muy significativos diseminados por el todo el territorio nacional, un obelisco muy antiguo y de mucha significación es el obelisco del Callo entre la Av. Argentina con la Av. República de Panamá.

Los marquinos muchas veces nos hemos preguntado ¿Qué pasó con el obelisco del Centenario?, autoridades irresponsables como el alcalde de aquel entonces hizo que trajeran abajo dicho monumento histórico que perennizaba el centenario de la creación política del distrito de Marca, sin contar y advertir que Marca es un Pueblo Milenario y pueblos de tamaña historia merecen tener presente sus vestigios que hacen que se mantenga sus sitios arqueológicos y monumentos históricos a través de generaciones, por historia y cultura, para conocimiento de las nuevas generaciones. Los obeliscos son monumentos representativos y perennizan acontecimientos importantes de una ciudad, nación o lugar, es un monolito a menudo de granito, de cuatro caras que termina en forma de cúspide llamada “pyramidion”.

En Marca fue construido para perennizar el centenario de su creación política, el que se inauguró por todo lo alto un año después del centenario, el 02 de enero de 1958, por gestión de hombres preclaros que trabajaron por el centenario del distrito de Marca como Julio César Pozo Cueva, Joaquín Ferrer Broncano, Alberto Camino, Rufo Broncano Soto, Félix Montenegro Ríos, Adrián Henostroza, David Tolentino Bayona y tantos otros marquinos. En la actualidad vemos en la ciudad de Marca en su lugar una glorieta que muchas veces es utilizada en polladas y para actividades que nada tiene que ver con la historia, costumbres y tradiciones de Marca, menos con su cultura, propuesta que dejaron nuestros hermanos de aquella época al querer perennizar ese acontecimiento como en las mejores urbes del mundo.

 

 

 


 


***HECHOS HISTÓRICOS DE MI TIERRA***

¡FELIZ 168° ANIVERSARIO DE MARCA!

Un día como hoy se crea el distrito de Marca, 02 enero 1857

Por: José Santos Gamarra Soto.


Sentimos mucha complacencia y algarabía por las efemérides de nuestra querida tierra y alborozados sentimos el latir más acelerado de nuestros corazones expresando nuestra felicidad por calles y plazas al decir ¡Feliz Aniversario! Un día como hoy hace 168 años fue creado el histórico distrito de Marca que se convirtió en uno de los primeros distritos del Perú, al crearse en aquella primera Convención Nacional del mes de octubre de 1856. Marca, fue uno de los 154 primeros distritos creados en el Perú con fecha 2 de enero de 1857, fecha en que se crea por Ley Transitoria de Municipalidades de aquel entonces promulgada por el presidente Ramón Castilla y Marquesado, teniendo como anexos a Huambo, Pampas Chico, Ichoca y Chaucayán.

NUESTRA HISTORIA

Haciendo una breve historia de la cronología de los acontecimientos diremos que el 13 de octubre de 1856 una asamblea constituyente con el nombre de Convención Nacional aprobó y ratificó una nueva Constitución Política del Perú, sexta en su vida republicana; dicha constitución fue promulgada el 19 de octubre de 1856 por el libertador Ramón Castillay Marquesado en su condición de Presidente Provisorio de la República. En esta Carta Fundamental se restableció las juntas departamentales y las municipalidades. Bajo la vigencia de la mencionada constitución, el 29 de noviembre de 1856 el presidente Ramón Castilla promulgó la Ley General de Municipalidades, en cuyo Art. 1° se señalaba:

“Habrá municipalidades en todas las capitales de distrito de la república y en las poblaciones que, aunque no sean capitales de distrito, tengan más de mil habitantes.”

El 29 de diciembre de 1856, la Convención Nacional aprobó la Ley Transitoria de Municipalidades, la misma que fue promulgada por el presidente Ramón Castilla el 2 de enero de 1857.

Mediante esta Ley Transitoria de Municipalidades, en concordancia con la Ley General de Municipalidades del 29 de noviembre de 1856, se crearon las primeras 154 municipalidades distritales del Perú.

Así, en la provincia de Huaylas del departamento de Ancash, se crearon los distritos de Huata, Huaylas, Macate, Mato, Quillo, Pamparomas, Pariacoto, Pampas, Aija, Marca, Cotaparaco y Pararín. Mientras, que el distrito de Recuay fue creado como tal, por la misma ley antes indicada, dentro de la provincia del Santa.

Así podemos afirmar que la creación histórica de los distritos de las Vertientes de: Marca, Cotaparaco y Pararín fue el 2 de enero de 1857, fecha de la promulgación de la citada Ley Transitoria de Municipalidades. Posteriormente, el 25 de julio de 1857 fue promulgada la ley mediante la cual del territorio de la provincia de Huaylas se crearon las provincias de Cercado de Huaraz y la provincia de Huaylas.

Según esa ley, la provincia de Cercado de Huaraz estaba compuesta por la capital de Huaraz y por los distritos de Carhuaz, Marca, Cotaparaco, Pararín, Aija, Pampas, Pariacoto, Recuay y Jangas, En tanto, que la provincia de Huaylas quedó compuesta por su capital Caraz y por los distritos de Macate, Atun-Huaylas, Yungay, Pueblo Libre, Huata, Mato, Pamparomás y Quillo.

En los años 1857, 1860, 1867 y 1869, época en que el sabio italiano Antonio Raimondi recorrió el departamento de Ancash, tal como está narrado en el libro intitulado “El departamento de Ancash y sus riquezas minerales”, publicado por Enrique Meiggs en 1873, el distrito de Marca tenía como anexos a Huambo, Pampas (Chico), Ichoca y Chaucayán, el distrito de Pararín tenía como anexos a Huayllapampa, Llacllín y Huacyon y el distrito de Cotaparaco tenía como anexos a Tapacocha, Cochapetí y Malvas(así está escrito en el libro).

El 10 de febrero de 1892, el presidente constitucional de la República Remigio Morales Bermúdez promulgó la ley mediante la cual el distrito de Cotaparaco se dividió en dos: el primero con su antiguo nombre Cotaparaco y el segundo denominado distrito de Malvas. El distrito de Cotaparaco conservó como su capital al pueblo de Cotaparaco y comprendía los pueblos y caseríos de Tapacocha, Molino, Yacan, Huayllapampa, Champa, Ampip, Lucmayoc, Huayllachuran, Cantu y algunas estancias más. En tanto, que el distrito de Malvas con su capital Malvas, comprendía los pueblos y caseríos de Cochapeti, Carhuayoc, Huancor, Huayauri, Carmocho, Huacap, Huaichay, Chancho, Corpora, Ocop, Supirim y demás estancias.

El 7 de octubre de 1907, el presidente José Pardo y Barreda promulgó la Ley N° 543, mediante la cual se separan del distrito de Pararín de la provincia del Cercado de Huaraz, los pueblos de Huayllapampa y Huacyón y los caseríos de Pampamarca, Cocha, Chinchip, Muchpa, Obraje, Farcop, Pitec, Casampa y Yanacocha. y, teniendo como base dicho pueblos y caseríos, mediante la misma ley se creó el distrito de Huayllapampa con su capital el pueblo del mismo nombre.

El 5 de marzo de 1936, el presidente Oscar R. Benavides promulgó la Resolución Legislativa N° 8188, mediante la cual se creó la provincia de Aija en el departamento de Ancash, la cual se encontraba conformada por los distritos de Aija, Succha, Huayán, Coris, Malvas y del pueblo de Quishuar. Mediante esta misma norma, se elevó a la categoría de distrito a los pueblos de La Merced del distrito de Aija, Huacllan del distrito de Succha, el pueblo de Tapacocha del distrito de Cotaparaco y el pueblo de Cochapetí del distrito de Malvas (así aparece escrito en la ley).

El 30 de setiembre de 1949, el presidente de la Republica Manuel A. Odría promulgó el Decreto Ley N° 11171, mediante el cual se creó la provincia de Recuay en el departamento de Ancash (así aparece escrito en la ley), con su capital la ciudad de Recuay. Se señala, que la nueva provincia de Recuay se encuentra conformada por los distritos de Recuay, Marca, Ticapampa, Cotaparaco, Huayllapampa, Pararín y Pampas Chico de la provincia de Huaraz y el distrito de Tapacocha de la provincia de Aija.

El 8 de noviembre de 1963, el presidente constitucional de la República Fernando Belaunde Terry promulgó la Ley N° 14699, mediante la cual se creó el distrito de Llacllín en la provincia de Recuay del departamento de Ancash, con su capital el pueblo del mismo nombre; el nuevo distrito de Llacllín estaba conformado por los caseríos de Huacyón, Huanchuy, Paltap y Chaucayán.

En conclusión, los distritos de Marca, Cotaparaco y Pararín fueron creados como tales mediante la Ley Transitoria de Municipalidades promulgada el 2 de enero de 1857, esa es la fecha de su aniversario; por tanto, no es el 25 de julio como equivocadamente se ha venido celebrando en el distrito de Pararín, pues el 25 de julio de 1857 es la fecha de la creación del distrito de Huaraz o Cercado de Huaraz, y para ese entonces el distrito de Pararín ya tenía más de medio año de creación como distrito, y en esa fecha Marca pasa a ser distrito del cercado de Huaraz hasta 1949.

En esa línea cabe resaltar que el 15 de junio de 1962, el presidente Manuel Prado promulgó la Ley N° 14118, mediante la cual el día 25 de julio de cada año fue declarada fiesta cívica en la provincia de Huaraz, capital del departamento de Ancash, fecha en la que se conmemora el aniversario de la creación política de la provincia de Huaraz.

¡Feliz día mi generosa y hospitalaria ciudad de Marca!

“Pueblo Milenario”

“Perla de las Vertientes”

“Tierra de hombres y mujeres cultos y decentes”


 


“LOS LAGARTOS DE MARCA”??????
Escribe: José Santos Gamarra Soto
Fotografía: Gustavo Gamara Cubillas

Desde algún tiempo esta cuenta denominada “Recuaino Ama Sua Tiralazo” viene llamando con ese sobrenombre al pueblo Milenario de Marca sin considerar su historia, su honor y prestigio con el innombrable título de “Los Lagartos de Marca” por ello hemos decidido bloquearlo y no recibir más información de esta naturaleza. La historia de Marca ha sido y será siempre escrita con letras doradas por tener una dilatada existencia desde tiempos muy remotos y por ser un pueblo con hijos predilectos y preclaros de allí los seudónimos que ostenta de “Perla de las Vertientes” “Tierra de hombres y mujeres cultos y decentes” “Pueblo generoso y hospitalario”, “Pueblo Milenario” entre otros más.
¿A quién le puede sorprender en la actualidad la existencia de robos, corruptelas y demás latrocinios en los gobiernos locales, provinciales y regionales?, lo que preocupa es que se le llame así a un pueblo de tanta historia como si todo marquino fuera corrupto y ladrón. Los delincuentes ex alcaldes o actuales alcaldes hay que llamarlos por sus nombres y sus apellidos porque ellos han sido elegidos por el pueblo para ser gobierno y no manchar el prestigio de un pueblo como Marca con frases de ese calibre.
No nos sobrecogemos con la noticia, sino exigimos un deslinde y decir los nombres y apellidos de cada uno, pues los verdaderos marquinos no merecemos esos calificativos, los apellidos como Carrasco, Corpus, Cortez, Monico, Mamani y otros no existen en Marca, si bien es cierto que alguno de ellos apareció hace algunos años no son originarios ni oriundos de Marca. La conveniencia de estas bandas de delincuentes como lo llaman, no les llega a los verdaderos marquinos, esos vándalos, si es que lo son, y que actúan al puro estilo del “Tren de Aragua” hacen sus fechorías y si están podridos hasta la médula será su propio destino el que les encause salir e irse del pueblo de Marca y no volver nunca más, de lo contrario como anteriormente se hacía habrá que expulsarlos montado en un burro.
No estamos ni con el hampa que se llena los bolsillos de dinero mal habido, ni con los que dicen ser fiscalizadores, si tienen pruebas ¡Denúncienlos!, no estamos con la degradación humana que se enriquecen malévolamente e ilícitamente, ni con los fueros de una vendetta de bandas sicarias, o de pandillajes salvajes que pululan por calles y plazas, porque eso nos conduce a la polarización más peligrosa y abyecta. La codicia de los operadores de las diversas mafias debe ser vista al interior de cada pueblo y las autoridades están para eso…aunque ello cueste creerlo.
Nuestro espacio propone Cultura para nuestros paisanos, y nos ofende tratar temas de personajes que vendieron su alma con la codicia y se prestaron a ser operadores de diversas mafias al interior de cada municipio en este caso de Marca, Cátac y los demás distritos de Recuay como manifiestan ustedes. Por ello proponemos a los electores que el año 2026 no fabricar más esperpentos y monstruos como alcaldes que a la larga resultan inmanejables, no creemos más monstruos en las elecciones venideras quienes llegan disfrazado de corderos y de redención y luego hacen de las suyas.
Esta rabia que sentimos los marquinos nada tiene que ver con mafias o corruptelas, lo peligroso es que nos puede conducir a la anarquía y la explosión social más adelante, por el bien de nuestro distrito que es un pueblo tranquilo, culto y decente dejemos de soliviantar estas tropelías que cometen algunos ¡Pobres diablos! Que siguen robando y actuando en distintas municipalidades y actúan como en su chacra. Dejémonos conducir más bien por el sentido común de servir a todos los marquinos de bien.

viernes, 27 de diciembre de 2024

 

LA MUERTE DEL AMAUTA
El Amauta 𝗝𝗼𝘀é 𝗠𝗮𝗿í𝗮 𝗔𝗿𝗴𝘂𝗲𝗱𝗮𝘀 partió por propia decisión hace 55 años.

Fue un destacado escritor, antropólogo y poeta que nació en Andahuaylas, la tierra de los Chankas. Exploró las tensiones entre las culturas andina y occidental en el Perú y es un referente de la literatura indigenista.
Su obra literaria, muy influenciada por su cercanía con la cultura indígena, incluye novelas como Todas las sangres, Los ríos profundos, Yawar Fiesta, El sexto y El zorro de arriba y el zorro de abajo.
Entre sus más importantes cuentos identificamos a La agonía de Rasu Ñiti, Agua y El sueño del pongo.
También destacó como investigador del folklore peruano, revalorizando la música y danza andina.
Estudió en la Universidad de San Marcos y fue docente y funcionario público, promoviendo la cultura nacional. Su vida, marcada por conflictos internos, terminó trágicamente, pero su legado literario y cultural sigue siendo fundamental para la identidad peruana.
Para tener presente a Arguedas, comparto una parte de un gran mensaje del Amauta José María que data de 1968:
"... considerar siempre el Perú como una fuente infinita para la creación. Perfeccionar los medios de entender este país infinito mediante el conocimiento de todo cuanto se descubre en otros mundos. No, no hay país más diverso, más múltiple en variedad terrena y humana; todos los grados de calor y calor, de amor y
odio, de urdimbres y sutilezas, de símbolos utilizados e inspiradores. No por gusto, como diría la gente llamada común, se formaron aquí Pachacamac y Pachacútec, Huamán Poma, Cieza y el Inca Garcilaso, Túpac Amaru y Vallejo, Mariátegui y Eguren; la
fiesta de Qoyllur Riti y la del Señor de los Milagros; los yungas de la costa y de la sierra; la agricultura a 4.000 metros; patos que
hablan en lagos de altura donde todos los insectos de Europa se
ahogarían; picaflores que llegan hasta el sol para beberle su fuego y llamear sobre las flores del mundo. Imitar desde aquí a alguien resulta algo escandaloso. En técnica nos superarán y dominarán, no sabemos hasta qué tiempos, pero en arte podemos ya obligarlos a que aprendan de nosotros y lo podemos hacer incluso sin movernos de aquí mismo.
Ojalá no haya habido mucho de soberbia en lo que he tenido que hablar; les agradezco y les ruego dispensarme.
(Palabras de José María Arguedas en el acto de entrega del premio “Inca Garcilaso de la Vega”, Lima, octubre de 1968.

 

🌹🌿🌹🌿🌹HACE 55 AÑOS...JOSE MARÍA ARGUEDAS ALTAMIRANO, 5 DÍAS DE AGONÍA...TESTIMONIO DE SYBILA ARREDONDO Y AMIGOS...HORAS ANTES DE SU SUICIDIO...🌹🌿🌹🌿🌹
Lunes, 24 de noviembre

José María Arguedas quería dejar todo en orden esa semana, así no incomodaría a nadie más de la cuenta. Empezó yendo al estudio de su abogado y amigo José Ortiz Reyes, en el centro de Lima. Arguedas le pidió que guardase los papeles que traía con él. Uno de ellos era un sobre cerrado dirigido a Celia Bustamante, su ex esposa. Ortiz, que conocía a Arguedas desde que estuvieron presos juntos en la cárcel El Sexto, le preguntó por qué lo hacía.
-Es que puede ocurrirme cualquier cosa –le contestó.
Mientras charlaban apareció Alejandro Ortiz Rescaniere, hijo de José Ortiz, amigo también de Arguedas y antropólogo como él. José Ortiz le hizo una seña a su hijo Alejandro para que esperase fuera. Al salir, Arguedas le dijo a Ortiz hijo que estaba contento por la recopilación de mitos andinos que empezarían ambos dentro de poco. Luego, agregó:
-Fíjate que soy tan tonto que hasta he pensado en suicidarme.
Alejandro Ortiz no le dio muchas vueltas al comentario, solo asintió. Su padre sí replicó a Arguedas al acompañarlo al ascensor. Le recordó que siempre pensaba o hablaba de su muerte, pero que seguramente viviría más de ochenta años, como Voltaire.
-¡Ah, pero es que Voltaire no tenía ideas suicidas! –le contestó Arguedas mientras entraba al ascensor.
Arguedas quería dejar todo en orden. Meses atrás había ido a casa de Dora Varona, a pedido de ella. Su esposo, el novelista Ciro Alegría, acababa de morir y había dejado varias cajas con archivos, papeles sueltos e inacabados manuscritos. Arguedas entendió que Varona le pedía ayuda para ordenarlos y terminar algunos de los manuscritos más avanzados. Más tarde, Arguedas relató a Alfredo Pita este encuentro y comentó sin solemnidad que uno al morirse no debía descuidar los papeles. Había que tener en claro a quién se los encargaba.
-Hasta para morirse hay que tener cuidado –le dijo.
*Martes, 25 de noviembre
La casa de la cantora Racila Ramírez tenía un cuarto reservado para Arguedas, quien gustaba de las siestas. La tarde del martes fue a su casa en Jesús María y comentó que había enviado una carta al preso guerrillero Hugo Blanco, en quechua y castellano. Le escribía “feliz en medio de la gran sombra de mis mortales dolencias”.
Ramírez le preguntó por qué le había escrito a Blanco. Arguedas contestó que él había interpretado las aspiraciones del campesinado indio, había hablado en sus lenguas y actuado en sus modos. “¿No fuiste tú, tú mismo quien encabezó a esos pulguientos indios de hacienda de nuestro pueblo?” le escribía en su carta. En esas líneas, el escritor se alejó de su acostumbrada modestia al apreciarse de haberle abierto “un poco los ojos” a Lima con sus novelas.
Racila Ramírez estaba preocupada y se lo dijo a Alejandro Ortiz. Pensaba que Arguedas llevaba un revólver en su maletín de mano, que pensaba en suicidarse. Alejandro Ortiz replicó que no había mucho qué hacer. Arguedas se veía más sereno que en ocasiones anteriores, y comentar con él sus preocupaciones habría conseguido una sonrisa como respuesta.
Esa noche, alrededor de las ocho, Arguedas fue en su hijo de fierro –que era como llamaba a su Volkswagen 1962- a recoger a su esposa Sybila Arredondo de la librería donde trabajaba, cerca a la Plaza San Martín. Como el cierre de la tienda demoraba más de lo planeado, Sybila salió a pedirle a Arguedas que esperara un momento más. Al volver, Sybila se dirigió al muchacho que trabajaba con ella en la librería, Alfredo Pita. Arguedas quería conversar con él.
Pita salió y Arguedas le pidió que suba a su escarabajo. Pita imaginó que Arguedas quería que lo acompañase a algún lugar, pero no. Arguedas quería conversar. Pita lo notó tranquilo, hasta contento.
Arguedas le preguntó por sus estudios y planes, y también por su novia, a quien el escritor llamaba Muñeca. Insistió en que se esfuerce. Le recordó que tenía una responsabilidad con su familia, con sus padres y con el pueblo de donde venía. Y con Muñeca.
-Es importante tener una compañera en la vida –le recordó.
Arguedas insistió nuevamente: que trabajara fuerte, que no olvide que debía estar a la altura de una chica buena y guapa como su novia. Al día siguiente, Pita partió a Chimbote junto a su amigo Tulio Mora. No estaba preocupado. El sábado por la mañana se enteró de todo.
Primer intento de suicidio, 1966
La primera vez que intentó suicidarse, Arguedas consumió treinta y siete pastillas de seconal, un barbitúrico que deprime la actividad cerebral y respiratoria. Era 1966. Había pasado una agradable noche con Sybila, pero en la madrugada salió sigiloso de la cama. Fue a buscar a su amigo Alfredo Torero a su casa, a las dos de la mañana. Le dijo que no encontraba un texto antiguo en quechua que ambos venían traduciendo. Torero contestó que en su casa tampoco estaba. Arguedas le propuso entonces ir al Museo de Historia Nacional, del cual era director, donde seguramente lo había dejado.
-No quiero ir solo porque penan –le dijo en broma.
Una vez allí hablaron más de una hora de varios temas, incluido el suicidio. Arguedas comentó el caso de Alfred Métraux, un etnólogo suizo que se había quitado la vida con somníferos hacía unos años. Pasadas las tres de la mañana Arguedas dejó a Torero en su casa.
Dos horas después, Sybila Arredondo apareció en casa de Torero junto al crítico literario Alberto Escobar. Arguedas no había llegado a casa, pero había dejado sobre su cama unas cartas donde anunciaba su suicidio. Torero contestó que estuvo con Arguedas hacía poco en el Museo. Tras dejar a Torero en casa, Arguedas había regresado a su oficina con la idea de matarse a punta de barbitúricos. Allí lo encontraron, inconsciente.
Las crisis emocionales de Arguedas no eran nuevas. Ya en los años cuarenta y cincuenta había recibido tratamiento psiquiátrico. En 1950, enterado de sus problemas, el psiquiatra Federico Sal y Rosas buscó a Arguedas y le propuso hacerle electroshock. El resultado fue nefasto. Javier Mariátegui Chiappe -hijo del fundador de la izquierda peruana, José Carlos Mariátegui- también había sido su psiquiatra, y tratado su neurosis y la angustia que lo comía. En un momento Arguedas cortó con la psiquiatría y exploró el psicoanálisis, refugiándose en Lola Hoffman, una psicoanalista chilena seguidora de Carl Gustav Jung.
A pesar del tratamiento recibido, Arguedas terminó disparándose. Un año después de su muerte, en 1970, su caso fue materia de discusión en un encuentro internacional de psiquiatría realizado en Lima. Un reconocido psiquiatra norteamericano prestó especial interés al tema. Después de examinar los antecedentes y la forma en que sus pares nacionales lo trataron, no pudo esconder su extrañeza. Arguedas necesitaba litio pero nunca le fue medicado.
-¿Por qué no le dieron litio? ¿Cómo se les pudo pasar? –inquirió.
De hecho, el litio no llegaba aún al mercado peruano.
* Miércoles, 26 de noviembre
Arguedas disfrutaba de la Universidad Agraria. Esta conservaba aún un ambiente campestre, al igual que su casa en Chaclacayo. Pero seguía siendo Lima, aquella ciudad a la que Arguedas nunca se pudo acostumbrar. Lima, la ciudad sin cielo, le hacía añorar a la sierra. Cuando el año anterior estuvo en La Habana, el novelista se mostró radiante y activo. Pero llegó el momento de volver a Lima y la angustia asomó nuevamente.
En la Universidad Agraria, Arguedas podía recibir un buen trato como académico y a la vez conversar en quechua con los trabajadores de la universidad. La mayoría de ellos eran ayacuchanos, y Arguedas gustaba de bromear con las trabajadoras haciéndoles chistes en quechua que muchos alumnos no entendían.
Su oficina estaba en el Departamento de Ciencias Humanas, una construcción no muy grande de un solo piso, rodeada de campos de cultivo y ubicada al costado de la parada de los buses de la universidad. Para tomar estos buses, los alumnos y el personal debían pasar frente al departamento. Desde allí podía verse cómo la Universidad Agraria iba quedando vacía hacia las cinco de la tarde, hora en que salía el último bus.
Al salir de su oficina la tarde del miércoles, Arguedas le hizo un pedido a Alfredo Torero, que trabajaba en el mismo edificio: verse la mañana del día siguiente, jueves 27 de noviembre, para conversar. Torero se excusó. Tenía un compromiso pactado con un hablante de un dialecto del quechua que él no conocía, y creía que no llegaría a tiempo. Le propuso en cambio encontrarse la mañana del viernes 28. Arguedas aceptó.
-Voy a tener que cambiar ciertas fechas –lamentó Arguedas frente a Torero.
Por la noche, Arguedas fue a casa de Alejandro Ortiz. Le pidió usar su grabadora nueva, sin especificar si quería grabar algo o solamente probarla. Al final ni siquiera tocó el aparato. Lo que quería era conversar, pero Alejandro Ortiz estaba cansado y ya en cama.
Cuando Arguedas dijo que se iba, Ortiz lo acompañó a la puerta. Antes de partir, le recordó lo mucho que quería a su madre. Arguedas fue muy insistente en recordarle su cariño, como si quisiera que Ortiz no lo olvidara. Lo que más le preocupó a Ortiz esa noche no fue el tono de despedida de Arguedas, sino la sensación de no haber sido debidamente atento con él.
*Jueves, 27 de noviembre

Esa incomodidad llevó a Alejandro Ortiz a ir al día siguiente, junto a su novia Marie-France, a la librería donde trabajaba Sybila Arredondo. Esperaba poder encontrar allí a Arguedas en algún momento. No se equivocó. Llegó a los pocos minutos y Sybila propuso que fueran todos a almorzar.
Ortiz recuerda a un Arguedas callado durante el almuerzo. Solo se animó cuando un niño se acercó a lustrarle los zapatos. Ortiz había comentado que buscaba comprar discos de música serrana y Arguedas se ofreció a llevarlo hasta La Parada, donde él los compraba. Al despedirse, Ortiz se aproximó a la ventanilla del carro. Arguedas por fin le habló.
-Es una buena mujer –le dijo a Ortiz, refiriéndose a Sybila Arredondo-. No debes alejarte de ella. Debes verla siempre.
Fue lo último que habló con Alejandro Ortiz. Luego encendió el carro y partió hacia la Universidad Agraria.
Esa tarde, Arguedas llamó a casa de Lilly Caballero de Cueto. La señora que hacía la limpieza contestó el teléfono y le dijo que Caballero no estaba. Arguedas no colgó, sino que se puso a conversar animadamente con ella en quechua. Antes de colgar, le pidió a la señora de la limpieza que no lo olvide, que se acuerde de él.
Por la noche, solo en casa, Arguedas grabó durante varias horas cantos andinos para Sybila. Quizá tuvo en cuenta que así se conocieron en 1962: él cantaba en quechua en un almuerzo en casa de Pablo Neruda, y Sybila lo escuchaba.
Pero esa noche Sybila llegó cansada. Cuando Arguedas le contó lo de su grabación, ella le contestó que prefería oírla al día siguiente, 28 de noviembre. Realmente estaba cansada y se iba a dormir. Contrariado, Arguedas borró toda la grabación y con ello también su intento de dejar una despedida oral. Quedaban, sin embargo, todavía algunas cartas por escribir.
*Días finales
Arguedas hizo varias citas para cenar la noche del viernes, con diferentes personas y en distintos lugares: Racila Ramírez, Máximo Damián Huamaní, su hermana Nelly, entre otros.
Sabía que no llegaría a ninguna.
Esa noche de viernes, Arguedas la pasó en el piso 13-B del Hospital del Empleado, en coma. La bala que se disparó en la cabeza tenía orificio de entrada, pero no de salida. La mañana del sábado, los médicos realizaron una primera cirugía para extraerle la bala. No lo consiguieron. Tres días después intentaron nuevamente sacarle el proyectil de la cabeza. Fallaron otra vez. El sub director del Hospital, el doctor Vargas Boto, ya había declarado el sábado que Arguedas se encontraba en estado vegetal.
La máquina que amplificaba el sonido de sus latidos funcionó hasta las seis de la mañana del miércoles 2 de diciembre. Su agonía duró cinco días. En Hombres y Dioses de Huarochirí, libro que Arguedas había traducido años antes, la gente resucita en la misma cantidad de días.
*Viernes, 28 de noviembre de 1969
Después de corregir sus cartas de despedida y minutos antes de dispararse en la sien, Arguedas le hizo una última pregunta a Alfredo Torero.
-¿Crees, Alfredo, que entre los jóvenes estudiantes habrá un nuevo Mariátegui?
Esa mañana de viernes, Arguedas se encontró con Torero a las ocho de la mañana en la Universidad Agraria. No quería ser interrumpido. Fue idea suya ir en auto por los alrededores del campus, a lugares cercanos y tranquilos, con intervalos de atención en su oficina. La conversación giró sin eje, jovial y tranquila, pero con temas de coyuntura política presentes: Vietnam, Cuba, las guerrillas, el gobierno militar, Mayo del 68, el Ché Guevara. Eran temas que capturaban a Arguedas: ese año había escrito poemas en quechua a Vietnam y Cuba. En algún momento, cuando hablaban del Perú, Torero le propuso a Arguedas visitar los lugares de su infancia: Andahuaylas, Abancay, Lucanas. Él se negó. Sabía que estaban ocurriendo cambios y que estos no le iban a gustar. Prefería quedarse con la imagen que tenía de estas desde niño.
Comentaron también sobre los cursos que dictarían el siguiente ciclo. A Arguedas le habían asignado sociología urbana y eso no lo había satisfecho: él ni sabía qué era ciudad, lo hacían solo porque conocía Chimbote, pero no tan bien como ellos creían. Torero le sugirió pedir otro curso, pero Arguedas desestimó la idea.
-¡Dejémoslo así! –dijo-. De todas maneras no lo voy a dictar.
Fueron a almorzar, también a sugerencia de Arguedas, a un restaurante ubicado en un campo de experimentación agrícola lindante con la universidad. Los dueños eran japoneses, pero la comida era criolla.
Arguedas no podía comer todas las cosas que le gustaban porque le causaban desórdenes gástricos. A su querido choclo, por ejemplo, debía comerlo sin cáscara ni pedúnculo. La palta tampoco le caía bien. Sin embargo, ese día pidió de entrada media palta. La comió con regocijo, contento, como un demonio feliz.
-Ojalá no te haga daño –le dijo Alfredo Torero.
-Hoy nada me hace daño –le contestó Arguedas. Al final comió una palta entera.
Siguieron conversando hasta las cinco de la tarde, hora en que volvieron al departamento de Ciencias Humanas. Torero se estacionó y Arguedas empezó a hablar de Celia Bustamante, su ex esposa. La consideraba celosa y posesiva, con ella se había sentido en un encierro y lamentaba no haberse liberado antes.
Ya en la oficina, Arguedas le encomendó tres sobres a Torero. Estaban bien amarrados, y uno de ellos notoriamente pesaba más que los otros. Mientras Torero caminaba hacia su carro para volver a casa, se preguntaba si entre los sobres que cargaba no habría una carta de despedida.
En eso, Arguedas lo alcanzó y le pidió que le diera los sobres por un momento. Volvieron al departamento. Abrió dos de ellos, sacó las cartas que contenían, escribió sobre ellas, las puso en sobres nuevos y se las devolvió. Torero vaciló en ese momento. Quedó quieto. ¿Partir o no? Arguedas lo miró y le preguntó.
-¿Crees, Alfredo, que entre los jóvenes estudiantes habrá un nuevo Mariátegui?
Torero le dijo lo que creía. Sí.
-¡Gracias! –le respondió Arguedas. Se paró y lo abrazó, enérgico.
Ricardo Rivera, entonces estudiante de la universidad, vio también a Arguedas esa tarde. Estaba parado en la puerta del departamento, a las cinco de la tarde, con las manos cruzadas a la altura de la barriga. Veía adusto cómo partían los buses con alumnos y trabajadores de la universidad, como esperando que quedase vacía. Pasadas las cinco, con Torero, Rivera y los buses rumbo a Lima, Arguedas inició la ejecución de su muerte.
La matrícula había terminado, los trabajadores y alumnos ya estaban camino a sus casas. Arguedas creía que ya no había nadie a quien molestar ni que lo interrumpiese. No se percató que en el departamento todavía quedaba una persona. Cuando esta escuchó el disparo, se acercó al lugar de donde vino el sonido: el baño. Intentó abrir la puerta pero no podía, parecía trancada. Era el cuerpo del propio Arguedas, aún con vida, que había caído sobre la puerta después del disparo.
Había decidido descansar para siempre, le escribió a su sobrino Abel Carbajal Arguedas, hijo de su hermana Nelly. La carta tenía por fecha 28 de noviembre. Días antes, había enviado parte del que sería su póstumo libro “El Zorro de Arriba y el Zorro de Abajo” a su amigo chileno Pedro Lastra. El fragmento, titulado ¿Último Diario?, llevaba una corta dedicatoria escrita a mano con una sencilla despedida.
Y no me olviden; recuérdenme con alegría
Fui feliz
J.M.
José María Arguedas caminó hacia el baño. Sostuvo la pistola calibre 22 en su mano derecha. La subió a su sien. Se miró en el espejo. Jaló el gatillo...
JSGS