miércoles, 11 de abril de 2018

                    PARROQUIA SAN LORENZO DE HUESCA
                              (DE HUESCA…a…SAN LORENZO DE MARCA)
                                                               PARTE II
                                              José Santos Gamarra Soto
Continúa………….En la tarde del 14 de Octubre 2017 ingresamos a la Basílica Real y Parroquial San Lorenzo de Huesca, Ana María, Homero y quien escribe esta nota, después de una prudencial espera en la sala de espera de la Basílica, con la emoción y los nervios de ver a San Lorenzo en su forma original, preguntamos al Sacristán de la Basílica por el Párroco de la Basílica, quien nos condujo ante Montse (Monserrat, joven secretaria española de la parroquia) quien nos recibió con una sonrisa a flor de labios; al escuchar nuestra versión que habíamos llegado desde el distrito de Marca-Perú, donde veneramos al mártir San Lorenzo cada 10 de Agosto y a quien hemos servido como mayordomos hasta en dos oportunidades, se interesó mucho más en  nuestra versión.
Le interesó mucho nuestro relato y emocionada por nuestro interés en San Lorenzo nos condujo ante el párroco, el padre Manuel Malo Marén, quien nos recibió con suma amabilidad y nos dijo que Montse junto a Gloria María-joven misionera que se encontraba en esos momentos en la parroquia-nos servirían como guía por los interiores de la parroquia. Gloria María nos manifestaba que conocía Perú y le había gustado mucho la rica cultura peruana así como su historia, porque hacía seis meses que había estado en Quispicanchis-Cuzco por temas de su congregación.
Hay que precisar que en Huesca existe también “La Cofradía de Caballeros de San Lorenzo” cuyo Prior es el Fr. Jorge Palacio Liesa, con quien conversamos sobre los tesoros que habría guardado Lorenzo antes de ser martirizado como tesorero del papa Sixto II, en dichos tesoros se encontraría el Santo Grial cuya reliquia habría sido llevado a Huesca por aquellos años y permanecer hasta el siglo XII, vale decir hasta el año 1118; año en que los Caballeros Templarios fueron los custodios del Santo Grial a partir de aquellos tiempos por cerca de 300 años-ocultándolo aproximadamente hasta el siglo XIV de nuestra era-hasta 1314, año en que Jacobo de Molay murió en la hoguera, último Gran Maestre de los Caballeros Templarios.
Con Montse y Gloria María como anfitrionas nos fue más fácil el recorrido de todas las instalaciones de la Basílica Real y Parroquial San Lorenzo de Huesca. En el salón principal se advertía los lienzos de Orencio y Paciencia padres de San Lorenzo, así como el de su hermano gemelo Orencio; hermosos cuadros de distintos momentos que en vida pasó San Lorenzo antes de su captura y muerte a órdenes del emperador romano Valeriano en el siglo III de nuestra era, y que éste 10 de Agosto cumplirá 1760 aniversario de su muerte.
Nuestra visita a San Lorenzo de Huesca fue muy oportuna y con ayuda de nuestras dos anfitrionas se hizo más placentera y provechosa, con la gentileza y amabilidad con que nos atendían por las distintas reparticiones dentro de la parroquia era una muestra que San Lorenzo nos protegía y nos allanaba el camino para reconocer su casa, la casa de Dios. Ello, hizo que conociéramos mejor a San Lorenzo, y conociéndole más le admiremos y amemos mucho más a nuestro Santo Patrón, y amándole más nos sintamos animados a imitarle en la firmeza de su fe, en su amor a Cristo y a la Iglesia así como su exquisita caridad con los pobres, ancianos y enfermos.
El trabajo de las guías no terminó allí, nos tenían preparado dos sorpresas más. Montse nos dijo-"espérenme un momento por favor"- a su retorno trajo un control remoto que a su orden se abrió una puerta de metal muy gruesa y maciza a su vez era corrediza; al abrirse la puerta empezó a sonar la alarma la cual Montse pudo dominar con el control remoto, abriéndose ante nuestros ojos la figura original de San Lorenzo que junto a otros muchos objetos de oro y plata era celosamente guardado en aquella urna del tamaño de una habitación. Luego pasamos a otro compartimento más íntimo, y más pequeño donde se nos enseñó un cofre pequeño guardado con siete llaves; se nos indicó que allí se guardaba una astilla del madero que sirvió para el tormento antes de su muerte así como el dedo meñique de San Lorenzo guardado con mucha fe y devoción en dicha pequeña urna.
Extasiados con semejante descubriendo y con la respiración que aún nos quedaba, se nos permitió tomar algunas tomas fotográficas así como grabar algunos videos-que acompañan ésta nota-el cual les hacemos partícipes de ésta experiencia tan hermosa que tal vez nunca más se vuelva a repetir en nuestra vida; teniendo en cuenta la devoción y admiración que sentimos los marquinos por éste Santo a quien conocemos desde muy pequeños en nuestra tierra y le tenemos mucha fe.

FOTOGRAFIAS TOMADAS EN LA PARRAOQUIA SAN LORENZO DE HUESCA:

Sacerdote Manuel Malo Marén de la Basílica Real y Parroquial San Lorenzo de Huesca


sábado, 24 de marzo de 2018


LA VIRGEN DEL PILAR y LA JOTA ARAGONESA
Por: José Santos Gamarra Soto

En una espléndida noche de octubre del 2017 escuché por tierras aragonesas junto a Ana María un concierto inolvidable de una orquesta folk de rondallas venido desde tierras vascas integrado por bandurrias, guitarras y gaitas a orillas del río Ebro muy cerca a la Basílica de la Virgen del Pilar de Zaragoza; sentados en las graderías del anfiteatro que queda al costado del río nos dejamos llevar por las hermosas notas, cantos y bailes de la jota aragonesa venido desde tierras del nor-este de España muy rica en tradiciones y costumbres que invitaba escuchar esta manifestación cultural de folclore que se expresan a través de la historia por estas tierras aragonesas y ver bailar y cantar a espontáneos españoles nos alegró más porque se demostró que los españoles aman su música y sus costumbres.

En horas de la mañana de aquel día por las festividades de la Virgen del Pilar habíamos estado en el desfile de comparsas y “Ofrendas de Flores” para la Virgen; hermosas damas con su larga y bien cuidada vestimenta del siglo XVIII nos recordaba las tapadas limeñas, donde sobresalían las sevillanas y la vestimenta de las valencianas, ellas, hacían gala de su glamour y belleza entregando sus ramos de flores como contribución para la edificación de la enorme anda de la Virgen luego de una larga cola por las calles de la ciudad; con estas flores se va formando un inmenso altar de flores y en cuyo altar mayor, muy arriba, se encuentra la morena Virgen del Pilar de Zaragoza.

Según la historia, en el siglo XVIII en la ciudad de Zaragoza aparecieron abundantes jotas en los sainetes, zarzuelas, tonadillas, entremeses y otras obras teatrales populares, lo que motivó la distinción de la ciudad con los títulos de la ciudad heroica e inmortal, la muy noble y muy leal ciudad de Zaragoza por la resistencia y valor que sus habitantes demostraron durante la ocupación francesa en 1808 a la que fue sometida.

Durante la Edad Moderna, se produjeron importantes flujos de inmigrantes franceses hacia el interior de España, en particular hacia Aragón, atraída por la pujanza económica española en los tiempos de la colonización de las américas, así como estar obligada por otras circunstancias como las persecuciones religiosas al otro lado de los Pirineos. Los franceses se ocupaban de los oficios humildes o de menor rango, algunos de esos oficios de baja estirpe se hacen referencia en algunas irónicas coplas que a la letra dice:

De la Francia chapucera
vienen los oficios nobles;
unos a amolar tijeras,
otros a capar lechones. (Jiménez de Aragón, 1925)

Fue una experiencia sin igual la que tuvimos durante más de una semana por las festividades de la Virgen del Pilar que se celebra el 12 de octubre de cada año. Teníamos una vaga referencia sobre este importante canto y baile aragonés por algunas investigaciones hechas cuando en Marca se cantó y bailó por vez primera a inicios del siglo pasado en el Centro Escolar de aquel entonces. El baile y canto de la jota aragonesa se formó en España a fines del siglo XVIII y principios del XIX.

En Marca, en el año de 1921, año del centenario de la independencia del Perú, se podría decir que fue el inicio de las veladas literario-musicales en el Centro Escolar N° 339, hecho que marcó la llegada de su Director Don Max E. Arroyo y Gutiérrez de muy buena ascendencia hacia sus alumnos según nos cuenta la historia, conociéndose por vez primera la música española, y donde se cantó y bailó la jota aragonesa con la pareja integrada por David Tolentino Bayona y Catalina Gamarra, la letra de la canción comenzaba así:

La Virgen del Pilar dice
No quiere ser francesa,
Porque quiere ver bailar
La jota aragonesa…

martes, 21 de febrero de 2017

     PAMPALLAMAN…  PAMPALLAMAN…
      (La Historia de Chakwas Achicay o Achachay)

              José Santos Gamarra Soto



Hace muchos años en la comunidad andina y quechuahablante de Marca(Ancash-Perú) escuché un cuento que me impactó profundamente por su personaje y su trágico fin; éste relato es la reconstrucción basada en las tantas versiones que oí de boca de mis padres y abuelos en su lengua nativa, como una narración andina. Se trata de la Chakwas Achicay(En Marca: Achachay o Achachíí). La historia y la cultura peruanas, innegablemente, se remontan a tiempos precristianos. Solamente nos falta superar las nieblas de prejuicios e ignorancias que nublan nuestros ojos. Necesitamos limpiarnos de las nieblas para tener una clara visión de nuestra vida, de nuestra historia y de nuestro futuro para comprender y entender nuestras raíces.

“En tiempos muy remotos habían dos niños, huérfanos de padre y madre, que vivían junto a una tía mala y perversa. Ella con diez y Él, como de  cuatro años. La tía, que como se ha dicho, era una mujer sin entrañas, los trataba muy mal; los tenía solo cubierto de harapos, muy mal alimentados; obligando a la niñita a realizar trabajos superiores a sus fuerzas, y si no podía, la castigaba cruelmente. Una tarde la mandó a traer agua de un puquio cercano con un cántaro de barro, la pobrecita que apenas podía levantar ese tremendo cántaro lleno de agua, lo soltó en medio camino, rompiéndose la vasija en pedazos. Ante esto, la tía encolerizada maltrató horriblemente a la pobre chica y la dejó sin comer juntamente a su hermanito.

Frente a estos tratos inhumanos. La niña pensó escaparse de esa casa; como lo hizo en efecto, apenas entró la noche llevándose cargado a su hermano. Como que era pequeña y no sabía a donde dirigirse anduvo incierta, en medio de una noche fría y oscura por los campos desolados. Las piernecitas le flaquearon tanto por el peso que llevaba cuanto por el hambre y la debilidad, que hacían languidecer su organismo. Su almita horrorizada y su asustadiza imaginación poblaron la noche sombría de cucos y de fantasmas. Pero con gran alegría, distinguió a lo lejos una luz, que era seguramente un fogón que ardía en una choza. Allí se dirigió y al cabo de un buen rato de caminar, con el hermanito en la espalda que se había quedado dormido, tras penosas caídas y levantadas, llegó a la choza. Salió a recibirle una vieja, horriblemente fea, tenía los ojos redondos como la lechuza; la boca hundida y desmolada y la nariz ganchuda como pico de búho, tenía unas expresiones y maneras muy toscas y repelentes. La vieja produjo en la niña una profunda impresión de miedo; pero no tuvo más remedio que asilarse allí. Era la bruja de la comarca, La Chakwas  Achicay ó Achachay.

La hizo pasar y la invitó a sentarse junto al fogón. Los ojos de la niña se iban a la olla que estaba hirviendo; el niño se había despertado, se puso a llorar. La bruja comprendió que los chicos tenían hambre, sacó la olla que estaba hirviendo, vació a un mate un poco de su contenido y les tendió diciéndoles:
-          Esto nomás estaba preparando para comer… ¡Sírvanse!

Los chicos tomaron con avidez esos trozos creyendo que fueran papas sancochadas, pero se encontraron con collotas (Cantos rodados), se miraron entristecidos y dejaron en su sitio esa comida de los demonios.
-          ¿Por qué no comen? -decía la bruja.
-          Estas son papas y si no quieren comerlas se quedarán de hambre.

Y queriendo dar el ejemplo, agarraba las piedras del plato de los chicos, las partía como si realmente fueran papas y las engullía una tras otra. El cansancio y el sueño rindieron a los chicos. La Chakwas Achicay  le dio a la chica un pellejo y unas mantas viejas para que haga su cama en un rincón de la choza, y se ofreció derrochando zalamerías y fingiendo maternal solicitud, hacer dormir al chico en su seno, para abrigarlo y cuidarlo mejor. No le gustó esta proposición a la niña pero por más que quisiera, no estaba en condiciones de oponerse a los deseos de la bruja.

En efecto la Chakwas Achicay se acostó con el niño, quien aterrado por la figura espectral de la vieja, no pudo ni resistirse, ni llorar. La chica recelosa de la suerte de su hermano, porque su corazoncito le decía que las intenciones de la bruja al llevar a su seno a la criatura no eran nada buenas, no podía conciliar el sueño; estaba despierta, con los oídos bien atentos,  aunque guardando todo el silencio posible.

Más o menos a la media noche escuchó un quejido salido de los labios de su hermanito, la chica se sobresaltó.
-          Tiya; ¿Qué le pasa a mi hermanito? –preguntó con un tono de ruego.
(Tía, en la cultura andina, es el trato que dan los muchachos a las personas mayores aunque no les ligue ningún parentesco)..
-          Nada, le picarán las pulgas-le contestó la bruja secamente.
Al cabo de un rato volvió a escuchar un quejido igual.
-          Tía, ¿Qué le haces a mi pequeño? -volvió a suplicar la chica, temblando de pies a cabeza.
-          Le hincarán mis cabellos, ¿Qué te preocupas tanto?- Duérmete tonta, le increpó la vieja, dando muestras de cólera.

Entonces la niña ya no abrió más la boca, aunque a intervalos escuchó los mismos quejidos, cada vez más débiles de su hermanito. Acurrucadita en sus sucias y retaceadas mantas se durmió, imaginándose mil cosas horrorosas, pensando que su hermanito querido y en el infortunio que los perseguía; amaneció sin pegar como se dice una pestañada.

La pobre niña no podía equivocarse sobre la suerte cruel que había ocurrido a su hermano. La Achicay, la horrible hija del infierno, había ahogado a la criatura durante la noche, introduciendo poco a poco sus uñas de ave rapiña, en su cuello y chupando su sangre como un voraz murciélago; y, para que ella no se diera cuenta, la mandó muy temprano a traer agua al puquio con una canasta. Esta era una treta de la bruja para que la chica demorara todo el tiempo posible, hasta que diera fin al cuerpo de su víctima, pues era más que imposible traer agua con ese trasto.

La niña fue solo por obedecerla, intento llenar de agua la canasta en el puquio, pero si bien por la abundancia del agua parecía llenarse la canasta, apenas la retiraba, se vaciaba. Pasado mucho rato, se atrevió a regresar a la choza a decirle que le era difícil cumplir con su orden. Entonces la vieja, rabiosa, agarró la canasta y fue al puquio, no sin antes de gruñirle a la niña por su inutilidad y de asegurar que la canasta era para ella el balde y ya vería como hacía llegar el agua.

Apenas salió la Achicay, la chica se puso a buscar a su hermanito por todos los rincones; ya desesperada de no encontrarlo, miró al fondo de una olla grande que estaba puesta en el fogón, y cuál no sería su asombro cuando vio el cadáver de su amado hermano flotando en el agua hirviendo. Sin pérdida de tiempo lo sacó como pudo, y poniéndoselo a la espalda, echó a correr por los campos, llena de terror y de angustia. Entre tanto, la bruja ya había vuelto a la choza. Echó de menos a la muchacha y a su presa y al notar que habían desaparecido, salió corriendo, botando chispas por los ojos, en seguimiento de la fugitiva.

La débil criatura con su amada carga en la espalda, no sabía a donde correr ni a donde refugiarse. Y la vieja, furiosa, yendo a grandes zancadas, muy pronto estuvo a punto de cogerla con sus ásperas manos que parecían garras. Felizmente vio la chica allí muy cerca a un viejo zorro de cara bonachona, ocupado en la labranza, con su yunta y su arado.
-          Tiyu Atog, tzapecallame…Tío zorro, escóndeme,  gritó la chica con toda sus fuerzas.
Entonces el buen zorro, le cubrió con unos terrones de la tierra recién roturada. Casi inmediatamente se presentó la Achicay y preguntó al zorro, en forma insolente:
-          Oye viejo zorro, ladrón de borregos ¿Has visto a una muchacha pasar por aquí?.
-          No he visto a nadie – contestó el zorro, con aire de desprecio.

Cuando pasó la bruja, reinició la chica su desesperada fuga, tomando otro camino, pero la Achicay que tenía un gran sentido de orientación, pronto también estuvo cerca de ella. Esta vez le ayudaba la buena suerte a la chica, vio al puma cultivando sus papas.
-          Tiyu Puma, tzapecallame...
Entonces el puma la cubrió con los tallos y hojas de la papa, cuando se presentó la Achicay le preguntó:
-          Oye puma carcamal, ladrón de cerdos ¿Has visto pasar a una muchacha?
-          No, vieja bruja…contestó el puma.
Siguió corriendo la chica y otra vez la Achicay estuvo a tiro de cogerla, felizmente vio un cóndor soñoliento encima de una peña.
-          Tiyu cóndor, tzapecallame…
Tan pronto se presentó la bruja, le gritó al rey de las alturas:
-          Oye, viejo cóndor, cabeza pelada, ladrón de becerros ¿Has visto pasar una chica?
-          No he visto a nadie, vieja lechuza…contestó el cóndor.

La pobre fugitiva seguía corriendo desesperadamente, casi sin aliento, sin poder ya a quien pedir socorro, viendo que su endemoniada perseguidora se le acercaba con furia, divisó una cruz grande que se levantaba en medio de una extensa pampa. No hizo más que arrodillarse ante ella e implorar con todo el fervor de su almita, al padre San Pedro que le suelte una cadena para subir al cielo y salvarse de la persecución de la Achicay. Entonces cayó una cadena de oro de la que se prendió la chica, sosteniendo siempre el cadáver su hermanito en la espalda. Cuando llegó la Achicay  a ese lugar, la niña ya estaba camino al cielo, muchos metros por encima de la tierra.

La bruja no se dio por burlada; quiso seguirla también al cielo, y llamó con su acostumbrada insolencia:
-          Viejo y calvo San Pedro, ¡suéltame tu cadena!
San Pedro le soltó, en vez de una cadena, una cuerda vieja y podrida, con un ratoncito para que la royera. La Achicay se agarró de la cuerda, rebosante de triunfo, cuando estuvo a gran altura, sintió que el ratón comenzaba a roer rup…rup…rup…
-          Oye, pericote asqueroso ¿Estas royendo mi cadena? . le dijo
-          Yo no corto tu cadena, estoy mascando el pan duro que me regaló mi mamá-contestó el ratón.
Al poco rato cuando estuvo ya más alto, oyó que el ratón proseguía su obra rap…rap…rap…
-          Oye, ratonzuelo de mal vivir, cuidadito, me parece que estas cortando mi cadena-le increpó con dureza.
-          Yo solo estoy comiendo la canchita quemada que tengo en mi bolsillo… Y, pronto…¡Trac ¡…se cortó la cuerda. Entonces se vino abajo la Achicay, dando vueltas en el aire, como una muñeca de trapo:

    ¡Pampallaman…! ¡Pampallaman…!   A la pampita nomás…A la pampita nomás
Imploraba y gemía la bruja en su vertiginosa caída, hasta que al fin cayó sentada sobre una piedra puntiaguda y se descuartizó, quedando su cuerpo convertido en un montón de masa sanguinolenta.

Así terminó la vida de la maligna Achicay, que había sembrado el pánico por la comarca, recorriendo durante las noches con su espectral figura, raptando a las criaturas y comiéndoselas. Desde entonces las madres ya no tuvieron miedo por sus hijitos y los niños durmieron ya tranquilos y risueños como angelitos”.


sábado, 11 de febrero de 2017

                                EL  ALUVION  DE MARCA
                                                     10 de Febrero 1912

                                                    José Santos Gamarra Soto

     Marca, ha traves de su historia ha tenido desastres lamentables como el Aluvión del 10 de Febrero de 1912 y el Terremoto del 31 de Mayo de 1970, ambos con pérdidas de vidas humanas.

            El atardecer del 10 de Febrero del año 1912 la fuerte lluvia y los truenos que desde hacía siete días y siete noches caía sobre la ciudad intensamente hacía presagiar una desgracia de proporciones. El agua golpeaba con insistencia el techo de las humildes casas que compartían cada una de las familias en el pueblo de Marca; distrito ubicado en la vertiente occidental del departamento de Ancash, cuyo río lleva el nombre de Río de Marca y cuyas aguas llegan al Océano Pacifico con el nombre del Río de la Fortaleza.

             A las 6.30 p.m. de dicho día se escuchó un estruendo en el cauce del río a la altura de Karka Upianán, era un golpe seco, parecía que se había caído shancur o parte de ella, era un ruido estruendoso y ensordecedor que se escuchó, único aviso sobre lo que sucedería minutos después.

            En los siguientes minutos siguió un silencio sepulcral, todos se miraron, silencio que precedió a los gritos de los pobladores cuando ya todo era tarde. El barro moreno avanzaba llevando consigo semovientes, piedras, troncos y animales; ¡horror!, era la primera vez que se veía ese fenómeno de la naturaleza. La inundación no dio tiempo a ninguna medida preventiva y muchos vieron despavoridos como el lodo ingresaba por el Jirón Grau, Plaza de Armas, luego a sus casas, la fuerza del agua era descomunal. La gente salió despavorida de sus casas, pero ya era tarde, el río avanzaba borrando casas, huertas, animales, fueron miles, sino millones de metros cúbicos de agua y lodo que siguieron el cauce del río, el barro marrón oscuro que llevaba ese día precedía la muerte, de aquel crudo invierno que cobraría la vida de 30 marquinos, quedando anegada casi toda la ciudad.

              Según informes de la época, al norte de la ciudad de Marca, al frente de Aliso en los lugares denominados Atogtanan, Chichispuquio y Tamboqaqa hubo derrumbes en los cerros por efectos de una lluvia torrencial que no cesaba en días, lo que embalsó el cauce del río, aumentando su volumen, que a velocidad arrastró cuanto encontró a su paso, piedras de gran tamaño y destrozó la parte céntrica de la población  con dolorosas pérdidas humanas, el pueblo quedó aislado porque el único puente que los unía fue destruido por el aluvión quedando un conglomerado de enormes piedras en la plaza mayor.

                 Días más tarde llegaron el párroco de Cajacay así como el obispo de la Diócesis, quienes organizaron peregrinaciones a los lugares de Atogtanan, Chichispuquio y Tamboqaqa, pidiendo al creador que aplaque su ira y que no se repita flagelo igual. El sacerdote y el obispo rezaron secundados por los peregrinos, echando bendiciones con agua bendita en los lugares indicados. Esta desgracia inspiró a Justo P. Gamarra el huayno “Las Ruinas de Marca” estando en Chaucayán, se dice al ver sobrevolar un cóndor, única composición de éste trovador, porque su sino fué adverso.
                                           RUINAS DE MARCA
                                  Letra y Música de Justo P. Gamarra
           
                                              Una noticia me tiene
                                              me tiene atormentado
                                              si será cierto mi cóndor
                                              hecho una playa mí pueblo.

                                               Sábado diez de febrero
                                               ay que tarde tan fatal
                                               desde los niños y viejos
                                               aluvión se los llevó.

                                                Rango de villa tuviste
                                                ay mi desgraciada Marca
                                                a tus hijos progresistas
                                                hasta sus huesos molió.

                                                Veintiséis almas de Marca
                                                perecen aquella tarde
                                                ciento y tantos escaparon
                                                nadando como los peces.

                                                 Toda la caja del río
                                                 está teñida de sangre
                                                 veintitantas coyunturas
                                                 buscando han encontrado.

                                                 Desde el cielo ha bajado
                                                 un velo negro de tul
                                                 hasta los cerros de Marca
                                                 lloraron esta desgracia.
A continuación se presenta una serie de vistas fotográficas donde se originó el ALUVIÖN del 10 de Febrero de 1912, los lugares denominados Atogtanan, Chichispuquio y Tamboqaqa, La caída de los cerros por efectos de varios días de lluvia... 



jueves, 9 de febrero de 2017


DECIMA CAMINATA: “MARCA AVENTURA – Trekking Perú”
                               Del  27 al 31 de Julio de 2017

                                 José Santos Gamarra Soto
                


La zona andina de Marca-Recuay-Ancash tiene muchos lugares que pueden ser puestos en valor y convertirse en nuevos destinos turísticos para los amantes del turismo de aventura.  Los turistas nacionales y extranjeros que llegan a la región Ancash a veces no les interesa mucho los lugares arqueológicos donde existen restos de nuestra antigua cultura; sino que buscan aventuras en  lugares naturales con geografía agreste, montañas, lagos y lagunas lejanos a la ciudad, de esos lugares en Marca existen  muchos.

PRIMERA GRAN CABALGATA A PASCA PUNTA
Existen hasta 8 Lagunas en Mantzarán, lugar donde nace el río Marca.

Uno de los corredores turísticos casi desconocido por los marquinos y turistas del Perú y del Mundo es el Camino Real de los Incas o El Qhapaq Ñan  (Antigua ruta de la costa hacia el Callejón de Huaylas y la zona de los Conchucos) pasando por Marca hasta la Cordillera Negra (Pascapunta); la intención de esta gran cabalgata que realiza Marca Aventura es hacer conocer ésta nueva ruta turística que va desde Marca, pasando por Aliso, Putaca, Jackey y Pascapunta; mientras que el retorno se efectuará desde Mantzarán(Pasca Punta), Uchpacancha, Huirucancha, Tsaquicocha, Putaca, Aliso y Marca.

Marca Aventura – Trekking Perú realiza ésta Primera Gran Cabalgata a la zona de puna de nuestro territorio y a más de 4,000 msnm., con el apoyo de la Comunidad Campesina San Lorenzo de Marca y otras autoridades.

Nuestra Primera Gran Cabalgata tendrá un recorrido de más o menos 30 kilómetros(ida y vuelta), donde están invitados todos los amantes de la adreladina en extremo, los caminantes así  como los comuneros con sus briosos y resistentes caballos, mulas y asnos nos acompañarán por los hermosos parajes antes mencionados entre los días 27 al 31 de Julio del 2017.

Turismo de Aventura
La “1ra. Gran Cabalgata por la Ruta de Simón Bolívar” abre una hermosa ruta para el turismo de aventura por los hermosos parajes andinos donde existen altas montañas y puna, salpicadas por hermosas lagunas como Mantzaran y otros por el lugar denominado Pasca Punta donde nace el Río Marca. En esta parte de la puna de Marca podrás practicar: Cabalgata, Trekking (caminata), ciclismo de montaña y otros deportes que nuestra madre naturaleza nos permite, principalmente respirar el aire puro en estos hermosos lugares y saborear la comida sana. Todo un regalo de Dios.