miércoles, 16 de febrero de 2022
DON HONORATO CUBILLAS.
Testimonio de su nieto: Don Pedro Virhuez Cubillas.
MENSAJE A LA JUVENTUD MARQUINA...
Por: José Santos Gamarra Soto
Estas evocaciones vienen como mensajes del espíritu para decirles a los jóvenes que el amor a la tierra es lo más dulce y lo más sublime. El destino nos puede alejar, nos puede llevar por el mundo por senderos y caminos ásperos y duros, por horizontes desconocidos y distantes; podemos contemplar paisajes diversos y hermosos, pero nada es igual ni superior al sublime paisaje que miraron nuestros ojos infantiles...
lunes, 23 de agosto de 2021
VESTIMENTA DE LA MUJER MARQUINA
Escribe: José Santos Gamarra Soto
Según nuestra
historia la mujer marquina es una síntesis de la raza autóctona y de la sangre
española, siendo la corriente sanguínea de nuestras antiguas tribus o ayllus de
Paracmarca, Jacamarca, Pircaymarca y Chaupismarca la que prevaleció y que
subsiste hasta la actualidad, dentro de aquello es marcada la profunda
influencia de la sangre castellana y en ésta parte parece predominar la gracia
morena y el donaire sevillano, no se puede olvidar que el pueblo de Marca, era
el paso obligado en la época colonial y republicana de las huestes españolas y conquistadoras,
posteriormente, de los pobladores del Callejón de Huaylas y el Callejón de los
Conchucos.
En la etapa republicana
las tropas de Bolívar, Santa Cruz y San Martin con el Coronel Campino como su
enviado especial al Callejón de Huaylas fueron el paso obligado por Marca,
aquellos conquistadores fueron los primeros en llegar con sus tropas y
soldados, recibidos y atendidos todos ellos con esmero dentro de la generosidad
y hospitalidad que caracteriza al poblador marquino. No olvidemos que los
primeros castellanos que pasaron por el valle de Marca fueron Hernando Pizarro
y Miguel de Estete en su viaje de Cajamarca a Pachacamac, como consta en las
crónicas de éste primer cronista, quienes fueron dejando huellas de su sangre
en los habitantes de Marca, en especial las mujeres, quienes tienen mucho de
moriscos y de gitanos; caracteriza a las marquinas su talle y su gracia, así
como su andar y su garbo.
La vestimenta de la mujer
Marquina, reconocida en el ámbito nacional e internacional es la más típica
representación en su género en la parte occidental del departamento de Ancash, vistosos
y vivos colores le dan una característica especial que unido al donaire y talle
delgado de sus mujeres, de cintura estrecha y caminar cimbreante, salen airosas
de cuantos eventos se les presenta en su rutina diaria. Su vestimenta mantiene
el colorido que llevan sobre el cuerpo las muchachas de Sevilla, algunas usan
trajes largos con blondas y bobos flotantes de telas labradas y multicolores
emulando a las blondas de los vestidos
de las sevillanas en el tiempo de los godos y las blondas que llevan en las
muñecas son muy parecidas a las que se usaba en vestidos de gala en los grandes
banquetes que se daban en los salones versallescos de los francos en la época
de los Luises en el siglo XVIII.
Caracteriza a la
vestimenta, el remate desde la cintura con el faldón llamada saya de color
negro y un justan blanco inmaculado que le da pureza principalmente a las
jóvenes solteras; ellas, usan camisones o blusas con monillas de distintos
colores, con hermosos flecos en las botamangas, adornados de trensillas; la
lliclla de castilla de diversos colores ribeteada con cintas labradas,
estampadas o de terciopelo; el sombrero de paja “hormado” a la terciada, para
llevarlo con aires rumbosos por las jóvenes doncellas quienes usan dicho
sombrero a la “pedrada”, el pañuelo de seda que es infaltable en la cintura y
de distintos colores como destacando más la brevedad de esa cintura de hormiga
fina.
Cuelgan hermosos collares o “huaccllas” de su cuello y llevan zarcillos largos de canastilla o zarcillos cortos según sea el caso y ocasión. Hay tanta afición a estos adornos que las muchachas demoran horas en alisarse y estar listas y lindas para salir con su vestimenta nueva a la ciudad o al campo. Llevan flores en su sombrero de copa alta y cinta ancha de color negro, y encima de las orejas flores silvestres y frescas. La mujer marquina tiene un amor obsesivo por las flores, las flores del campo son como sus hermanas. Si no son claveles o rosas las que ostentan todos los días, han de ser la llima llima, el pullu pullu, el cantu, el lirio, el koyri o el amancae de los campos. La mujer marquina con pasos gráciles y ondulantes recorre los caminos de herradura, las laderas de los cerros, detrás de sus animales y llegan a la ciudad en horas de la tarde con sus animales portando estas flores y atraviesan las calles de la ciudad rumbo a su domicilio.
Modelo: Esthercita Bustamante Gamarra
martes, 25 de mayo de 2021
REHABILITACIÓN DE LA I.E. SAN LORENZO DE MARCA N° 86571.
viernes, 7 de mayo de 2021
EL AVIÓN…
El “Calador” o “Caladora” de nuestros tiempos
Recordar es volver a vivir
Escribe: José Santos Gamarra Soto
“Avión Peruano” así se llama el juego que todo niño o niña practicaba bien sea en la ciudad o en el campo, en las chacras se sostenían encuentros de poder a poder, dejando a su libre albedrío a los chanchos que se habían llevado a pastar, en Rosaspampa en plena carretera se sostenían encuentros épicos, mientras que en la otra banda a la altura de Arriero Jamanán hacían lo mismo los alumnos que iban de Churap, el “Calador” o “Caladora” llamábase así en algún tiempo a este vistoso juego, que no exige dinero para su práctica, es un juego tradicional infantil, el cual es conocido en cada país con diferentes nombres y algunas variantes, se juega en muchos países del mundo. En Marca, por aquellos tiempos de nuestros juegos jamás nos imaginaríamos que el juego del Avión es un juego Iniciático.
Los
pasos que se da en el juego del Avión son los mismos que se da en el Árbol de
la Vida, convirtiéndolo así en un juego iniciático, ya sea por casualidad o
causalidad. El propósito es subir y regresar a la tierra, llegando a lo alto
(10) símbolo de la unidad el cielo, para librarse de la materia y después
descender simbólicamente y regresar a la tierra. Un viaje desde el mundo
exterior hasta el mundo interior, desde el cuerpo físico al cuerpo espiritual
pasando por el alma. Este juego también tiene el mismo trasfondo del Árbol de
la Vida cuya formación consiste precisamente en el equilibrio que se debe
alcanzar al elevar la conciencia, al igual que los niños deben conservar el
equilibrio ya que el camino se realiza con un solo pie, saltando sin tocar
ninguna línea, lo que sería a nivel espiritual las caídas o fracasos. En Marca
se utiliza tejas cuadradas o pedazos de madera, haciendo cajones de uno en uno
con un solo descanso en los brazos del mundo. Lanzando esta teja, moneda o
pedazo de madera, el objetivo es llegar, tomarlo y descender, así se emula la
teúrgia sagrada en lo esotérico, el subir accediendo al conocimiento sublime y
bajar con un aprendizaje al mundo terrenal.
Es el
equilibrio que se adquiere saltando alternativamente entre el rigor y la
misericordia, entre la derecha y la izquierda, entre lo masculino y femenino,
entre el blanco y negro, con intención o sin intención es un aprendizaje
simbólico del Árbol de la Vida, cuando llegan a la Caladora (Mundo) tienen que
recoger el Calador de espaldas, apoyado de una sola pierna, haciendo
equilibrio, generalmente es donde el jugador pierde, sin apoyo de la otra
pierna o manos, luego de recoger la caladora en el mundo, regresan hacia la
tierra.
El
sábado 10 de abril del presente año en el barrio de Mitana, luego del almuerzo
hubo un reto entre los sobrinos Alcides, Persiles y Alejandro, quienes premunidos
de una caladora de cincuenta centavos se aventuraron con este juego, haciendo
gala de sus conocimientos esotéricos, destreza en el juego y buen estado físico
en sus desplazamientos, todos mirábamos cual niños esperando su turno para
entrar en acción…
EL OBELISCO DE MARCA…
Con
motivo de celebrarse el Centenario de la creación política de Marca (1857 –
1957) se construyó el Obelisco en la Plazuela de Marca.
Escribe:
José Santos Gamarra Soto
El 02 de enero de 1957 Marca
cumplió cien años de su creación política como distrito, para perennizar dicho
acontecimiento sus hijos residentes en Lima se constituyeron en una Comisión
Pro Celebración del Centenario de Marca, que junto a las autoridades de ese
entonces se pudo celebrar dos años después, el 02 de enero de 1959, uno de los
monumentos históricos que poseía Marca en honor a dicha efemérides era el
Obelisco de Marca, construido expresamente para tal fin, como en las mejores
ciudades del mundo, el Obelisco se construyó en honor al Centenario de Marca.
Los orígenes del obelisco en el
mundo se remontan a más de 3000 años de antigüedad, la ciudad donde se erigió
por primera vez fue Heliópolis, en Egipto; la ciudad que representaba el
principal centro de culto de la divinidad del Sol. Para los egipcios los
obeliscos representaban la “materialización” en piedra de los benéficos rayos
del sol que permitían el desarrollo de la vida en la tierra. En el antiguo Egipto,
los monolitos de granito a menudo grabados con jeroglíficos, se colocaban en
las entradas de los templos. Muchos de los antiguos emperadores romanos
estuvieron en Egipto, para el conquistador romano, el obelisco egipcio era uno de
los trofeos más preciados. Símbolo de la divinidad y la inmortalidad para los
faraones, en Roma se consideraban uno de los objetos saqueados de mayor valor y
se utilizaban para decorar templos, circos y mausoleos.
El Obelisco de la Plaza San Pedro
en el Vaticano es uno de ellos, su permanencia data desde los inicios de
nuestra era, es un obelisco egipcio llevado a Roma por el emperador Calígula en
el año 37 d.C. vale decir en el siglo II de nuestra era, y su permanencia en la
plaza San Pedro caracteriza a dicha plaza como monumento histórico, visitado
por turistas de todo el mundo, es uno de los obeliscos monumentales del período
moderno y uno de los pocos de Roma desde los tiempos del imperio romano,
admirado por turistas de todo el mundo.
En el mundo existen muchos obeliscos
que representan hechos importantes del lugar de su origen, así tenemos el
obelisco Luxor en la plaza de la Concordia junto a las Tullerías en París, otro
obelisco muy importante el más antiguo y alto de todos los que se conservan
está situado en la Basílica de San Juan en Roma. En nuestra américa tenemos el
obelisco de Buenos Aires monumento histórico considerado ícono de la ciudad de
Buenos Aires, en México D.F., el obelisco del Paseo de la Reforma tiene mucha historia;
en el Perú tenemos obeliscos muy significativos diseminados por el todo el
territorio nacional, un obelisco muy antiguo y de mucha significación es el
Obelisco del Callo entre la Av. Argentina con la Av. República de Panamá.
Los marquinos muchas veces nos hemos preguntado
¿Qué pasó con el Obelisco del Centenario?, autoridades irresponsables como el
alcalde de aquel entonces hizo que trajeran abajo dicho monumento histórico que
perennizaba el centenario de la creación política del distrito de Marca, sin
contar y advertir que Marca es un Pueblo Milenario y pueblos de tamaña historia
merecen tener presente sus vestigios que hacen que se mantenga sus sitios arqueológicos
y monumentos históricos a través de generaciones, por historia y cultura, para
conocimiento de las nuevas generaciones. Los obeliscos son monumentos
representativos y perennizan acontecimientos importantes de una ciudad, nación
o lugar, es un monolito a menudo de granito, de cuatro caras que termina en
forma de cúspide llamada “pyramidion” En
Marca fue construido en el año de 1959
perennizando el centenario de su creación política, por gestión de hombres
preclaros que trabajaron por el centenario del distrito de Marca como Julio
César Pozo Cueva, Joaquin Ferrer Broncano, Alberto Camino, Rufo Broncano Soto,
Félix Montenegro Ríos, Adrián Henostroza, David Tolentino Bayona y tantos otros
marquinos que celebraron el 02 de Enero de 1959 el CENTENARIO de la creación
política, para perennizar dicho acontecimiento se construyó el OBELISCO de
Marca.
Hoy, vemos en la ciudad de Marca en su lugar una glorieta que muchas veces es utilizada para actividades que nada tiene que ver con la historia, costumbres y tradiciones de Marca, menos con su cultura, propuesta que dejaron nuestros hermanos de aquella época al querer perennizar ese acontecimiento como en las mejores urbes del mundo.





















