sábado, 9 de mayo de 2015


              EL  GIGANTE  DE  CANLIN

                      (Del Libro:  Historia de Ivo)

                         Por: José Santos Gamarra Soto

                                                 El Gigante de Canlín

CANLIN, según el cuento ó leyenda que nos contaban nuestros mayores cuando éramos niños, es el lugar donde en tiempos muy remotos existía un gigante ogro antropófago que se alimentaba solamente  de sangre humana, dicho lugar está situado en una colina llamado Canlín, desde donde se divisa hacia Huayllapampa por el lado Oeste, mientras que hacia el Este se divisa todo el territorio del Distrito de Marca, incluido Yamor. Este cuento que había escuchado desde mi niñez me había interesado de manera muy especial  y conocer algún día los lugares que se mencionan en el cuento. Lo que motivó  que el sábado 02 de Mayo, acompañado de Fidel Soto y Arcangelina Aquino me constituyera a esos lugares.

Salimos de Marca en horas de la mañana de dicho día por Mitana, Kakahuas, Agua Bendida, Kemish Jircan, Puka Rumi, Llahuac Ruri, y subimos hasta Lúcuma, lugar de descanso y pertenencias de Fidel Soto, donde comimos las ricas Chirimoyas que un día antes Julio Jesús Riquelme con su característica generosidad nos había obsequiado en Chaucayán recordando nuestros hermosos años de estudiante de primaria cuando culminamos la  promoción en el año de 1,963 en la Escuela Primara de Varones N° 1339 de Marca.
                En Lúcuma, breve descanso para comer las ricas Chirimoyas de Chaucayán.

Después de un breve descanso en Lúcuma continuamos con nuestra subida hacia las lomas de Calzón, donde nos encontramos con Esperanza Rodríguez Soto a quien cariñosamente la llaman “Eshpi”, ella se encontraba pastando tres burros de su propiedad en los abundantes pastizales de temporada que existen por esos lugares. Pasamos la loma de Calzón y llegamos a Kara Tzucu, muy cerca, casi a la misma altura y en la parte alta de Shinua está Canlín, un lugar aparentemente tranquilo pero enigmático según el cuento a donde llegamos con aparente facilidad a pesar de la cuesta que siempre es de mucho respeto, hacía abajo apreciáse Chinchehuas Ruri, lugar donde existen plantas de los ricos Kemish;  desde Canlín se observa los hermosos pueblos de Pacar, Huayllapampa, Chinchipe y Pitec hacia la parte Oeste de Marca.

       En Calzón Ruri, Fidel Soto señalando el lugar donde se habría enterrado los 
                                         calzones del Gigante de Canlín.

Inmediatamente recordamos el cuento “Del Gigante de Canlín”, otros autores ó estudiosos lo denominan el cuento de  “Kara Tzucu”, lo cierto es que estando en  Canlín observamos los parajes, caminos y lugares que se mencionan en dicho cuento que a la letra dice:

 “Dicen, que a unos cuatro kilómetros hacia el lado Oeste del pueblo  de Marca-Recuay-Ancash, en un lugar llamado Chinchehuas, había una planta de mito enorme, comúnmente llamado “Kemish”-planta silvestre que tiene el tallo muy grueso-en los carcomidos troncos vivía un gigantesco monstruo en forma de esqueleto humano, que usaba sombrero ¡muy grande…de cuero! Era  Kara Tzucu; En aquellos tiempos ese lugar era muy peligroso para los viajeros o personas que pasaban a solas por allí, eran victimados por el maldito ogro que solamente se alimentaba de sangre humana; junto al inmenso tronco ya había rumas de huesos humanos.
La gente que sabía de la existencia de éste monstruo caníbal, no se acercaba por esos lugares, el maligno ogro al ver que no tenía presa, subía a buscar a la punta de Canlín que quedaba muy cerca al sitio, cuando el hambre lo acosaba-comentaban-el monstruo caminaba y caminaba, el corazón que llevaba colgado entre su esqueleto sonaba como una campana, tal sonido era-Can lín-  Can lín-   Can lín…
Hasta entonces el monstruo ya había devorado a mucha gente entre hombres y mujeres, era insoportable su perniciosa existencia. Un día el pueblo se reunió y acordó eliminar a Kara Tzucu. Sin perder tiempo marcharon con dirección al lugar, donde se encontraba el maligno, cientos de personas armados de palos, piedras y ondas. Cuando el maligno se encontraba divisando alguna presa en la punta de Canlín, la multitud pudo dar fin al maligno – Kara Tzucu – descuartizándolo en partes su cuerpo, pero los órganos descuartizados seguían con signos de vida.
Ya descuartizado el cuerpo de Kara Tzucu la gente se disponía a enterarlo en distintos lugares y distanciados uno de otro órgano,  creyendo que si se enterrara en un solo lugar podría revivir. De esa manera comenzaron a enterrar su cuerpo, cabeza y sombrero en el lugar que actualmente se llama Kara Tzucu(Sobrero de Cuero)…su corazón lo enterraron en la punta de Canlín desde donde divisaba cuando tenía hambre, sus calzones fueron enterrados en Calzón Ruri, su garganta en Tocña, sus brazos fueron llevados a Ricrahuaz y su dentaduras en el lugar llamado Ruqui Kirún, muchos otros sitios han sido olvidados al pasar los años.
De la punta de Canlín se divisa los hermosos valles de maizales y de dorados trigales de Pacar, Ullunto, Shauta, Mayoyarca, Huamancayán, Llapta, hacia el Este se divisa Churap, Colca, Anca, Cashapampa y otros con sus finos senderos y sus pequeñas lomas que son parajes del hermoso pueblo de Marca”.
         En las lomas de Calzón, "Eshpi" conversando con Fidel y "Allca" como buenos 
                                     vecinos en la jurisdicción de Lúcuma.
                     Kara Tzucu y Canlín, colinas del cuento del Gigante de Canlín

                             Hacia "Washahuacta" se aprecia Ulluntu y Shauta.
            Desde Kara Tzucu, se observa hacia el Oeste a Chinchipe y Pítec.

 Bajando de Cochucequia, Fidel tomando agua del duro trajín por la dificultad existente.

              Hacia el Este, Churap y sus pertenenencias, apréciase Chinchipampa.

      En Curcu, dificultad extrema para movilizarse, por la no existencia de caminos y lo crecido                    de los pastzales de invierno, realmente nos hizo penar más que en las caminatas.

Este cuento, que había escuchado desde niño, repito, es un clásico de la literatura Marquina, el cual perdura a través del tiempo, contándose de generación en generación como cada uno de los cuentos, mitos y leyendas que existen en nuestro hermoso Distrito de Marca.



miércoles, 29 de abril de 2015

                               CHINCHIPAMPA
                                 Por: José Santos Gamarra Soto (Dolton)

          “MARCA AVENTURA – TREKKING PERU”



El Progreso y Desarrollo del Distrito de Marca siempre es motivo de preocupación de sus hijos, lo que motiva distintas formas de hacerlo o tratar de hacerlo siempre con la intención de ver cristalizado se convierta en un Distrito modelo, líder de los pueblos de las Vertientes de Ancash así como convertirse en uno de los mejores 1,828 Distritos que tiene nuestro País. Pero para ello no solo se necesita voluntades sino hechos reales que conlleven a la cristalización algún día de esos anhelos. Los principales actores en éste empeño deben ser los entendidos en las distintas disciplinas para éste cometido.

Uno de los casos que requiere mayor concentración y mejor apoyo es el Turismo hacia nuestro pueblo, teniendo en cuenta que nuestro Distrito posee gran cantidad de hermosos lugares arqueológicos, montañas, ríos, lagunas, caminos reales pertenecientes al Qhapag Ñan, pinturas rupestres, y las distintas comidas gastronómicas que ya tienen niveles nacionales como el Jacacashqui, Jaca Picante ó el Api Calabaza, por citar solo tres platos de nuestra variada gastronomía, por ello el Turismo Vivencial y el Turismo Receptivo hacia nuestro Distrito debe darse como sucesos impostergables como las Caminatas de Montaña conocido en el mundo como Trekking of Mountain.

“MARCA AVENTURA” se creó frente a esa necesidad, para incentivar el turismo receptivo hacia nuestro Distrito en un mediano y largo plazo en sus modalidades de Treking de Montaña, Bicicleteada de Montaña, Cabalgatas a Caballo-Mulos-Asnos, Motocross, Cuatrimotos,  Off Road, Escalada de Rocas, Maratones, Canotaje, Kayak y Canopy, y en deportes extremos como el: Puenting, Parapente, Rapell, Canyoning, Rafting y Tirolina entre otros deportes. Para ello debemos comulgar todos esa idea, exentos de ideologías políticas religiosas ni sociales, la idea solo debe ser el Desarrollo y Progreso de nuestro Distrito, porque poseemos muchos atractivos turísticos y nuestros hermanos marquinos somos muy solidarios cuando se trata de nuestro pueblo, eso está demostrado a través de la historia. 
               En la mañana del 1° de Abril el camino estaba trazado para la caminata.

Incentivados por los resultados obtenidos hasta la fecha con nuestra Sexta Caminata realizada por Chinchipampa, nos permitimos invitarlos a ésta gran cruzada que como repetimos debe dar sus resultados a mediano y largo plazo, con el apoyo y ayuda de nuestras autoridades estamos seguros que lo lograremos. Aquella mañana del 1° de Abril del 2015 día de nuestra Sexta Caminata, el ajetreo era el común denominador de los caminantes, los más “entusiastas” ya estaban apostados en la glorieta-punto de reunión de los caminantes-cuando el reloj marcaba las 6 a.m., después de un generoso desayuno, los caminantes con sus respectivos equipajes uno a uno fuimos llegando a dicho lugar, para luego  dirigirnos hasta Huarupampa y esperar en aquel lugar a los más “tardones”, comenzando así con nuestra sexta caminata cuando el reloj marcaba las 7 a.m.
             Arriero Jamanán, muy cerca de Kuyhuan los caminantes con la moral muy alta.

La alegría era contagiante, algunos mostraban sus atuendos especialmente traídos para la ocasión, Alicho Padilla contaba con uno en especial, era un sombrero que le cubría hasta la espalda, parecía que se iba al desierto del Sahara, otros, los más, luciendo gorros y sombreros a la usanza marquina, hombres y mujeres nos fuimos posicionando por grupos, bajamos Ketzcán, pasamos Joctapi, más al sur está Arriero Jamanán luego el caserío de Khuyuan, lugar desde donde obtuvimos algunas tomas fotográficas principalmente del hermoso valle de Cochacar, lugar nostálgico y de gran recordación por mi persona por haber sido cuna de mi infancia.
                                              La hermosa campiña de Cochacar

Entramos a la Zanja de Kahuallín, donde nos podíamos ver todos los caminantes, frente a frente por ser un abra muy grande y permite conversar a viva voz con la persona que está al frente, otros daban un grito para que el eco de su voz se escuchara con nitidez toda la zanja; había transcurrido media hora de caminata y llegamos al otro caserío llamado Wancahuasi de abundantes frutales; los melocotones, las paltas, las tunas y las “porocshas” son de  abundancia por estos lugares, las flores se veían muy hermosas en la orilla de las chacras. En Ichic Churap hicimos otra parada corta para tomar las fotografías de rigor, de aquel lugar se aprecia hermosos lugares con su verde manto por época de invierno, al frente en territorio Churapino se ve Weckra, hacia abajo se divisa Colca, Huacacuyto, Cardón, Huacuy, Tacar, Wacracaca, Anca Alta, Anca Baja, hasta Cashapampa, más arriba se aprecia Curcu, Shinua, Calzón, Cochu, hacia el norte Muña Jircan, Kosma, Pati, Rosas pampa, Rárapi y Convento mientras que más arriba se aprecia  Kakahuas, Agua Bendita, Kemish Jircan, La zanja de Llahuac, Puka Rumi, Lucma, Jancush, Puca Wayi, Wuishu, Plaza Punta, Kisuarkunka, Warmijirca y Meseta. A Marca se le ve acurrucada en medio del valle con su hermoso Shancur como guardián sempiterno.
                              Desde Ichic Churap, hermoso valle del sur de Marca.

Unos minutos más y llegamos al anexo de Churap; la mitad de los caminantes habíamos llegado en primera instancia; hicimos un alto en la Agencia Municipal para esperar a los rezagados, quienes llegaron minutos más tarde, lugar donde tomamos la decisión por donde subiríamos a Punku para luego pasar a Chinchipampa; deberíamos cruzar el río de Churap de gran caudal por estos tiempos.
               El primer contingente de los caminantes esperando a los rezagados en Churap.

Luego de algunas deliberaciones decidimos cruzar por Bonli Vado, casi la mitad de los caminantes cruzamos por aquel lugar, algunos se sacaron los zapatos para vadear el río, otros a caballo; mientras que los restantes lo hicimos por Yaco Cuna donde había un gran tronco de eucalipto que atravesaba el río de canto a canto, haciendo equilibrio pasamos por el inmenso tronco, luego nos reunimos todos los caminantes para subir la cuesta más brava de la caminata, la subida desde el río Churap hasta Punku.
                         Cruzando el río por Yaco Cuna, antes de subir a Punku.


La cuesta desde el río Churap a Punku, es muy empinada, algunos de los caminantes sufrimos los estragos de la cuesta, Eneas, Francesca, Ana Carrión, Eneida, Fidel Soto y algunos otros caminantes fueron los que  más; intentamos con el chacchado, sin embargo fue inútil, si en la anterior caminata a Kishuarcunca, la coca nos fue de gran utilidad esta vez no cumplió el mismo objetivo, algunos de los que nos habíamos atrevido a chacchar tuvimos que botar las “bolas” de la hoja sagrada de los Incas.
                 Subiendo la cuesta desde el río Churap a Punku, cuesta muy empinada.


 Finalmente, con bastante esfuerzo, siendo las diez de la mañana llegamos a Punku, los hatos, las cuevas, los corrales y algunos animales como las ushas y las cabras de abundante cantidad en épocas de invierno permanecían en sus corrales. Había que hacer un breve descanso para la toma fotográfica y visitar algunos lugares como un pozo reservorio de agua que habían construido los antiguos habitantes, el cual nunca ha sido utilizado, por lo menos es lo que se aprecia.
                            Fotografía para la posteridad, en Punku, todos los caminantes.

 Luego del reparador descanso pasamos por la única puerta de entrada y salida hacia Chinchipampa, Punku, lugar enigmático, y de gran recordación para muchas familias por haber vivido en este lugar y donde se puede apreciar las piedras calizas, las paredes de piedra, por el paso del tiempo, es de estricta formación rocosa que la naturaleza nos depara a la vista en este lugar, luego de pasar punku se debe seguir hacia la cumbre, lugar donde llegamos muy cerca al medio día motivo por el cual tomamos la decisión de ingerir los fiambres y líquidos que habíamos llevado para la caminata.
                 Despues del consumo de los fiambres, en la cumbre, encima de Punku.
Luego del consumo de nuestros fiambres, que consistió en algunos Sandwichs, galletas, caramelos, atunes, y abundante líquido, decidimos caminar por la falda del cerro con dirección a Chopi Nani, pasando por hermosos parajes y observamos la inmensidad de los lugares de cada uno de los hatos existentes por aquellas tierras, desde allí se divisa Chupa, la parte alta de Killakuta, Rurec, Mogote, Cabra Cuta, Panpam, la jurisdicción de Raquia, y hacia el sur se observa la imponente quebrada como: Pomay, Tabla Grande, Chaucayán, Chasquitambo y el valle que llega hasta Pativilca. Hermosa vista que obliga a los caminantes para las notas y fotografías.
      Seguimos subiendo con dirección a Huerac Cunca.

        Un pequeño descanso antes de la cuesta.
                                          Ahora si, por los mitos y pitajayas.


Salimos de la zanja de Chopinani y cuando nos encontrábamos en la cueva donde antaño vivió Dn. Alfredo Soto y esposa Marcelina Cubillas junto a sus hijos Antonio, Isaac, Vidal y el pequeño Fidel Soto, se produjo un temblor, movimiento telúrico que nos obligó a guarecernos dentro de la cueva, tomamos ésta decisión teniendo en cuenta que dicha cueva se encuentra en lugar accidentado, las piedras  que puedan desprenderse de las partes altas fácilmente pudieron haber afectado a alguno de los caminantes, felizmente la duración del temblor fue breve y de poca intensidad, motivo por el cual todos salimos ilesos y continuar con la caminata.
                                                  Una de las cuevas de Chopi Nani.


Muy cerca se encuentra Ichic Jirca y Jatun Jirca donde tomamos un breve descanso, desde éste lugar se observa Puma Huayin, hacia el norte Jocta Cocha y hacia el sur Kuyoc Rumi, Chupa y gran parte de las pertenencias del Distrito de Antonio Raimondi vecino de nuestro distrito por el lado Este. Desde éste lugar tomamos la decisión de subir hacia Huerac Cunca, nuevamente la subida era el principal obstáculo para una buena performance, pero nos regocijamos por el bello espectáculo que la madre naturaleza nos prodiga con sus inmensas pampas y cerros que a nuestra visión se hacía cada más interesante.
                   Éramos tantos caminantes, que cada cierto tramo había que pasar lista.

 Elva Espinoza, Alicho Padilla y Fidel Espinoza iban adelante, ellos se encargarían con el recojo de los Kemish y las Huacas, era hermoso escuchar y ver que cada vez que llegaban a una planta de kemish sacudían dicha planta los frutos maduras caían al suelo, lo que recogían con gran alegría; una vez llegados a Cashapampa comimos esas frutas con gran agrado durante nuestro descanso muy cerca de Huerac Cunca, principalmente el kemish pequeño y rechoncho que tanto Elva como Micaela me habían alcanzado, comiendo esos dos kemish de dulzura inigualable me di por satisfecho de esta gran aventura.
     Dos Mitos rechonchos y pequeños que Micaela y Elva me habían alcanzado y que al 
     comerclos resultaron muy sabrosos y dulces, me dí por satisfecho de ésta caminata.

Mientras degustábamos los ricos kemish y huaccas en Cashapampa, lugar privilegiado para la visión. Dewar Soto, con su generosidad característica me manifestó que iría a caballo hasta la parte alta de Punku donde yo pensaba equivocadamente haber dejado abandonado mis anteojos, en la parada anterior, cosa que no fue así, porque no lo encontró, perdiendo así Dewar una buena apuesta que una vez llegado a la ciudad iba a ser de obligada recompensa con nada menos que una caja de cerveza. Pero lo más importante que se apreció con este hecho es el espíritu de colaboración de los caminantes quienes estábamos muy unidos para esta clase de circunstancias. Bien por ello, se evidenció el nivel de madurez y colaboración de parte de cada uno de los caminantes.






                                                                                                      Francesca  Gamarra Aquino 

De Cashapampa bajamos por Yuracc Maché, lugar donde otro grupo de caminantes se acordó haber vivido en sus cuevas,  con elevado orgullo y optimismo Dewar Soto le manifestaba a su esposa Ana Altamirano, su cuñada Iris y a su pequeña hija Ana Soto Altamirano que antaño había vivido en esa cueva donde sus padres elaboraban queso en época de invierno, igualmente sus hermanos Micaela, Eneas y Persiles comentaban las distintas anécdotas que les había tocado vivir durante su permanencia cuando niños al lado de su padres manifestando que habían dormido en aquel rincón de la cueva, o el rescoldo que habían construido para las comidas, así como las Werinkas con queso en las partes altas de las cuevas; grandes recuerdos que al pasar el tiempo se van haciendo más nostálgicos y cuyos recuerdos lo hacían con alguna nostalgia y tristeza a la vez con mucha alegría por haber sido parte de la historia de la población de Churap y Chinchipampa que hoy lo manifiestan con orgullo y satisfacción su paso por esos lugares.
                                            En las Cuevas de Yuracc Maché.

Seguimos bajando, en algún momento me junté con Fidel Soto para ver el derrotero que debíamos hacer en la bajada hasta el río Churap. Al frente se observa Ichic Kuytu, al costado Hatun Kuytu, hacia el norte se ve Mina Ruri y más al norte se aprecia el camino y carretera que va hacia Ichoca denominada Rumichaca y Mayu.
       Señalando Ichic Kuytu y Hatun Kuytu, lugares por donde no deberiámos bajar, sino
                       directamente desde Recrihuanca hasta Jara Kotu.
Tomamos la decisión de bajar en forma recta hacia el río lugar denominado Jara Kotu. Es una bajada larga con muchos obstáculos, existen por dichos parajes abundantes Kaltas, los Cactus como la Pitajaya, el Shuyru, el Uyu y Las tunas de abundantes espinas eran nuestros principales enemigos, los cuales teníamos que sortear con gran destreza, los niños eran los que mayor cuidado tenían, los que felizmente regresaron sin ninguna novedad, muchas caídas sin mayores consecuencias se reportaron durante esta caminata, por la cantidad de caminantes, precisamente Fidel Soto tuvo una “Llushcada” delante mío sin que pudiera evitarlo, todo fue muy rápido, cuando me di cuenta de ello lo ví sentado en el suelo a Fidel tratando de levantarse, bajamos el cerro en grupos, motivo por el cual en cada parada nos enterábamos de las caídas que había sufrido alguno de los caminantes.
                                     Bajada desde Yuracc Maché, al pie de Recrihuanca.

Finalmente llegamos al río de Churap a la altura de Jara Kotu, nuevamente pasar el río sin puente era lo más difícil, había dos caballos, pero nadie quería caerse del caballo en medio del río y ser objeto de burlas y chacotas. Entonces los hermanos Eneas, Persiles,  y Dewar así como Melvin y Williams con la colaboración de Lehli y algunas otras jóvenes tomaron la decisión de construir un “Vado” con troncos y palos de eucaliptos existentes en la zona, mientras descansábamos en el gras al costado del río Fidel Soto, Fidel Espinoza y Alicho Padilla y yó. 
       Una vez en el río, los muchachos se portaron a la altura de las circunstancias
        construyendo un "Waru",que todos los caminantes pasamos alborozados.

A los “Ingenieros de la construcción del  vado” les costó cuarenta minutos de trabajo. Ahora venía lo más pintoresco de la caminata, el cruce del río por el vado,  el paso de cada caminante era celebrado con bromas y burlas de los participantes, que ponía nervioso al que cruzaba el río, todos, absolutamente todos pasamos el vado construido, finalmente los caballos pasaron sin jinete. Gran algarabía por la proeza, todos nos felicitamos y regocijamos por la labor cumplida, una vez más el hombre había vencido a la naturaleza.
                       Estamos por Purmashka, camino que llega desde Churap a Mina Ruri.

Del río había que subir una cuesta más al lugar denominado Purmashka, y faldear los inmensos cerros con dirección a Churap, el camino es angosto, es el camino que va desde Churap a Mina Ruri, había que tener mucho cuidado y no rodarse al precipicio que era muy empinada, era casi las tres de la tarde cuando avistamos Churap, y comenzó una fuerte lluvia, era como si estuviera esperando que todos llegáramos sanos y salvos a la ciudad y  empiece la lluvia, donde nos esperaba la Sra. Emilia Zenobio Soto con el rico almuerzo que le habíamos encargado en la ida. Emilia es hija de la Sra. Priscila Soto, tía  y vecina nuestro que vivía en Churap cuando éramos niños. Emilia, con la seriedad de la palabra empeñada de mujer Churapina  se había esmerado en la preparación  del almuerzo, que consistía en una rica sopa de habas tostadas y cancha y de segundo, conejos y cuyes con arroz y picante de papa, que lo “asentamos” con cerveza, algunos con gaseosa.
                      Despues del almuerzo en Churap, su respectiva cerveza y descanso.


Luego del almuerzo descansamos en la plaza de armas de Churap, mientras llovía copiosamente, desde la plaza de Churap miramos Punku, el cual se observaba con ligera neblina y lluvia, haciendo que nuestra visión se recree como antaño, como cuando éramos niños, en épocas de invierno principalmente junto a mis padres y mi abuelita Tomasa Padilla, precisamente desde la plaza de Armas, hermoso espectáculo que se podía observar.
          Saliendo de Churap Fidel Espinoza, Alejandro Padilla, Williams Untiveros,
                                                  Fidel Soto y José Gamarra.

Después del almuerzo y reparador descanso en Churap, una vez que había cesado la lluvia emprendimos el retorno, esta vez hasta Wancahuasi ya que Dewar-quien no sabía que otro grupo había encargado el almuerzo en Churap-telefónicamente desde las alturas de Punku  también había encargado a Emerson Gamarra Ríos nos preparen platos de cuy para los caminantes, quien a su vez ordenó a su esposa y nuera María Ortiz Silva la preparación del rico plato típico marquino. 
                  A la salida de Churap, se aprecia este bonito paisaje natural ¡¡Bello!!

Partimos desde Churap en retorno cuando los relojes ya marcaban las 4.30 de la tarde, llegando media hora más tarde a Wancahuasi donde en plena curva de la carretera nos esperaba Emerson, entrado a su casa nos posicionamos todos para el segundo almuerzo del día, consistente en un plato muy generoso de los famosos picantes de cuy marquino culminando con un postre de cebada resbalada de sabor dulce. ¿Que más se podía pedir?, nada, todos los caminantes nos sentíamos satisfechos con la labor desarrollada y las comidas, pero había que partir nuevamente con el retorno a Marca ya eran las 6 p.m.
                  Segundo almuerzo en Wancahuasi, había espacio para el rico Picante de Cuy.

Nuevamente nos posicionamos en grupos para el retorno, y así lo hicimos, todos retornábamos con la alegría del deber cumplido, entramos a Kahuallín salimos a Kuyhuan, ya estaba oscureciendo, apuramos el paso, había pozas y barro en la carretera, sorteando dichos obstáculos, apuramos aún más nuestro retorno, pasamos Arriero Jamanán otra vez Joctapi, en este lugar paramos un momento para hacer el conteo de los participantes de la caminata, ya estaba oscuro.

 Uno a uno fuimos llamándolos, cuando alguien advirtió la ausencia de Alicho Padilla, todos llamaron ya en la oscuridad de la noche: Alichooo, Alichooooooooo….alicho no aparecía, ya en Marca nos contaría que estaba con una “bicicleteada de los diablos” de tanto Kemish, Huacca, almuerzos y cervezas, por ello el  retraso. En dirección opuesta y en la oscuridad de la noche apareció la figura de un hombre, iba hacia Churap, era Hugo Chávez, nada menos que el cuñado de Alicho, quien bajaba medio “Shinka” encargamos a dicho personaje que si se encontraba más abajo le dijera y nos alcance en la subida del puente de Ketzcán lo cual no sucedió, sino todavía en la Plazuela, en la Glorieta, lugar desde donde partimos y retornamos felizmente sin ninguna novedad, pero con el deber cumplido, hurras y vítores acompañaron nuestra presencia en la glorieta, con presencia de numeroso público, con el compromiso de todos los caminantes de realizar nuestra Séptima Caminata…

 SEXTA CAMINATA: “POR LAS RUTAS DEL KEMISH Y LA HUACCA”
Participantes:


Fidel Soto Cubillas, Alejandro Padilla Gamarra, Fidel Espinoza Padilla, Dewar Soto Gamarra, Eneas Soto Gamarra, Persiles Soto Gamarra, Melvin Gamarra Ortiz, Maylí Gamarra Ortiz, Amilé Gamarra Ortega, Micaela Soto Gamarra, Moisés Carrión Soto, Ana Carrión Soto, Eneida Soto Aguirre, Ana Altamirano Farfán, Micaela Soto Altamirano, Iris Altamirano Farfán, Elva Espinoza Padilla, Lehli Sánchez Cubillas, Bartolita Untiveros Corrales, William Espinoza Untiveros, Ana María Aquino Gamarra, Francesca Elpidia Gamarra Aquino y José Santos Gamarra Soto.


viernes, 27 de marzo de 2015

VIERNES SANTO…….En Marca, la celebración de la Semana Santa entra a la fase final a partir del Viernes Santo, en la mañana de dicho día los feligreses se “apuntan” en casa de cada uno de los “alumbrantes”, donde sirven el dulce común, frejol colado, manjar blanco y el dulce de higo…

                   Semana Santa en Marca

                                VIERNES   SANTO

                              Por: José Santos Gamarra Soto (Dolton)

    Viernes Santo en Marca, el Santo Sepulcro haciendo su última parada antes de entrar a la Iglesia Matriz. Fotografía Lehli Sánchez Cubillas.

                El Viernes Santo es día de luto, viste de negro, hay recogimiento espiritual, la presencia de los estandartes y sus pajes da inicio a la ceremonia de la “Desclavación”, acompañados por los cantores, la feligresía y los doce apóstoles, llamados santos varones, que recuerdan las siete palabras de cristo en la cruz, terminada la ceremonia de la desclavación, sale la procesión del santo sepulcro de viernes santo, cuya anda es cargada por doce apóstoles por las calles de Marca, niños y niñas representan a los ángeles llevando cintas atadas al anda del Señor, así como sus pertenencias como la corona, los clavos, la potencia. Durante la desclavación, los cánticos que se impregnaron en mi memoria y que hasta ahora perduran, es aquella que decía:
-      Viernes santo, viernes santo
                                   Viernes santo…..aquel día.

-      Cuando la Virgen María…
La ceremonia de la "Desclavación" es cantada por cantores aficionados, los apóstoles y feligreses con honda fe religiosa que recuerdan las siete palabras de Cristo en la Cruz.

                 Durante el recorrido y en las cuatro esquinas de todo el perímetro de la ciudad, previamente se han confeccionado capillas adornadas con flores y espejos, donde descansa  la procesión, en dichas capillas cuelgan urnas que al ser abiertas vuelan palomas y los pétalos de rosas se posan en el santo sepulcro, luego cantan Mater Dolorosa una canción o plegaria de gran devoción religiosa, este acontecimiento le da un toque muy característico de recogimiento y sufrimiento de la virgen María, al ver a su hijo en el santo sepulcro.
Son doce los apóstoles que se encargan de llevar el anda del Santo Sepulcro de Viernes Santo.

                Hay una canción que me  impregnó muy hondo en el espíritu, llamada “Santa Cruz”, cuyas estrofas, siempre son cantadas en los actos religiosos, así como en los velorios y  funerales del pueblo, estas estrofas son cantadas una y otra vez con mucha devoción por los fieles y devotos:
Yo te adoro
Santa Cruz
Y rendido
Te venero

Porque tu
Representas
A mi Jesús
Por mi muerte

                Durante la procesión de Jueves y Viernes Santo, por orden de mis padres, mi hermano Ciro y yo nos quedábamos en Cochacar a cuidar la casa  y las sementeras, mis padres salían de la chacra a las siete de la noche, para acompañar a la procesión y regresar a primera hora de la mañana siguiente.  Ciro y yo no queríamos perdernos la procesión, nos levantábamos a las doce de la noche y caminábamos los tres kilómetros que separa Marca de Cochacar, esperando que la procesión saliera de la iglesia, para acompañar hasta la plaza de armas, escondidos detrás de los acompañantes, y como faltaba luz eléctrica, nos cuidábamos no ser descubiertos por  mis padres en la ciudad. Retornando dos horas más tarde al campo y cuando mis padres  retornaban en horas de la mañana siguiente, nos encontraban durmiendo tal como nos habían dejado.

                Durante los días de procesión, los fieles acompañan con cirios y velas especialmente repartidos por los estandartes así como los que se han “apuntado”. En horas de la mañana, en casa de los alumbrantes se apuntan, a ellos se les conoce como “Rachipachas”. Los rachipachas, son niños y adultos que los días Jueves y Viernes Santo acuden a la casa de los estandartes para apuntarse, recibir a cambio un plato o mate de dulce común, un pan y un cirio, con el compromiso de acompañar en la procesión durante la noche hasta el amanecer. Rachipacha es sinónimo de “barriga por reventar”, porque algunos feligreses por golosos acuden a casa de cada uno de los alumbrantes a pedir dulce, comen demasiado dulce a veces muy calientes y se les infla el estómago causándoles fuertes dolores estomacales ocasionándoles,  acaso, la muerte.
Procesión del Santo Sepulcro, retornando a la Iglesia Matriz en horas de la mañana siguiente. Fotografía: Lehli Sánchez Cubillas.

         Durante la procesión, cuando ésta ha pasado chopicalle  lugar obligado de descanso en cada noche de procesión, empieza la subida hasta llegar a la esquina de la calle amargura, generalmente ya es en horas de la madrugada, es cuando, en plena procesión protegidos  en la oscuridad de la noche, los más osados exclaman:

-          ¿Quién “rashca” Nereydo?  -haciendo notar los amoríos de algunos presentes en la procesión.

-          ¡Será “Coshona” pues! –contestaban algunos en la oscuridad de la noche, causando mucha hilaridad entre los presentes.        

Coshona, era una agraciada señorita, que no tenía enamorado: “ya se le está pasando el tren”, decían algunos.

         La procesión de Viernes Santo culmina aproximadamente a las nueve de la mañana del  sábado gloria y allí empieza la Pascua de Resurrección, en señal de alegría; la feligresía y los acompañantes comienzan con el baile en el atrio de la Iglesia, que se prolonga todo el día en casa de los estandartes, quienes agradecen así, la concurrencia y acompañamiento durante la Semana Santa.

               En horas de la tarde salen Judas Iscariote y su mujer, cabalgando cada uno sobre sus burros, van de casa en casa recogiendo objetos para su  “warcu” que viene a ser su ropero personal de judas, plantas para su jardín, animales vivos para el corral, todo en calidad de préstamo.

PASCUA DE RESURECCION:

              El domingo previo a la lectura del testamento de judas, se realiza la carrera de las imágenes de los santos de Marca, donde interviene San Lorenzo, la Virgen María, Pascua de Reyes o Pascua de Resurrección, y otros santos, competencia que llena de alegría a los marquinos, cuyo punto de encuentro se realiza en la esquina de la plaza de armas, frente a la municipalidad.
        Judas Iscariote y su mujer, momentos antes de la lectura de su "Testamento".

                 Al mediodía, la concurrencia se agolpa junto a “las tiendas” de judas, para escuchar  el testamento, primero de la mujer de judas luego del mismo judas, redactado por algunos lugareños conocedores de los usos y costumbres de Marca, donde judas deja a sus hijos, nietos, bisnietos y tataranietos dotes y herencia. Es una narración jocosa y satírica de la vida conductual, generalmente mal llevadas de los presentes, quienes ríen de buena gana, todo lo que se dice y dejan para el futuro, no sin antes exhortarlos se porten bien durante el año, de lo contrario no podrán ser resueltos sus dificultades y problemas, menos sus sueños.


miércoles, 25 de marzo de 2015

      
                        JUEVES  SANTO

                   SEMANA  SANTA EN MARCA

                        Por: José Santos Gamarra Soto (Dolton)

                
               El Jueves Santo es el nombre dado a la fecha en que Jesús celebró la Pascua con sus discípulos, conocido como la última cena. La Liturgia del Jueves Santo es conocer más el misterio de la pasión de Cristo, cuyos actos se realizan con bastante fe y religiosidad en nuestro país.

              En Marca, durante la semana santa, las escenas de la vida y pasión de Cristo cobran inusitada autenticidad. Los preparativos se inician días antes, cuando los estandartes, llamados “alumbrantes”, elaboran los cuayes, bizcochuelos, huahuas, el dulce común, el dulce de higo, el frijol colado, el manjar blanco; los cirios, velas y velones que serán previamente entregados a los feligreses para acompañar en la noche de procesión de Jueves Santo y Viernes Santo.

              En horas de la tarde de Jueves Santo, se realiza el “wataqui”, cuya ceremonia consiste en hacer un arco grande de cipreses con flores silvestres como la llima llima, el pullu pullu y otras flores especialmente traídos desde la puna de Marca, este arco se va llenando de flores silvestres en una gran cruz de madera donde está Cristo crucificado llamado el “Cumuchi”, hasta darle un peso de 120 kilos aproximadamente, para ser llevado en  procesión por un solo hombre llamado Santo Varón o Apóstol.
 En horas de la tarde se sirve a la feligresía Sopa de Quinua, luego se procede con el "Wataqui".

             En horas de la tarde se sirve un rico potaje de sopa de quinua con queso a todos los asistentes. Este plato rememora la última cena de Jesús y sus doce apóstoles, así como la acción del lavado de pies de los doce apóstoles; este plato tradicional es ofrecido por los mayordomos de la fiesta del patrón San Lorenzo de Marca que se celebra el 10 de agosto de cada año,  es obligación de los mayordomos de la fiesta patronal de agosto de proveer las flores para el llenado del arco del Kumuchi de jueves santo.
                    Dos Santos Varones han ganado en la pujanza para cargar a Cristo cruficado
                    quienes se alistan a cargar el Kumuchi por todo el perímetro de la ciudad.

             En la noche, antes de la procesión de Jueves Santo, se canta el “Maitines”, en latín y castellano,  interpretado por cantores aficionados, donde sobresalía la voz de don Leonor, en otras oportunidades cantaba don Antonio Méndez conocido como  “Palluaco”, otros cantantes de esas épocas eran, Félix Padilla, Inocencio Soto y posteriormente Edmundo Espinoza y Jeremías Padilla, entre las damas sobresalían en los cantos religiosos: La Sra. Damiana,  Elcira Quispe, y las hermanas Lucila y Frida Soto, se  canta el miserere y el laudatus, acompañados con el arpa, cuyo toque genera hondo sentimiento religioso, donde todo el pueblo va confluyendo hasta llenar la Iglesia.
                    Luego de tomar su "Toropachaquín" uno de los Apóstoles comienza desde la 
                    Iglesia hasta chopicalle en el barrio de Pircay, luego el otro Apóstol hará
                    el ingreso en horas de la mañana siguiente a la Iglesia Matriz de Marca.

             Caracteriza a esta costumbre, la llamada pujanza para cargar a Cristo en número de dos aspirantes, llamados santos varones; cada uno de ellos, ofrece mayor cantidad de dinero para cargar a Cristo crucificado, llamado el Kumuchi, generalmente son aquellos jóvenes que trabajan en el campo, hombres rudos que pueden resistir el peso, cargar solo y llevar por las calles empedradas en plena lluvia y barro. Cada cargador representa el apóstol, vestido con alba blanca o túnica, descalzo, recorre con Cristo crucificado. Cada santo varón carga hasta  mitad del recorrido, porque la procesión  da la vuelta por todo el perímetro de  la ciudad de Marca, en señal de penitencia para redimir sus pecados.
                     Para redimir sus pecados y de la feligresía el Santo Varón debe llevar  
                   descalzo a Cristo crucificado por las calles pederegozas y llenos de barro.

               Durante  la procesión, los fieles forman dos filas, una de damas y otra fila de varones al son de la banda de músicos contratado por los estandartes. La procesión sale a media noche y culmina en horas de la mañana siguiente…....................Continuará con Viernes Santo